Sergi Mas aclara que sus palabras sobre Eder Sarabia son una sensación y no un deseo, y carga contra el fútbol moderno: «¡Todo es mentira!»

2 de noviembre de 2026
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Resumen: Sergi Mas ha dedicado su Opinión del Día en La Grada Ràdio a la llegada de Eder Sarabia al Espanyol, aclarando que su pronóstico pesimista sobre la duración del nuevo entrenador responde a una sensación personal y no a un deseo. El colaborador considera que Monchi ha apostado por un técnico de carácter fuerte para sacudir a una plantilla que ofreció una imagen lamentable en Sestao y cree que Sarabia puede proponer un fútbol especialmente valiente. También ha advertido de que la figura de Manolo González seguirá muy presente entre los aficionados si el equipo no funciona, recordando las grandes asistencias al RCDE Stadium durante su etapa. Su intervención ha terminado con una crítica a la diferencia de actitud de los jugadores entre Sestao y Villarreal y al fútbol moderno, que cada vez le provoca más desencanto.

Cinco puntos clave

      • Un pronóstico, no un deseo. Mas aclara que quiere que Sarabia triunfe, aunque duda de su continuidad.
      • El almirante de Monchi. Interpreta su fichaje como una manera de exigir más a la plantilla.
      • Un fútbol muy valiente. Cree que Sarabia propondrá un estilo poco habitual en el Espanyol.
      • La sombra de Manolo. Advierte de que la afición puede recordar al anterior técnico si llegan malos resultados.
      • Crítica al fútbol moderno. Cuestiona el cambio de actitud entre Sestao y Villarreal y el comportamiento de los jugadores.

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Sergi Mas aclara su pronóstico sobre Eder Sarabia: una sensación, no un deseo

La llegada de Eder Sarabia al Espanyol sigue generando opiniones de todo tipo, y Sergi Mas no ha querido quedarse al margen. El popular periodista y colaborador de La Grada Ràdio ha dedicado su Opinión del Día a analizar el perfil del nuevo entrenador, sus posibles virtudes y los problemas que puede encontrarse en un club donde las últimas semanas han sido de todo menos tranquilas. Y ha empezado recordando algo que dijo el viernes pasado, cuando dejó caer que no veía demasiado futuro al técnico vasco en el banquillo blanquiazul.

«El viernes pasado comenté que no veía futuro a Eder Sarabia y que en principio no pasaba de Navidad», ha recordado Mas, consciente de que aquel pronóstico podía interpretarse como un deseo de que el nuevo proyecto fracase. Pero enseguida ha querido dejar clara una cuestión importante: «Bueno, hablaba desde mi nariz, desde la sensación y el presentimiento, no desde el deseo».

Es decir, que una cosa es lo que cree que puede suceder y otra muy distinta lo que le gustaría que ocurriera. Porque Sergi Mas no tiene ningún interés en que el nuevo entrenador fracase. Más bien al contrario. «Para mí, ojalá Eder Sarabia dure 40 años. Será buena señal para todos», ha señalado. Una manera bastante clara de explicar que, si el técnico consigue mantenerse durante mucho tiempo en el cargo, será porque las cosas le están funcionando al Espanyol. Y después de tantos cambios en el banquillo, tampoco estaría mal disfrutar de una etapa larga y tranquila.

Monchi ficha a un almirante para poner firme al vestuario del Espanyol

Una de las reflexiones más interesantes de Sergi Mas ha tenido que ver con el carácter del nuevo entrenador y con lo que puede haber buscado Monchi al apostar por él. El colaborador, al que conoce de su paso por el banquillo del Andorra, considera que Sarabia tiene una personalidad fuerte, algo que ve con buenos ojos y que puede resultar especialmente útil en una plantilla que acaba de protagonizar una de las semanas más difíciles de la temporada.

«Eder Sarabia tiene carácter, y eso me gusta», ha afirmado antes de plantear una segunda interpretación de su llegada al club. Porque Mas cree que el fichaje del vasco no responde únicamente a una cuestión de estilo futbolístico, sino que también podría esconder un mensaje muy directo a los jugadores.

«Claro que hay una segunda lectura que quizás algunos no se han dado cuenta, que es: Monchi detecta que la plantilla hizo el pena en el campo del Sestao y piensa, os voy a espabilar. Aquí tenéis un almirante. Está bien tirado».

La comparación tiene bastante intención. Para Sergi Mas, Sarabia puede convertirse en una figura de autoridad dentro del vestuario, alguien que no tenga problemas para exigir, levantar la voz o recordar a los futbolistas que la camiseta del Espanyol obliga a competir de otra manera. Una lectura que cobra sentido después de lo sucedido en Sestao, donde los blanquiazules quedaron eliminados de la Copa del Rey tras una actuación que terminó precipitando la destitución de Manolo González.

La victoria conseguida pocos días después ante el Villarreal, con Sergio García en el banquillo, ha demostrado que el equipo puede ofrecer una imagen radicalmente distinta. Y ahí aparece una de las grandes cuestiones que plantea Mas: si esa transformación fue posible en tan poco tiempo, quizá la plantilla necesitaba precisamente una sacudida importante. La llegada de un entrenador con el carácter de Sarabia puede ser, según su interpretación, otra manera de mantener a los jugadores en tensión y evitar que se repitan determinadas actuaciones.

Un entrenador que dará la cara y que no se callará ante nadie

Sergi Mas también ha hablado de la personalidad pública de Sarabia, un técnico al que nunca le ha costado mostrar sus emociones ni expresar sus opiniones. Y considera que esa manera de ser puede tener consecuencias interesantes en su etapa como entrenador del Espanyol, tanto dentro como fuera del terreno de juego.

