La tertulia de La Grada Ràdio, dirigida por Francesc Via, reunió esta vez a Mateu Ponce, Abel Pallarés, Rai Amado y Carlos Benito (Games with Vega) para cerrar la semana perica mirando ya de frente al partido del domingo entre Mallorca y Espanyol en Son Moix. Un programa con ese ambiente de previa que mezcla ilusión, desconfianza y un poco de memoria futbolera, porque cuando aparece el Mallorca en el calendario muchos pericos recuerdan que ese campo nunca ha sido precisamente amable con el Espanyol.
Mateu Ponce lo dijo sin rodeos nada más arrancar el debate: “Mallorca es gafe para nosotros, les tengo una tirria que no puedo con ellos, y eso que está Vallés Pons que se portó muy bien con nosotros”. Esa mezcla de broma y resignación resume bastante bien cómo se vive ese desplazamiento en el espanyolismo.
Recuerdos, supersticiones y ganas de repetir historias
El partido también despertó recuerdos curiosos. Rai Amado tiró de memoria para recordar un momento que muchos pericos tienen marcado: aquella victoria en Segunda con Vicente Moreno y gol de Dimata que sirvió como punto de inflexión en la temporada.
Lo explicó con una mezcla de nostalgia y deseo de repetir la historia: “El martes estaba muy cabreado, algo menos ahora. Hablando de Mallorca, que quedo con la victoria en Segunda con Vicente Moreno y gol de Dimata que fue un punto de inflexión, ¿por qué no repetirlo?”.
La frase dejó esa sensación de que el partido puede ser algo más que tres puntos. Puede ser uno de esos momentos que cambian la dinámica.
Bromas en la mesa y algún fichaje imaginario
La tertulia también tuvo su parte distendida. Carlos Benito entró al debate con humor, mirando primero a Francesc Via y luego al mercado de fichajes.
Primero lanzó una broma directa al director del programa: “Vengo esta semana a animarte, Via, te he visto muy desanimado”. Y acto seguido dejó caer una idea de mercado que hizo sonreír a más de uno en el estudio: “Pues yo a Kumbulla lo ficharía del Mallorca por 4 o 5 millones…”
El amuleto de Abel Pallarés en Son Moix
Otro de los momentos curiosos llegó cuando Abel Pallarés explicó que estará en el estadio para ver el partido en directo. Y claro, en el Espanyol cualquier excusa sirve para agarrarse a la superstición.
Pallarés lo dijo entre risas pero con fondo de verdad: “Con ganas de ganar un partido, ya no recuerdo cómo se hacía eso, a ver si soy amuleto porque estaré allí”.
Una frase que resume bastante bien el estado de ánimo actual del espanyolismo.
El gran debate: ¿brotes verdes o simple espejismo?
La pregunta central de la tertulia fue clara: ¿lo del Oviedo deja señales positivas o seguimos en el mismo punto?
Mateu Ponce lo tiene bastante claro. Para él, el partido dejó indicios de mejora. “Sí, claramente, ante el Oviedo debimos haber ganado. Hemos perdido muchos partidos que no jugábamos a nada los últimos años, esta sensación ahora no la tengo, veo que lo hemos luchado e intentado, creo que el equipo puede dar de más”, explicó.

Carlos Benito coincidió en esa lectura más optimista y puso nombres propios encima de la mesa. “Hay muchas cosas positivas del Oviedo, como Terrats. Dolan está fallando más que una escopeta de feria pero ayuda mucho al equipo. Vuelve Edu Expósito, no sé si como titular. Buen nivel de Cabrera. Y se ha de mantener Urko-Pol”, comentó antes de lanzar una idea que resume bastante bien su postura: “Hemos de ver cómo evoluciona todo pero si jugamos los siguientes partidos como ante el Oviedo, iremos arriba, quedémonos con lo que hacemos más que con el resultado. Estamos comenzando a cambiar la dinámica pero se ha de confirmar en Mallorca”.
