La tertulia de hoy en La Grada Ràdio reunió a Ferran Granell, Àngel Bergadà, Luis Leirós “Huracán Envidia” y Juan Antonio de Haro, bajo la dirección de Francesc Via, para analizar el momento del Espanyol tras el empate ante el Celta y a solo cuatro días de la visita al Atlético en el Metropolitano. Con estilos muy distintos -del realismo crudo al optimismo prudente-, los cuatro coincidieron en que el equipo atraviesa un tramo incómodo, con más preguntas que certezas y una sensación general de desgaste que contrasta con la posición europea en la tabla. La apertura de teléfonos reforzó esa impresión: un entorno inquieto, dividido entre la preocupación por el juego y la esperanza de que el colchón de la primera vuelta aguante lo suficiente para enderezar el rumbo.
Leirós dispara sin rodeos y pide reacción inmediata
Luis Leirós “Huracán Envidia” arrancó fuerte, sin filtros y con ese tono de quien habla con el corazón antes que con la cabeza. Para él, lo del Celta fue otro capítulo de lo mismo: un equipo que no acaba de arrancar y que necesita un meneo interno urgente. Su intervención fue directa, incluso incómoda por momentos: “Más de lo mismo, mismo sistema, parece que no estamos en un buen momento de juego; Manolo, concéntrate en los chavales y mételes el dedo en el culo a los muchachos pero deja a los tertulianos, yo soy profesional de esto, levántalos porque lo del otro día no me gustó nada. Seguimos ahí que es lo mejor del caso, que es lo que mantiene mi fes y esperanza. Sé que vamos a quedar entre el 9 y el 11, nos irá bien, y ya está”. Un diagnóstico duro, con ese realismo resignado que muchos pericos empiezan a sentir.

Bergadà mira la clasificación para espantar los miedos
Àngel Bergadà optó por agarrarse a los números como quien se aferra a un salvavidas. Admitió la crisis de juego, pero recordó que la realidad clasificatoria sigue siendo muy favorable. Europa continúa ahí y eso, para él, no es poca cosa. Su reflexión mezcló emoción personal y análisis frío: “Vengo de una semana intensa, inolvidable de familia y Espanyol, algo que es una redundancia. Me gusta discutir sobre el Espanyol, que haya chup-chup pero es que además lo pienso. Pese a ser consciente que pasamos una crisis de resultados y juego, miro la clasificación y se me van todos los miedos, a una jornada menos del final estamos mejor que la 23, mantenemos la 6ª posición, ganamos el goal average al Celta y ponemos un punto más a la Real. A eso me cojo. Lo normal es que no puntuemos en el Metropolitano, seguro que si el Celta no gana al Mallorca en casa seguiremos una semana más en zona europea. Preocupado porque el equipo no da en la tecla peo confiando en lo que viene por delante porque después viene rivales asequibles”. Una postura muy reconocible en la grada: inquietud, sí, pero sin dramatismos.
Granell cuestiona el rumbo y mira ya al futuro
Ferran Granell puso el foco en la falta de respuestas claras y en la irregularidad tanto propia como del rival que viene. Su sensación fue de desconcierto: ni el Espanyol convence ni el Atlético ofrece certezas. Más que miedo al presente, transmitió preocupación por la dirección del proyecto. Lo resumió así: “No sabemos qué Atlético nos encontraremos, no tienen regularidad. Lo que pasó ante el Celta, empatamos pero no convencemos. ¿Qué nos pasa? No sé, Manolo es el que ha de tener la solución, prueba cosas, lo de Pickel ya lo probó y no funcionó. Preocupad no estoy, lo que ha de hacer la gentes es hacer y no decir. Cuando se le peguntó a Manolo sobre si era un problema psicológico, dijo que lo importante era la parte futbolística, y es algo que le corresponde a él. Ya pienso en acabar esto y en el verano, la temporada que viene se ha de estar preparando ahora, ¿hay alguien al mando de esta nave?”. Una pregunta que dejó un silencio incómodo en el estudio.
