La Tertulia | ¿Un Barça distraído o igual de peligroso? El plan del Espanyol, la carta Hernández Hernández que se reservan los azulgrana, los límites del mercado con el Burnley y la permisividad con los actos vandálicos cuando los hacen «los otros»

10 de abril de 2026

La tertulia de hoy en La Grada Ràdio arrancó justo después de escuchar a Manolo González en sala de prensa, en la previa del Barça – Espanyol. Y se notaba. El tono ya era de partido grande, de esos que se juegan antes de que ruede el balón. Con Francesc Via al mando, y las voces de Luis Navarrete, Jaume Ballester, Nerea Zamora y Blai Pedrosa, el análisis fue directo, sin filtros, muy de grada.

Blai fue el primero en abrir fuego, con una sensación bastante compartida: “Lo he visto bien a Manolo, como siempre, con ganas, creo que todos los pericos las tenemos. Viendo las alineaciones de las webs especializadas, de todas las dudas que tengo yo pondría a Terrats, creo que jugaría más motivado que Ngonge. Con Urko, Pol, Edu y Dolan por la izquierda”. Una opinión que ya marcaba el terreno: dudas en el once, pero confianza en el bloque.

El Camp Nou como escenario de todo: ilusión, permanencia y orgullo

El debate giró rápido hacia lo que supondría ganar. No solo por los puntos. Por todo lo demás.

Jaume lo resumió a su manera, sin matices: “Sería brutal… se le tenía que haber preguntado si entonces, lo celebrarían en medio del campo al acabar el partido. Yo le hacía una meadita a Fermín, para mí es el más chulo que tienen junto a Lamine”.

Un comentario que mezcla ironía, pique y ese punto visceral que tienen los derbis. Y ahí Via puso contexto histórico, tirando de memoria: “Es un buen momento para cogerlos”, recordando aquel “Delapeñazo” que también llegó en una racha complicada.

¿Un Barça distraído o igual de peligroso?

Aquí el debate se abrió. Porque está esa sensación en el ambiente… pero nadie se fía del todo.

Nerea lo dejó caer con cautela: “A lo menor no están tan concentrados en el derbi y piensan más en otra cosa, es buena ocasión para meternos allí, a ver”.

Pero enseguida llegó el contraste. Porque aunque haya dudas, la calidad sigue ahí. Blai lo explicó bien: “Es cierto que tienen mucha calidad y que cualquier jugador que juegue será muy peligroso pero respecto a Barças de años anteriores, veo que no tienen ese espíritu tan competitivo respecto al Espanyol”.

Y Via respondió rápido, bajando esa idea a tierra: “Vale, pero yo no me quitó a los Casadó y Fermín cantando ‘perico dime qué se siente’ cuando ganaron la Liga el año pasado. Hay jugado contra el RCDE en el Fútbol Base y hay mucha rivalidad, en la base hay más igualdad y el Espanyol les ha metido mano a veces, para nosotros no es bueno que juegue tanta gente de la cantera”.

La cantera azulgrana, un factor incómodo

Ese punto generó bastante consenso. No tanto por el nivel, sino por lo emocional.

Nerea lo llevó al terreno más directo: “Nos tienen la misma rabia que Piqué”.

Y Jaume, en su línea, añadió otra capa: “Totalmente de acuerdo; me da pena ver cómo han sido capaces de usar bien la cantera y nosotros lo vemos de lujo. Dicho eso si no juega Lamine mejor, salga quien salga será bueno pero tiene una manera de jugar que te destroza, es el genio que improvisa y te puede hacer gol en cualquier momento”.

Aquí ya no hay dudas. Juegue quien juegue, el peligro es real.

El factor arbitral vuelve al centro del debate

Y como casi siempre, el arbitraje apareció. Y lo hizo con fuerza.

Navarrete fue bastante claro: “El resultado del Madrid – Girona es muy importante, nos conviene que pierda el Madrid para que vayan más relajados; pero si gana el Madrid aunque salgan los suplentes de los suplentes mañana en el momento en que necesiten 10 minutos para ganarnos te sacan a cuatro. Hay muchas presiones en esta Liga, cuando juegas con condicionantes como los arbitrajes en esta Liga es muy complicado que podamos ganar este partido”.

