Mira el resumen en vídeo del Espanyol – Oviedo (1-1)

9 de marzo de 2026

Aquí puedes ver el resumen en vídeo del Espanyol – Oviedo.

El Espanyol empató 1-1 ante el Oviedo en Cornellà y volvió a quedarse con esa sensación amarga de haber hecho mucho… para tan poco. El equipo de Manolo González dominó casi todo el partido, pero se encontró con un Escandell enorme y con su propia falta de puntería. El arranque tuvo ese pequeño silencio incómodo que se queda en el estadio cuando algo no encaja. El Espanyol empezó empujando, pisando área, moviendo el balón con intención. Parecía cuestión de tiempo. Pero el fútbol tiene estas cosas raras. En el minuto 8 llegó el golpe. Un balón largo, Thiago se gira, encuentra espacio, centra y la jugada acaba en los pies de Alberto Reina. Remate a placer y 0-1 cuando el Oviedo casi ni había aparecido por el partido. El RCDE Stadium se quedó frío por un segundo. El Espanyol reaccionó como debía. Dolan empezó a aparecer por banda, Ngonge agitaba el ataque y el Oviedo se metía cada vez más atrás. Los de Almada apenas podían salir. El partido era prácticamente un monólogo perico. Pasaban los minutos y el gol se intuía en el aire. Llegadas, centros, disparos desde la frontal… todo menos la red moviéndose. Hasta que en el 36 llegó el empate. Ngonge ganó línea de fondo y puso un balón raso que cruzó el área. Dolan amagó en el primer palo y Kike García apareció en el segundo para empujarla y poner el 1-1. Gol de delantero viejo, de los que huelen dónde cae la pelota. El RCDE Stadium respiró. El Espanyol cerró la primera parte dominando y dejando una sensación clara: si el partido seguía así, la remontada parecía cuestión de tiempo.

La segunda parte empezó casi igual. El Espanyol con el balón, el Oviedo resistiendo cerca de su área. Los minutos pasaban y el guion era el mismo: presión alta, centros al área, disparos desde fuera. Pero apareció el nombre propio de la noche. Aaron Escandell. El portero del Oviedo empezó a sacar manos de todos los colores. Una abajo, otra arriba, otra con reflejos casi imposibles. El Espanyol seguía empujando, con más corazón que calma. Los cambios buscaban darle una marcha más al ataque. El Oviedo, mientras tanto, sobrevivía como podía.Durante un tramo el partido se abrió un poco más. Alguna contra visitante, algún susto por banda. Nada demasiado claro, pero suficiente para que el estadio se inquietara. Las mejores ocasiones seguían cayendo del lado blanquiazul. Un centro desde la izquierda acabó en un remate de Roberto prácticamente bajo palos. Escandell voló con una mano brutal para evitar el segundo. El público empezaba a mirar el reloj. Los nervios aparecían. El Oviedo defendía cada balón como si fuera el último. Tres minutos de añadido y un último empujón que no encontró premio. El pitido final dejó esa sensación incómoda: el Espanyol fue mejor, tuvo ocasiones para ganar… pero el marcador se quedó en 1-1.