De Haro apuesta por confiar en el equipo pese al bajón
Juan Antonio de Haro aportó la visión más optimista. Reconoció el mal momento, pero insistió en que el equipo sigue compitiendo y que no hay margen para otra cosa que no sea creer en los jugadores disponibles. Su discurso apeló directamente a la afición como factor clave. Lo explicó con claridad: “Yo tengo otro punto de vista de la situación, 23 de 24 jornadas en Europa. El equipo está en un bajón, pero sin jugar bien el equipo quiere, si no no hubiese remontado, lástima del fallo defensivo del empate. Eso sí me gustaría saber por que tenemos un lateral derecho que cuando nos atacan tiende a ponerse de central. Deja desguardada toda la parte defensiva derecha y por ahí vino el 2-2. El equipo está mal, quiere, remontó a base d eímpetu y ganas, pero hay que confiar en estos jugadores. Más no se puede hacer porque no hay posibilidad de fichar, hay que confiar en ellos hasta final de temporada. La afición lo que tenemos que hacer es animar, veamos que es una mala racha que han tenido todos los equipos y ya está, ser positivos, costará e intentemos aprovechar el momento del Atlético, si tenemos esa seguridad defensiva que hemos perdido totalmente tendremos nuestras opciones”.
El debate táctico se centra en el centro del campo y la defensa
El análisis futbolístico también ocupó buena parte de la tertulia. Granell dejó una imagen muy gráfica sobre la fragilidad del equipo cuando se pone por delante: “No sabemos aguantar los resultados, nos coge como flanes hasta que nos empatan”. Leirós fue aún más detallado, cuestionando decisiones concretas y el funcionamiento del sistema: “Salimos con un equipo desnaturalizado, la media ha de ser Pol y Urko, continuamente, si no todo el sistema cambia. Cuando usa a Pickel, es lo que es y lo usa para unas funciones cuando ha de poner un marcador al organizador del rival, peo no aprieta nada, llega tarde y va de un lado a otro como un pollo descabezado. Es una variante que no funciona y es la tercera vez que se ha visto, imagino que no lo hará más. No tenemos un organizador, y Ngonge no sabe defender cuando ya lo habíais hecho figura. Dolan en este momento aporta más fuerza, creo que Manolo se equivocó poniendo a los titulares de suplentes, independientemente de que el Cela tiene jugadores de más calidad. Yo no tengo nada contra Riedell, pero fijaos en los metros de desplazamiento que tiene con pierna izquierda, que no va bien de cabeza, tiene muchas carencias y la Primera división no es para enseñar a los jugadores, si está verde lo pasas al filial o lo cedes”. Un repaso muy técnico… y muy crítico.
Via pone el acento en la aportación ofensiva… y en el miedo
Francesc Via cerró el bloque con una reflexión que combinó análisis y preocupación por el estado anímico de algunos jugadores. Señaló que hay talento, pero también inseguridad: “Ngonge con la pelota en los pies aporta, defendiendo no aporta nada. Y sobre Riedel, si no has tenido opción o no has sabido traer nada mejor se ha de formar. Al principio filtraba balones y ya no lo hace, yo creo que tiene miedo”. Una palabra -miedo- que resumió bastante bien el clima actual.

Bergadà apunta a un Espanyol que quizá jugó por encima de su nivel real
Detectados los problemas, el debate giró hacia algo mucho más incómodo: si existe realmente una solución con lo que hay. Àngel Bergadà planteó una reflexión que dejó al estudio en silencio, porque tocaba una fibra sensible: la posibilidad de que el Espanyol actual no sea una anomalía negativa, sino simplemente el equipo “real” tras una primera vuelta extraordinaria. Lo expresó sin rodeos: “Cuál puede ser el remedio, no sé porque ahora se les están viendo las costuras a muchos jugadores, esos futbolistas que la principio nos parecían grandes aciertos como Riedel se les ve as costuras y me hace pensar que si ahora estamos viendo al verdadero Espanyol, que yo creo que sí. Estamos muy por encima de lo que considero por juego deberíamos estar, el problema quizá está en la excelsa primera vuelta de la temporada y que hemos visto los mejores Calero, Milla y Expósito, y ahora ya no los vemos. Tal vez el problema es que hicimos una primera mitad de temporada por encima de nuestras posibilidades y ahora estamos viendo nuestro verdadero nivel. Tal vez esta plantilla tan completa no es tal, los rivales ya saben cómo jugamos y por eso tenemos esos problemas. Solución ahora, ninguna: nos falta gol, este mismo equipo con un goleador tendría muchas más posibilidades de ganar partidos; se han de acabar los errores defensivos, pero este equipo con aquellos Gerard, Borja, RDT o Joselu ría más sobrado. A Roberto no se le puede recriminar nada, pero vuelve a fallar goles”. Una visión dura, casi desmitificadora, que cuestiona la narrativa de equipo revelación y la sustituye por la de conjunto competitivo pero limitado.