Rai Amado también vio señales positivas, aunque con matices. Para él el Espanyol generó cosas que hacía tiempo que no se veían. “El Oviedo es el peor equipo que ha visitado Cornellà. El Espanyol jugó bien en todo caso, y me gustó el dinamismo en ataque, venía de ataques estáticos y eso que faltó Edu, de los que más ataque crea. Es uno de los brotes verdes con el que nos hemos de quedar del otro día”.
La ansiedad aparece en el debate antes de Son Moix
La tertulia entró después en uno de los temas que más se repiten últimamente cuando se analiza al Espanyol: la ansiedad. Esa sensación que aparece cuando el equipo se adelanta o cuando el gol no llega pese a generar ocasiones. Mateu Ponce lo explicó con bastante claridad durante el programa: “La ansiedad es lo que nos está atenazando, sin ella le hubiera caído un saco al Oviedo. Es difícil de sacársela, hasta que la pelotita entre y ganemos un partido”. En su opinión, el problema del equipo ahora mismo no es tanto futbolístico como mental. El Espanyol genera, llega, pero en cuanto aparece la presión el partido se vuelve incómodo.
El Mallorca también llega con dudas
La conversación derivó entonces hacia el rival del domingo. Porque el Mallorca tampoco aterriza en el partido precisamente en calma. Rai Amado lo resumió rápido: “El Mallorca también tiene esa ansiedad”. Francesc Via amplió la idea explicando el momento que vive el equipo bermellón desde la llegada de Martín Demichelis. “También están en fase de dudas de lo que quiere Demichelis de él; está dudando del estado físico de la plantilla, es fuerte”, comentó, apuntando a que el técnico argentino todavía está tratando de entender qué tiene exactamente entre manos.

Demichelis busca unir al vestuario
En ese contexto apareció una noticia reciente sobre el propio Mallorca: la comida organizada por Demichelis con toda la plantilla para reforzar la unión del grupo antes del partido ante el Espanyol. Una especie de conjura de vestuario que refleja el momento que vive el equipo balear, intentando elevar la intensidad competitiva en este tramo final de la temporada. El técnico argentino ha introducido cambios desde su llegada: dobles sesiones de entrenamiento, reuniones con los capitanes y un intento claro de construir un bloque más sólido para afrontar lo que queda de Liga.
Dos ansiedades distintas frente a frente
Carlos Benito encontró una forma bastante gráfica de resumir la situación de ambos equipos. “El Mallorca tiene ansiedad por no perder, y nosotros por no ganar”, comentó, dejando una frase que en el estudio provocó más de una sonrisa. El tertuliano también expresó dudas sobre el técnico argentino: “Demichelis no me parece el hombre, ya dijeron que había otras opciones antes. Es un perfil nuevo en la Liga española, no la conoce como técnico. A veces para cambiar una dinámica no necesitas siquiera ser buen entrenador, a veces se necesita ese factor emocional. Para no descender tal vez no necesitan algo que sepa mucho de tácticas”.
El miedo cuando el Espanyol se adelanta
La tertulia volvió entonces al Espanyol y a esa sensación que algunos aficionados comparten cuando el equipo marca primero. Rai Amado lo describió con una frase que refleja bastante bien el estado emocional del espanyolismo. “Cuando nos ponemos a favor en el marcador tengo la sensación de que no durará nada”, reconoció. Una frase que resume el clima actual: el Espanyol compite, genera, pero todavía no transmite esa tranquilidad que da un equipo que cree de verdad en lo que está haciendo.
Todo eso, al final, vuelve a llevar al mismo punto: Son Moix como examen emocional. Porque más allá de tácticas o estadísticas, el partido del domingo puede servir para saber qué equipo maneja mejor esa ansiedad que ahora mismo comparten ambos.
Muriqi, el gran peligro del Mallorca
Posteriormente, el foco se puso en el principal argumento ofensivo del Mallorca: Vedat Muriqi. El delantero kosovar concentra una cifra que en la mesa llamó mucho la atención: marca el 58% de los goles del Mallorca, un porcentaje que prácticamente no se ve en ningún otro equipo de Europa. Es decir, si el Espanyol quiere sacar algo positivo de Son Moix, buena parte del trabajo pasa por controlar al delantero bermellón. Mateu Ponce lanzó una idea directa sobre cómo hacerlo: “Yo le metía encima a Miguel Rubio”. Francesc Via le respondió rápido, con ese tono de tertulia que mezcla humor y realismo: “¿Por qué me dices cosas que no pasarán? Dime lo que harías pero que tenga contacto con la realidad, no le vas a dar a Rubio la titularidad en ese partido”.