Via recogió el guante y tiró de memoria: “En la primera vuelta el Espanyol hizo muy buen partido y no pudo ganar; yendo 0-0 y dominando el Espanyol sacan a Pedri, Lewandowski, Fermín y Dani Olmo. Si han de sacar a cualquiera para ganar lo sacarán, y está Hernández Hernández. Recordemos aquel derbi con Hernández Hernández, el penalti inexistente sobre Memphis Depay, cuidadín que ya había VAR”.

La conversación subió de temperatura. Y Navarrete fue un paso más allá: “Es el jugador número 12. Veamos el Atleti – Barcelona de la pasada jornada, las tarjetas que sacaron a los colchoneros y listo. Si hace falta sacar la carta del árbitro, en esta Liga la tienen. Es un árbitro de la actual estructura”.

Opiniones divididas… incluso con el árbitro

Aquí no hubo unanimidad. Jaume puso algo de freno: “Tiene cierta deuda con el Barça porque hace años no les dio un gol en el campo del Betis, le deben enviar un mail recordando que se la debe”.

Y Via añadió una anécdota que ya forma parte del imaginario: “En su día decían que tenía una piscina con el escudo del Barça, y que es culé lo dijo él mismo en una entrevista”.

Aun así, Jaume matizó: “De todos modos lo prefiero a De Burgos Bengoetxea u otros fantasmas, puede tener fallos pero no le veo mala fe”.

Mientras que Via cerró ese bloque con una comparación clara: “Yo preferiría otro, como García Verdura, el colegiado catalán de la ida que fue bastante correcto”.

Confianza en Manolo… pese a todo

En medio de todo el ruido, hubo un punto de unión: el entrenador.

Blai dejó una lectura interesante: “A Manolo tampoco se le veía demasiado contento cuando le han preguntado por él, a pesar de que ha disimulado”, a lo que Nerea respondió con una sonrisa: “Llevará su opinión por dentro”.

Y Navarrete fue más al fondo: “para ser positivo, Manolo es de los mejores entrenadores planteando partidos al Baça en los últimos dos años, incluso perdiendo en casa fue de los mejores partidos que vimos en Cornellà-El Prat. Es consciente del tema arbitral, de que nos sacarán 2 minutos sus mejores jugadores, pero ha planteado bien esos partidos ante el Barça y hay que confiar en él”.

Via reforzó esa idea: “Es verdad que el equipo siempre ha sido competitivo, el año pasado allí con un equipo muy inferior”.

El recuerdo de la ida… y la sensación de que algo se rompió

Más allá de números o sensaciones, hay un momento que pesa. Y Nerea lo dijo sin darle muchas vueltas: “Fue perder contra ellos e ir hacia abajo. A Roberto le afectó muchísimo. Jugamos muy bien, no ganamos, y desde entonces nada”.

nerea grada radio

Una frase que resume bastante bien el estado de ánimo.

El debate táctico entra en escena: Calero, Rubio o cambiar el sistema

La tertulia fue girando poco a poco hacia lo que de verdad preocupa al perico: qué Espanyol veremos en el Camp Nou. Con la baja de Riedel sobre la mesa, el foco se puso en la defensa. Y ahí no hubo una única idea, pero sí una base bastante clara.

Blai fue directo, sin inventos: “Yo jugaría como siempre, con cuatro centrales, y con Fernando Calero. Rubio ha cumplido cuando ha salido pero si físicamente Calero está bien, lo pondría. A nivel de partido, lo que haría es no renunciar al ataque, si jugamos a mantener el 0-0 es difícil que el Barça no marque. Podemos cogerles al contraataque, es el punto débil del Barça, podemos cogerlos al espacio con Roberto. Y hay que aprovechar de nuevo la pelota parada, puede ser otro punto donde cogerlos”.

Ahí hay dos ideas clave: no encerrarse… y hacer daño cuando se pueda correr.