Via asume la realidad: tocará arreglarlo con lo que hay
Francesc Via recogió ese guante con una frase breve pero muy reveladora. Su conclusión fue pragmática, casi de supervivencia: “Quizá no tenemos una plantilla de 34 puntos en las dos vueltas, pero hemos de encontrar una solución con lo que tenemos”. Esa idea -trabajar con lo disponible, sin esperar salvadores que con el mercado cerrado ya no llegarán- resume bastante bien el momento del Espanyol: un equipo que sigue arriba, pero que necesita reinventarse sobre la marcha si no quiere que la inercia negativa acabe devorando todo lo bueno construido hasta Navidad.
La afición, entre el apoyo y el desahogo
El debate giró también hacia la grada, porque el ambiente en Cornellà empieza a tensarse y nadie lo ignora. Ferran Granell fue claro al recordar que el enfado tiene un límite comprensible: “nadie esperaba hacer una primera vuelta tan buena, pero tampoco una segunda tan desastrosa; a la afición no se le puede decir ni pío”. Francesc Via matizó que sí hay algo que pedir, aunque sea difícil: “A la afición se le puede pedir que no pite, porque no sirve de nada, me gustaría saber cuándo un jugador lo ha hecho mejor por una pitada”. Granell coincidió en el fondo, pero defendió ese desahogo emocional tan típico del fútbol: “Nunca… pero a veces canalizamos así otras cosas. Demasiado está haciendo la afición, llega un momento en que tienes tu corazoncito y te expresas así. Los que tenían que poner soluciones no lo han hecho, ya llegamos tarde. Ahora depende de Manolo y los jugadores, trabajo y más trabajo y recuperar jugadores que no están rindiendo como la primera vuelta”. Un intercambio que retrata perfectamente la dualidad perica: apoyo incondicional, pero con nervios a flor de piel.
El factor mental aparece como explicación recurrente
Juan Antonio de Haro puso sobre la mesa algo que cada vez suena más dentro y fuera del vestuario: la cabeza. Para él, el equipo no ha dejado de trabajar, pero sí ha perdido fortaleza emocional. Lo explicó así: “Es una cuestión de insistencia porque considero que están trabajando igual que en la primera vuelta solo que no salen las cosas. Manolo habló del tema mental que s ehabla en las tertulias y yo creo que sí existe porque el equipo se viene abajo cuando hay uns cicusntancia adversa”. Via reforzó esa idea con ejemplos concretos: “Yo lo creo porque lo dijeron un par de jugadores del Espanyol, Cabrera tras el partido del Villarreal cuando dijo que el gol rival les hace daño y también Pol Lozano, no me invento nada, sí creo que aparte de futbolístico hay un problema anímico”. De Haro insistió en esa lectura, añadiendo el desgaste físico acumulado: “Yo también lo creo, no creo que sea problema de actitud pero hay jugadores que están quemados tras dar más de lo que podían, ahora no tenemos fondo de armario y se juntan todas las situaciones. Hay que insistir y apuntalar la defensa, es lo que nos va a dar, los goles ante el Cleta eran evitables al menos uno, y hubiésemos ganado porque goles tenemos aunque no hay grandes goleadores, y eso que no hay nada que reprocharles en cuanto a esfuerzo”. Via remató con una frase que resume la sensación general: “Para mí el problema está en defensa claramente”.
Leirós apunta al planteamiento y al desgaste del mensaje
Luis Leirós volvió a diferenciarse del resto con una visión más estructural. Para él, el origen no está solo en la ejecución, sino en cómo se construyó el proyecto desde el inicio. Su análisis fue largo y muy crudo: “para mí el problema es otro, de planteamiento desde el principio. Manolo le ha sacado un rendimiento extra a la planilla, jamás pensé que estaríamos sextos a día de hoy, nos ilusionamos con algunos fichajes pero el problema es que Manolo comienza con una plantilla corta técnicamente, está hecha con una previsión de haber bajado a Segunda, de ahí los fichajes de Rubio y Salinas, y ahora cuesta sacarle algo más a esta plantilla. La única arma, Manolo nos ha puesto ahí y ha de continuar, lo que pasa es que el mensaje está desgastado dentro y lo digo como ex profesional, tanto te repiten las frases que al final esa motivación te desgasta. El que no ha ido jugando pierde la motivación, al que juega le llega aún con menos intensidad pero si le añadimos que ha habido jugadores técnicamente superiores a algunos de los que están jugando y no se ha confiado en ellos, están pasando cosas”. Via recordó que precisamente al técnico se le ha criticado por rotar, a lo que Leirós respondió proponiendo cambios concretos: “Bajo mi criterio la única solución es que les siga apretando. Aunque el mensaje a base de repetirlo no cala; la solución es sentar a Milla y sacar a Terrats, tratar de encajarlo en la derecha y dar algo que aporte algo más de calidad y que cojan más confianza al poder dar tres pases seguidos”.