Cómo atacar al Mallorca según la mesa
Carlos Benito entró entonces al análisis con una lectura más táctica del partido. Para él, la clave está en repetir lo que el Espanyol hizo durante muchos minutos ante el Oviedo. “Nos debemos defender como el día del Oviedo, con pelota, hasta que salió Terrats del campo el Oviedo no hizo nada. Terrats fue clave para conectar el medio del campo con la delantera, jugó en la misma zona que en el Getafe, desde la banda hacia dentro”, explicó. Y a partir de ahí planteó su once ideal para el domingo: “El domingo han de ser Terrats y Edu, y el sacrificado debería ser Ngonge, atacaremos mejor con Terrats que con Ngonge. Lo que propongo es hacer lo mismo que en la otra banda que con Dolan y Romero”.

Otra amenaza ofensiva del Mallorca
Rai Amado añadió otro detalle importante del rival. El Mallorca no vive solo de Muriqi. “Juegan con doble punta, has de defender otra amenaza que es Mateo Joseph”, recordó, señalando que el Espanyol deberá estar atento a más de un foco ofensivo si quiere salir vivo de Son Moix. Francesc Via recogió la idea y añadió un matiz relacionado con las bajas del rival: “En ese sentido, la baja de Virgili nos va muy bien”, apuntó, dejando claro que cualquier ausencia en el equipo bermellón puede alterar el planteamiento del partido.
El dilema del once: Terrats o Edu Expósito
La tertulia también abordó uno de los debates más repetidos en la previa del partido: quién debe ocupar la mediapunta en Son Moix. El Espanyol recupera para este encuentro a Edu Expósito tras sanción, una pieza importante en el juego ofensivo del equipo, especialmente por su golpeo y su capacidad para manejar las transiciones. Pero al mismo tiempo Ramon Terrats viene de firmar un gran partido ante el Oviedo, lo que abre un dilema real para Manolo González.
Terrats se ha sentido cómodo partiendo desde la banda izquierda hacia dentro, mientras que Edu ofrece control en el balón parado y claridad en los últimos metros. Dos perfiles distintos para una misma posición. El debate incluso llegó a la audiencia con una encuesta lanzada por el programa: Terrats o Expósito. Los oyentes optaron por el primero aunque la decisión final, claro, la tomará Manolo.
Y el domingo en Son Moix se sabrá si el técnico apuesta por mantener lo que funcionó ante el Oviedo o recuperar su centro del campo más habitual.
El posible encaje del centro del campo en Son Moix
La conversación también giró hacia uno de los temas más tácticos del partido: cómo configurar el centro del campo del Espanyol en Son Moix. Rai Amado planteó una opción que, sobre el papel, daría más fútbol por dentro. “No sé si lo hará, pero poner a Urko como pivote y a Edu y Terrats como interiores”, comentó, imaginando un equipo con más control de balón y capacidad para enlazar con la delantera.
Francesc Via recogió la idea y la analizó con calma. “Es interesante pero no creo que Manolo lo haga, estaría por ver si Urko podría aguantar el peso como único pivote pero te daría más control de pelota, a Urko haciendo de stopper, pero no acabo de ver la configuración de futbolista”, reflexionó, abriendo la puerta a un planteamiento que imitara la estructura del rival.
Carlos Benito lo veía más como un plan de partido que como una idea para salir de inicio. “Eso lo haría en la segunda mitad en función de como fuese el partido, si el partido está encallado y vas a por el triunfo. Mejor arriesgar para ganar que ir punto a punto”, explicó, defendiendo que ese tipo de ajuste puede tener sentido cuando el marcador obliga a buscar algo más.