La pelota parada, entre la sensación de pérdida y la realidad

Otro de los temas que salió fue ese balón parado que durante meses había sido casi oro puro. Ahora ya no tanto. O al menos, no con la misma sensación.

Navarrete puso calma: “No es que la hayamos perdido, es que estábamos por encima de los tantos por ciento de eficacia, éramos muy eficaces. A nivel de estrategia seguimos fuertes pero el porcentaje de acierto era espectacular. No han dejado de intentarlo, seguimos fuerte, ya lo veréis”.

Es decir, no ha desaparecido. Simplemente ha bajado a números más normales.

Jaume, en cambio, lo llevó al campo: “Pasa que van mal colocados. No le daría la pelota a los culés, si lo hacemos como con el Betis nos pueden hacer mucho daño, hay que tener pelota e ir arriba con prudencia”.

El dilema del centro del campo: competir o sobrevivir

Aquí apareció otro de los problemas de fondo. No tanto quién juega, sino cómo equilibras el equipo.

Via lo explicó bastante claro: “El problema es que si pones cuatro centrocampistas haces tejido asociativo y les puedes disputar la pelota, pero te quedas sin recambios porque te quedas sólo con Pickel, no tienes nada más. No creo que Manolo se lleve a nadie del filial”.

Y Jaume volvió a una idea más conservadora: “Yo repetiría el once del Betis con Calero en lugar de Riedel. Podrías poner a Terrats en lugar de Ngonge pero te quedas sin recambios”.

La sensación es que cualquier decisión deja algo al descubierto.

El plan de partido: dormir el ritmo y atacar al final

Navarrete fue el que más desarrolló el posible guion. Y no fue nada corto.

“El escenario es dormir el partido, dejar pasar el tiempo y ellos ven que no se gastan, que no haya nada, para que haya asociación es mejor poner a los mejores y hacer el partido largo. Primero los desgastas con Kike y luego metes la fuerza de Roberto, Ngonge, Jofre, tenemos argumentos. Si quisiera tener una oportunidad buscaría ese minuto 87 de meter el gol e ir a por todas. Con el 0-0 no te van a apretar, van a estra durmiendo la perdiz sin cansarse, puede ser un buen partido para mirar la segunda parte”.

Un planteamiento muy concreto: aguantar, desgastar… y atacar cuando más duele.

El derbi también se juega desde el sofá

La conversación bajó un poco la intensidad cuando salió una pregunta simple: ¿ver el partido o no?

Nerea lo tenía claro: “Sí. Algun derbi otro año te hubiese dicho que no, pero creo que este año se puede sacar algo”.

Blai tiró de recuerdo: “Yo fui al derbi en directo el día del gol de penalti de Joselu y disfruté mucho”.

Pero también apareció ese lado más resignado. Gente que prefiere no verlo.

Jaume no lo entiende: “Hay partidos que se complican, pero yo aguanto. Prefiero verlo en directo y no quedarme con la incógnita de qué pasará. Estuve en el Tamudazo, el Delapeñazo, un 1-1 con Ayfuch marcando desde el centro del campo en los 80… una gozada, una pena no volver a hacer estas cosas. Una pena no volver a hacer estas cosas”.

Ahí ya no es análisis. Es pura memoria perica.

Una última idea: el partido puede romperse al final

La tertulia se fue cerrando con una mezcla de realismo y ese punto de fe que siempre aparece en estos días.

Navarrete dejó una frase curiosa: “Yo cuento como victoria de Manolo al Barça el 5-0 en Copa Catalunya. Si ellos no van se puede dar que marquemos al final y darles esa mala tarde”.

Y Nerea volvió al contexto: “Eso pensando que estén concentrados en el martes, en la Champions, porque hay muchos jugadores del Barça que nos tienen mucha rabia”.

El derbi está ahí. Con mil dudas, mil caminos posibles… y esa sensación de que, si pasa algo, será cuando nadie lo espere.

El vínculo con el Burnley entra en escena: mercado y límites claros

La tertulia dio un giro hacia los despachos, hacia lo que se mueve lejos del césped pero que también condiciona el futuro del RCD Espanyol. Francesc Via retomó una información que ya había avanzado: la posible llegada de futbolistas procedentes del Burnley FC dentro del nuevo escenario que se dibuja con Alan Pace.