Mercado, plantilla y diferencias con los rivales
El debate se desplazó entonces al mercado y a la profundidad de la plantilla, con la sensación de que otros clubes han dado un paso adelante mientras el Espanyol se ha quedado corto de recursos. De Haro defendió mantener la línea: “Ha de insistir porque eso nos llevó a lo que hicimos en la primera vuelta, hay que reconocerlo también”. Via aportó contexto sobre la desigualdad competitiva: “La realidad de Manolo es que tiene unos futbolistas que no son excelsos, mueve lo que tiene y gracias a Dios tenemos 35 puntos. A medida que viene las jornadas vemos que viene equipos que se han reforzado más y mejor que nosotros, como el Celta con Fer López o Vecino. Esa es la diferencia”.
Leirós fue más duro con la planificación: “No quiero entrar en por qué se le han negado fichajes a Manolo, por qué se ha quedado con la brocha. Era la única solución, meter savia nueva en el vestuario”. Via coincidió en parte, pero recordó que mirar atrás no cambia el presente: “Correcto, opino igual que tu, pero mirando atrás y hablando del fichaje tan decepcionante que hemos hecho no solucionamos nada. El entrenador ta mpoco ha de estar satisfecho con ese mercado, porque no le han dado más futbolistas para escoger”. Granell miró ya al futuro inmediato: “Dentro de dos días se abre el mercado de verano, que luego no se nos olvide y nos vuelva a pasar lo mismo”. Y Via dejó un aviso institucional: “Si la directiva no decide arreglar la dirección deportiva y hacer inversión, estaremos igual por mucho que digamos. Pero ya veremos, quedan aún 14 jornadas”.
Bergadà propone reforzar el centro y Via recuerda el dato que preocupa
En el tramo final, Bergadà volvió a la pizarra con una solución concreta: proteger mejor a la defensa desde el centro del campo. Su planteamiento fue claro: “Somos de los que menos marcamos y más están recibiendo, el problema de hacer goles depende del talento del jugador pero la defensa se entrena, por sentido común reforzaría el centro del campo con dos pivotes que faciliten el trabajo de los centrales, Pol y Urko, porque nos entran los rivales como quieren, y adelantar a Expósito intentando ayudar a que algo entre”. Via cerró con un dato que refleja hasta qué punto ha cambiado el panorama: “Después de mucho tiempo tenemos el balance de goles a favor y en contra en negativo, con un -4”. Un número frío, pero muy elocuente sobre por qué el Espanyol ha pasado de equipo fiable a conjunto vulnerable en apenas unas semanas.
Perspectiva histórica ante el malestar actual
Àngel Bergadà introdujo un dato que cambió por completo el tono del debate, poniendo sobre la mesa algo que a menudo se pierde entre nervios y decepciones: el contexto. Según explicó, el Espanyol actual está muy por encima de lo que ha sido habitual en los últimos años pese a la sensación de crisis. Lo resumió así: “Me he hecho una tabla comparando la clasificación del equipo en los últimos años, lo digo por esos pitidos y sensación de que vamos tan mal. Llevamos 35 puntos, y la media desde 2016 al año pasado en esta misma jornada es de 17 puntos y el 14º puesto. Ahora vamos sextos. Pediría perspectiva, que cada uno haga lo que quiera, que aplauda o pite, pero tengamos esto en cuenta”. Un recordatorio incómodo para quienes sienten que todo va mal, pero también revelador de lo excepcional que está siendo la temporada en términos puramente clasificatorios.
