Por si había dudas de lo vital que fue el 0-4 del viernes en Vallecas para el Espanyol, este fin de semana se ha encargado de confirmarlo. Y es que con los triunfos del Alavés en Girona (0-1) y del Valencia nada menos que en el Bernabéu (1-2), la victoria del Espanyol ante el Rayo ha pasado de ser un subidón emocional a convertirse en una auténtica necesidad. Sin ella, el equipo de Manolo González estaría ahora mismo en una situación crítica. Con ella, sigue vivo y con todas las opciones intactas.

En este contexto tan apretado, y con rivales directos que no aflojan, el técnico blanquiazul pasó por los micrófonos del Tot Gira de Catalunya Ràdio, donde dejó varias reflexiones interesantes. Tranquilo, pero con los pies en el suelo, Manolo fue repasando no solo lo que pasó en Vallecas, sino también cómo se vive el día después en una jornada donde todos los rivales parecen haber despertado tras el aviso perico. El técnico del Espanyol, después de la victoria en Vallecas, pasó la tarde del sábado viendo todos los partidos de Primera que pudo. El gallego, que no duda que el equipo se salvará, argumenta que el nivel de la plantilla ha aumentado mucho, y que el equipo es capaz de adaptarse durante los partidos, pero que queda todavía mucho trabajo.
“He visto al Girona, he visto al Madrid y al Celta. Lo veo todo”, confesaba con naturalidad. Mientras medio espanyolismo celebraba todavía la goleada, Manolo ya estaba de nuevo en modo análisis: «¿Que haya ganado el Valencia? Ha aguantado y esperado su momento, el Madrid ha tenido ocasiones sin jugar bien, y han resistido y al final gracias al portero que ha salvado diferentes ocasiones ha tenido su opción al final y lo ha aprovechado”.

Como decimos, todos los rivales han espabilado tras el triunfo del Espanyol: “Por eso digo siempre que no has de mirar a los demás, has de ganar tú, hacer tu trabajo y ya está, no puedes estar mirando a si los demás ganan o pierden. Está claro que si tú ganas y los demás pinchan mejor, pero tú lo que has de hacer es ganar, meter presión como has hecho y a partir de aquí ir sacando puntos que nos acerquen al objetivo. Lo que está pasando es que hay más equipos metidos en el baile del descenso”
El gallego reconocía que el partido de Vallecas ha sido su mejor obra en Primera división: “Sí, Mallorca también fue muy bueno hasta el 2-1, pero Vallecas a nivel de juego y encontrar ocasiones, que la pelota fuese y entrase rápido como habíamos trabajado, sí fue el mejor partido seguramente”. En Vallecas salió todo lo que había preparado durante la semana: “Sí, la verdad es que sí. Lo más importante era recuperar lo más rápido posible, orientar bien la presión, lo hicimos bastante bien. Después, cuando teníamos la pelota, sabemos que son un equipo presionante, sacar la pelota rápido, poner un hombre de cara y atacar rápido su línea defensiva”.

En el descanso Íñigo Pérez mete dos puntas y hace entrar a Isi Palazón, y Manolo reacciona poniendo a Calero de tercer central, algo que fue clave; ¿es importante tener diferentes variantes para reaccionar ante cualquier situación?: “Sí, nos ha costado mucho pero hemos conseguido adaptar el equipo por si hemos de cambiar durante el partido, si hemos de modificar el sistema o tocar cosas el jugador se adapta bastante bien. Creen mucho en el trabajo que hacemos, lo que ayuda porque puedes corregir una cosa y el jugador va a muerte con lo que trabajas”
En la segunda vuelta el equipo pasa a un bloque más bajo tras ver como no funcionó querer ser más protagonista, y en Vallecas se volvió a ver un Espanyol protagonista y haciendo un fútbol que hace tiempo que no se veía: “Lo que queríamos es que el equipo tuviese seguridad. En la primera vuelta hubo un momento en que queríamos apretar arriba y no salía bien. Queríamos tener la pelota y tampoco éramos verticales ni un equipo con mucha posesión porque perdíamos pelotas muy fáciles a veces, y a través de coger seguridad hemos conseguido que el equipo llegue a un punto que está mucho mejor, y cada vez tenemos cosas más claras y mecanizadas y eso ha dado seguridad al jugador, y ayuda”