El matiz es importante. No todo vale. La normativa aprieta: solo pueden llegar un máximo de tres jugadores de un mismo club, dentro de un límite total de seis cedidos. Entre los nombres que aparecen está el lateral Quilindschy Hartman, mientras que el caso de Alex Febas sigue abierto, con más clubes atentos a su situación. Nada cerrado, pero sí mucho movimiento en el aire.

Pintadas, silencio y enfado: la tertulia se calienta

El tono cambió cuando salió el tema de las pintadas de los Boixos Nois en el entorno del RCDE Stadium. Un asunto que, más allá del hecho en sí, encendió a la mesa por la sensación de desigualdad en el tratamiento.

jaume ballester grada radio

Jaume lo soltó sin rodeos: “A ver la prensa catalanoculé, que es toda, a ver si lo mencionan”.
Nerea fue aún más directa: “No dirán nada”.

Las pintadas ya habían sido borradas a primera hora, pero el daño -sobre todo el simbólico- seguía ahí. Y el debate no se quedó solo en eso. Blai apuntó a otro frente: “Espero que el autocar del Espanyol esté bien blindado, porque el del Atlético recibió un poco…”.

Via fue más allá, señalando el contexto: “Es algo muy grave y la prensa de aquí ha pasado de puntillas, no lo explica, vaya diferencia a la hora de hablar de unos temas y de otros. Son unos chavalillos dicen… si lo hubiésemos hecho nosotros…”

Los bares, el Ayuntamiento y una polémica que no se apaga

El foco se movió entonces hacia otro tema que lleva días generando malestar: el cierre de bares en los alrededores del estadio. Y ahí la indignación fue bastante unánime.

Blai lo resumió rápido: “El tema de los bares es curiosos, solo cierran cuando juega el Espanyol”.

Via explicó que ha intentado buscar respuestas: “He pedido hablar con la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Cornellà, la señora Briones, para que me lo explique, porque esto es muy grave y merece una explicación. De momento no me han contestado, insistiré. Esta señora dijo que una cosa es ir al futbol y otra emborracharse…”.

Navarrete aportó contexto desde la calle: “El día de España en los bares había un ambiente fenomenal, era alrededor del estadio en que se vía gente muy embriagada”. Pero la sensación general es otra. Blai lo dijo claro: “Es que es una normativa que no tiene sentido”.

Y Via cerró ese bloque con una frase que dejó poco margen a la interpretación: “Voy por todos los campos de España y sólo se ve esto en el campo del Espanyol, es una vergüenza”.

Una sensación compartida: el agravio y la falta de defensa

El debate derivó hacia algo más profundo. No solo lo que pasa, sino cómo se responde.

Navarrete puso el foco en lo que se ha perdido: “Era una seña de identidad nuestra, una cosa bonita, algo que hacía afición. La consecuencia del atropello es cerrar los bares, cuando no tiene nada que ver”. Y Jaume fue al punto más sensible: “Lo más pequeño es perjudicar al pequeño, y el problema es que nadie nos defienda desde el club”.

Via recogió esa idea y la llevó al terreno institucional: “Una de las cosas que me decepciona de esta propiedad es que el socio ha de tener la sensación de que está atendido y entendido. Con tantos abogados pericos que tenemos, me gustaría que se plantease alguna acción legal por ese agravio comparativo, quisiera ver la potestad del Ayuntamiento de cerrar bares”.

No es solo una queja. Es una sensación de desprotección que empieza a pesar.

Un cierre distinto: la ausencia de Sebas Herrera

La tertulia terminó con un tono completamente diferente. Más pausado. Más humano.

Durante las próximas semanas no estarán con nosotros los análisis de Sebas Herrera. Y no es por fútbol. Es por algo mucho más importante. La pérdida de su esposa.

El programa quiso parar ahí. Mandarle un mensaje. Un abrazo fuerte, sincero, de esos que no necesitan muchas palabras.

Porque hay días en los que el fútbol pasa a un segundo plano. Y este fue uno de ellos.