Debate encendido sobre la gestión del filial y el dinero invertido
El programa se tensó cuando un oyente, Aguja, defendió el trabajo de Fran Garagarza tanto en la Ciutat Esportiva Dani Jarque como en la construcción de la plantilla. Luis Leirós recogió el guante con una intervención muy crítica, centrada en la política de fichajes del filial y en la inversión necesaria para competir en categorías superiores. Su réplica fue directa y muy detallada: “No quería tocar el tema del B o la Ciuat Esportiva, pero tristemente voy a decir como persona vinculada al fútbol qué es lo que vale la rescisión de un jugador top en Segunda RFEF: entre 10.000 y 25.000 euros. Qué vale la rescisión de uno de Primera RFEF: entre 20.000 y 25.000. ¿Sabéis por cuánto se están rescindiendo los contratos? Por 30.000 euros. ¿Ahora me decís a mí que el Espanyol no puede comprar los 10 mejores jugadores de Segunda RFEF mezclados con alguno de Primera RFEF teniendo dos dorsales para el primer equipo porque no se han cubierto dos bajas, y no podía haber fichado por 400 o 500.000 euros 6, 8 o 10 jugadores para pode subir de categoría? Esa es la gestión de Fran Garagarza que tú estás defendiendo, Aguja. Estamos luchando, pero para que ese dinero no se pierda hay que estar en categorías superiores, y si has de fichar jugadores de más edad lo haces, que luego podrás traspasarlos y recuperar ese dinero. Mira que fácil es y que difícil lo hacemos. Si queremos que el B suba de categoría habrá que gastarte algo de dinero, aunque un año haya que jugar con hombres más hechos, esta propiedad que tanto piensa que la cantera tanto nos va a dar ese es uno de los caminos”. Una intervención que dejó claro que el debate sobre el futuro del filial está lejos de ser pacífico.

Via pone el foco en la falta de talento en proyección
Francesc Via intentó ampliar la mirada hacia el funcionamiento global de la cantera, señalando que los cambios estructurales ya están en marcha, pero que el problema de fondo podría ser más profundo. Su preocupación no es solo la categoría en la que compite el filial, sino la ausencia de futbolistas con verdadero potencial para el primer equipo. Lo explicó así: “Todo eso a partir de ahora, no sabemos a partir de cuando, lo moverá Marco Otero. Se le reprochó mucho a Rufete haber perdido la categoría y llevamos 5 años así, se nos ha llegado a vender que no pasa nada y que desde ahí se pueden formar jugadores, que no creo. Lo que me preocupa con todo es que cuando veo al filial nunca veo a jugadores en proyección del primer equipo. Manolo, un hombre que conoce perfectamente el fútbol base, si viese jugadores que pudieran servir los subiría, si no lo hace es porque no ve ninguno. Lo que me preocupa, y no soy el que mejor conoce la cantera, es que si queremos crear futbolistas para el primer equipo o que se conviertan en dinero en el mercado, es que tenemos un serio problema; no digo que sea culpa de este o el otro, pero Pace se ha dado cuenta porque ha dado el mando a una persona de fuera del staff”. Un diagnóstico que apunta a la raíz económica y deportiva del proyecto.
Leirós cuestiona la política de fichajes y desarrollo
Leirós cerró este bloque insistiendo en que la planificación de cantera no solo depende del dinero, sino también de los procesos de formación y de las decisiones deportivas tomadas en los últimos años. Su crítica fue amplia y apuntó tanto a incorporaciones externas como a la aceleración de jóvenes talentos. Lo expresó con contundencia: “¿Es necesario traer un jugador del Gil Vicente que ya no está, o traer cedido un futbolista del filial de Athletic? La gestión de la cantera deja mucho que desear. Lo de acelerar procesos fue uno d ellos lemas de Garagarza, uno puede hacerlo pero no un grupo grande porque lo único que haces es fastidia su crecimiento, en las otras grandes canteras todos los chavales cumplen sus plazos. A Garagarza todo le sobraba, y técnicos que no servían están an la cantera del Real Madrid”. Una reflexión que dejó claro que, más allá del presente del primer equipo, el debate sobre el modelo de cantera del Espanyol sigue abierto y cargado de tensión interna.
De Haro apuesta por un Espanyol sin complejos en el Metropolitano
Tras escuchar las palabras de Urko González de Zárate asegurando que el equipo acudirá al Metropolitano con la intención de ganar, Juan Antonio de Haro recogió ese mensaje y lo convirtió en un llamamiento a mirar el futuro con optimismo prudente. Para él, la situación clasificatoria permite afrontar el duelo sin dramatismos y con la ambición intacta. Lo expresó con claridad: “tiene razón, miremos el lado positivo, estamos sextos con 35 puntos, esperemos que sea un borrón y cuenta nueva el empate ante el Celta, ir al campo del Atlético, los jugadores están concienciador y hay que ir a por todas, sin complejos. Si aseguramos bien atrás podemos tener opciones de llevarnos la victoria”. Una reflexión que conecta con esa idea repetida durante todo el programa: el Espanyol no llega en su mejor momento, pero tampoco derrotado, y si recupera la solidez defensiva que ha perdido en las últimas semanas puede competir incluso en uno de los escenarios más exigentes del campeonato.