No es fácil ser entrenador, y menos cuando el equipo estaba en descenso. ¿Qué pensaba el caurealo cuando muchos creían que esta plantilla no tenía suficiente talento para salvarse?: “Cuando estás en descenso lo primero que piensan es que el entrenador no vale, que los jugadores tampoco, ya sabemos cómo va el fútbol; no es algo nuevo, no nos ha de sorprender ni de impresionar. Lo único que me preocupa era dar con la tecla para que el equipo se sintiese seguro y pudiese competir con los rivales, y aunque no fuese la idea que teníamos de inicio, que el equipo fuese mejorando poco a poco. A partir de aquí, el equipo ha mejorado cada vez más, y lo que hemos de intentar es que esta línea no se pierda y no nos hemos de equivocar tampoco por el partido de Vallecas”.
Los refuerzos en el mercado de invierno han mejorado el nivel ostensiblemente, y también ha sumado enteros la recuperación de Edu Expósito: “Es un jugador que da esta pausa, cuando llega al borde del área tiene ese momento de tranquilidad para no precipitarse; nos faltaba eso un poco, llegar a tres cuartos y tener ese punto de calma y calidad para llegar bien. En Vallecas el equipo lo hizo, la lástima fue que en la primera parte el resultado no fuera más amplio”.
También es de justicia destacar el gran partido de Leandro Cabrera; cuestionado por si se ha sido injusto con él, es claro: “Yo puedo hablar del tiempo que yo llevo aquí, no me gusta hablar de situaciones anteriores. Desde el momento en que he llegado el rendimiento es muy bueno, muy alto; el año pasado fue clave para el ascenso, porque defendimos muy alto y en campo abierto, y al defender el área fue importante. Para mí el nivel que está dando es muy bueno y me alegro mucho por él, al final sabemos cómo va el fútbol, cuando estás mal te caen palos y se está ganando que la gente hable bien de él por su rendimiento, como debe ser”.
La de Vallecas es la segunda goleada más importante del Espanyol fuera de casa, tras el 0-6 de Sabadell de la 1944-45 -ese 0-4 ya se había dado dos veces con anterioridad-; ver golear al Espanyol fuera de casa no es nada habitual, y menos este año en que ha costado tanto obtener buenos resultados a domicilio: “Es lo que digo siempre, que quitando temporadas puntuales el Espanyol siempre ha sido más fuerte en casa que fuera, no ha sido un equipo que ganase 9 partidos en una temporada. Sabemos que en Primera ganar partidos fuera de casa es complicado, al Celta por ejemplo le cuesta mucho siendo un equipo ofensivo. Hemos intentado poco a poco mejorar con el equipo, lo ha hecho fuera también y por suerte compite fuera a un nivel mejor que en la primera vuelta. Al final has de ir creciendo con la Liga, unas veces puedes y otras no, por suerte poco a poco el trabajo está saliendo”.
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El equipo ha sufrido sólo dos derrotas en los 11 partidos disputados este 2025; el equipo ha sumado a estas alturas los mismos puntos en la segunda vuelta que en la primera: “El punto de inflexión comenzó a serlo la victoria ante el Madrid, de que el equipo había cambiado el chip. Ya lo dije, a la vuelta de vacaciones había una energía en los entrenos, el equipo venía muy bien; fue muy bien el parón porque el equipo venía más fuerte, más metido y convencido, se notaba mejor entrenando y compitiendo. El nivel general de la plantilla ha subido mucho, de los que han sido más titulares y de los que no tanto, son los jugadores los que te han de ayudar para que cuando haces cambios el equipo no pierda ese punch e inercia que lleva”.
Manolo sigue convencido que el equipo se salvará: “Sí, estoy convencido que sí, siempre lo he dicho. Entiendo que ha habido momentos en que a la gente le ha costado creer, que no será fácil está muy claro pero no para nosotros sólo: si miráis la clasificación, hay un montón de equipos que no se contaba con que estuviesen aquí y ellos también están metidos en la gresca. Será duro y complicado, nos quedan nueve partidos, tenemos uno menos que el resto que será complicado pero sabemos que lo competiremos a muerte como estamos haciendo”.