En medio de ese intercambio de ideas, Abel Pallarés volvió a una visión más sencilla del asunto. Para él, el equipo tiene dos piezas que ahora mismo son la base del equilibrio del Espanyol. “Manolo debe apostar por Pol y Urko como columna vertebral del equipo”, afirmó, resumiendo una sensación bastante extendida: cuando ese doble pivote funciona, el Espanyol se parece más al equipo que quiere ser.
El debate en defensa: ¿Riedel o Calero?
Otro de los temas que salió en la mesa fue el de la defensa. ¿Riedel o Calero para acompañar a Cabrera en Son Moix? La pregunta se lanzó también a la audiencia en forma de encuesta y el resultado dejó una ligera preferencia clara: Calero se impuso con un 56% de los votos.
En la tertulia, sin embargo, el debate fue más abierto. Abel Pallarés puso el acento en el momento del central alemán y dejó una reflexión que generó asentimientos en la mesa: “Sacar del equipo a Riedel después de su mejor partido…”. Rai Amado también reconoció el buen nivel que ofreció ante el Oviedo y no descartó que Manolo González mantenga la apuesta. “Hizo muy buen partido el otro día, viendo lo que hace Manolo podría seguir”, comentó.
Mateu Ponce fue un paso más allá y planteó una idea que en el estudio quedó flotando unos segundos: “Yo pienso que son compatibles”, insinuando la posibilidad de verlos coincidir si el técnico decide mover piezas atrás.
Carlos Benito interpretó la situación desde otra perspectiva, más pensando en lo que puede venir. “Manolo creo que está un poco en modo construcción de la próxima temporada con Riedel, está haciendo el papel de sacar más la pelota que Cabrera. Hemos de cagarla mucho para bajar a Segunda y pone a Riedel porque pienso que está pensando en la temporada bien. La próxima temporada creo que van a hacer una plantilla mucho más Manolo, un equipo más de toque, cuando empezó en el filial pensaba que ojalá el primer equipo jugase así. Parece que no pero le gusta el juego de toque”, explicó, apuntando a una posible evolución del equipo hacia un fútbol más asociativo.
Nombres propios mirando al mercado
La conversación también derivó, como suele pasar en las tertulias futboleras, hacia nombres propios pensando en el futuro. Rai Amado puso uno encima de la mesa que le entusiasma especialmente: “Febas es la clave de todo, si viene, me gusta mucho”, comentó, convencido de que el centrocampista podría encajar bien en un Espanyol que quiera tener más balón.
Carlos Benito añadió otro perfil defensivo que le parece interesante. “Mika Mármol me gusta como central, pero es algo bajo”, señaló, recordando que el jugador de Las Palmas tiene condiciones técnicas interesantes para salir jugando.
Rai completó la idea con un matiz táctico: “Ha jugado también mucho como lateral izquierdo”, apuntó, destacando esa versatilidad que cada vez valoran más los entrenadores cuando construyen una plantilla.
Cómo hacer daño al Mallorca: el papel de los extremos
La tertulia entró después en un terreno más concreto: cómo puede el Espanyol hacer daño al Mallorca en Son Moix. Rai Amado lo tenía bastante claro y apuntó a una idea sencilla desde el punto de vista táctico: aprovechar las bandas. “Los extremos para atacar a un rival sin extremos; ahora no hay debate entre Kike y Roberto, que me preocupa, no entiendo cómo ha pegado este bajón en la segunda vuelta, no está aportando nada cuando más allá del gol sí lo hacía”, explicó. En su opinión, el Espanyol ha perdido presencia ofensiva en esa zona del campo y eso se nota mucho cuando el equipo intenta generar peligro.
Rai también abrió la puerta a una alternativa que se vio en algunos momentos de la primera vuelta, aunque ahora no lo ve tan claro. “Se podría pensar en una doble punta en Mallorca pero no lo veo con confianza, era un recurso válido en la primera vuelta que ahora ya no lo es, no generamos nada con dos puntas”, comentó. Carlos Benito recogió esa idea y añadió un factor más emocional que futbolístico. “El día del Barça lo mató, lleva mucha negatividad encima”, señaló, refiriéndose al momento anímico de Roberto.
El análisis táctico de Sebas Herrera
En ese punto del programa entró en escena Sebas Herrera, como en cada previa importante, para analizar el partido del domingo desde el punto de vista táctico. El analista empezó abordando una de las frases que dejó Manolo González tras el empate ante el Oviedo, cuando habló de haberse quitado “mucha mierda de la cabeza”.

Herrera cree que algo se ha visto, pero también que todavía faltan cosas importantes en el juego del Espanyol. “El equipo hace daño cuando le van a presionar y dejan espacios en la espalda, pero en el fútbol de hoy has de tener más argumentos, el rival es el que te marcará la manera de jugar. Es clave la fluidez en salida de balón y eliminar los cinco jugadores que te van a atacar arriba. No veo esa salida de balón, no me sirve que se diga que no hay jugadores para ello, el modelo de juego se puede llevar a cualquier equipo”, explicó.
Para Herrera, el problema aparece especialmente cuando el rival decide esperar. “Si el rival te defiende con bloque bajo has de utilizar más la posesión y mover el balón para intentar ese juego que le falta al Espanyol, si no tienes otra manera de jugar lógicamente los rivales te estudian”, añadió.
Lo que quiere Demichelis para su Mallorca
El analista también se detuvo en el Mallorca de Martín Demichelis, al que observó con atención en su debut liguero en Pamplona. Según Herrera, ya se pudieron ver varias pistas de lo que pretende el técnico argentino.
“Ya se pudieron ver indicios de lo que quiere, equipo compacto, líneas juntas, todos atacan y todos defienden, quiere una propuesta que el jugador tome decisiones constantemente, no me disgustó como jugó el Mallorca, los vi con mucha tranquilidad saliendo desde atrás pese a estar en descenso, jugaron con mucha confianza con pase corto”, explicó.
También destacó varios focos de peligro claros para el Espanyol. “Sobre todo sus puntos fuertes son los dos laterales, Maffeo que no necesita llegar a línea de fondo para centrar, mucho cuidado con Muriqi en el área, es un rematador nato y lo principal que debe tener en cuenta el Espanyol. Se pudo ver que empleó un sistema 4-4-2 en rombo, indica que lo que quiere es que el equipo tenga juego por dentro para atraer y sacar juego por los laterales. Cuidado con las incorporaciones de Johan Mojica, y no hay que dejar pensar a Pablo Torre”, advirtió.
Su conclusión fue bastante clara: “No veo nada fácil el partido del Espanyol en Mallorca”.
Terrats antes que un extremo
A la hora de hablar del once, Herrera también se posicionó sobre uno de los debates de la semana: si apostar por un extremo puro o por Ramon Terrats en esa zona del campo.
Su postura fue clara. Prefiere a Terrats, y por una razón bastante simple: cree que el Espanyol debe jugar el partido sin complejos. El analista entiende que el que tiene más presión es el Mallorca, que está en una situación clasificatoria más delicada.
El problema de llenar el área
Herrera también dejó una reflexión interesante sobre el partido ante el Oviedo. Cree que el Espanyol atacó con bastante verticalidad, pero con un problema que se repite: la falta de jugadores en el área cuando llega el balón.
Para él, cuando el equipo ataca demasiado directo, se queda corto de efectivos en los metros finales. La solución, según su lectura, pasa por combinar un poco más y permitir que más jugadores se sumen a la jugada ofensiva.
La porra de Sebas Herrera
Como cierre del análisis, llegó el momento de la porra. Herrera fue honesto con lo que ve sobre el papel. “Voy a ser sincero; Son Moix no se le da bien al Espanyol pero tengo en cuenta la dinámica de ambos equipos, el Mallorca se juega la vida y creo que va a ser un 2-1 para el Mallorca. Ojalá sea un triunfo del Espanyol”.
Una predicción que dejó ese sabor agridulce tan habitual en las previas pericas: la esperanza de que el equipo dé un golpe sobre la mesa… aunque el contexto invite a la prudencia.