«Sarabia también habrá de hacer de portavoz del club, porque al vasco le cuesta poco ir contra los enemigos o incluso de algunas cosas del propio club que no le gusten. Lo comprobaremos», ha apuntado. Para Mas, el entrenador puede convertirse en una voz muy presente en el día a día de la entidad, alguien que no se limite a comentar los partidos y que también entre en debates cuando considere que debe defender sus ideas o los intereses del equipo.

El colaborador incluso se ha atrevido a anticipar algunas de las escenas que cree que veremos durante los próximos meses. «A lo largo de la temporada veremos a Sarabia indignarse, llorar. Tiene estas cosas. Llorará. Rajará de los árbitros». Una descripción que mezcla cierta ironía con el conocimiento que tiene de la trayectoria del entrenador vasco y de su manera de comportarse en los banquillos.

Habrá que ver hasta qué punto se cumplen esos pronósticos, pero lo que parece evidente es que Sarabia no es precisamente un técnico de perfil bajo. Su carácter forma parte de su manera de entender el fútbol y de relacionarse con el entorno. Y eso puede conectar con una parte de la afición, aunque también generar tensiones si los resultados no acompañan.

Sergi Mas espera un fútbol que el Espanyol casi nunca ha visto

Donde Sergi Mas sí parece tener bastante claro lo que espera de Eder Sarabia es en el apartado futbolístico. El colaborador cree que el técnico puede introducir una propuesta especialmente atrevida, muy diferente de la que ha predominado históricamente en el club y de lo que los aficionados han visto durante buena parte de las últimas temporadas.

«Jugará un fútbol muy valiente que yo creo que no hemos visto prácticamente nunca, ni en Sarrià, ni en Montjuic, ni en Cornellà», ha asegurado. Una afirmación contundente, porque supone anticipar un cambio importante en la identidad futbolística del Espanyol.

La apuesta de Sarabia por el balón, la iniciativa y una manera muy concreta de construir el juego es conocida por su trabajo en otros equipos. Pero una cosa es tener una propuesta y otra conseguir que funcione con una plantilla que viene de atravesar una crisis deportiva importante. Mas parece convencido de que el nuevo entrenador intentará llevar sus ideas hasta las últimas consecuencias, aunque eso también puede tener riesgos.

El partido de Villarreal, con Sergio García al mando, dejó algunas señales de que el Espanyol tiene futbolistas capaces de jugar con más confianza y de asumir responsabilidades con el balón. Ahora quedará por ver cómo Sarabia pretende desarrollar esa idea y cuánto tiempo necesitará para que sus jugadores se adapten a sus exigencias. Porque el fútbol valiente puede resultar muy atractivo, pero en un equipo que necesita puntos también tendrá que ir acompañado de resultados.

La sombra de Manolo González puede aparecer si Sarabia no consigue resultados

Uno de los avisos más claros de Sergi Mas ha llegado cuando ha hablado de la relación entre el nuevo entrenador y la afición. El colaborador considera que Manolo González sigue teniendo un peso emocional muy importante dentro del espanyolismo y que su figura puede reaparecer rápidamente si el equipo no consigue arrancar con Sarabia.

«Y eso sí, si las cosas no salen, si no salen, estoy convencido que el grito de la afición de dsconformidad será Manolo, Manolo, Manolo», ha advertido. Una predicción que refleja hasta qué punto cree que el recuerdo del anterior entrenador continúa vivo entre los seguidores blanquiazules.

Mas ha insistido en esa idea: «La afición gritará eso si ve que el equipo no arranca. Lo comprobaremos. Y eso a Eder Sarabia le costará digerirlo». Y es que Manolo González dejó algo más que un ascenso y una permanencia. También consiguió establecer una conexión especial con buena parte de la afición, que lo veía como alguien cercano, que entendía el club y que hablaba el mismo idioma que muchos pericos. Su destitución llegó después de una crisis de resultados, pero eso no significa que haya desaparecido el cariño que muchos seguidores le siguen teniendo.

El efecto Manolo González también se notó en las gradas del RCDE Stadium

Para reforzar su reflexión sobre el peso que sigue teniendo Manolo González entre los aficionados, Sergi Mas ha querido recordar el ambiente que se vivió en el RCDE Stadium durante su etapa. Y ha puesto sobre la mesa un dato que considera importante para entender la relación entre el técnico y el espanyolismo.

«Atención a este dato. En los años de Manolo González en el banquillo han sido las temporadas que más seguidores ha tenido el recinto de Cornellà-El Prat, con medias de 30 a 32 mil espectadores. Eso forma parte también del efecto Manolo», ha afirmado.

Más allá de que las cifras de asistencia puedan depender también de otros factores, Mas interpreta esa respuesta de la grada como una muestra del vínculo que existía entre el entrenador y la afición. El llamado efecto Manolo no se habría limitado, por tanto, a lo deportivo, sino que también habría tenido una dimensión social y emocional.

El nuevo entrenador tendrá ahora el reto de construir su propia relación con los seguidores. Sarabia llega con una personalidad completamente diferente y una propuesta de fútbol que tampoco se parece demasiado a la de su antecesor. Pero hay algo que no cambia: la afición del Espanyol necesita sentir que su equipo compite, que entiende lo que está en juego y que quienes lo representan se dejan todo por la camiseta. Si consigue transmitir eso, tendrá mucho ganado.

De Sestao a Villarreal: Sergi Mas no entiende el cambio radical de actitud

La parte final de la Opinión del Día ha tenido un tono bastante más crítico. Sergi Mas ha recuperado una cuestión que ha generado mucho debate entre los aficionados desde la victoria del viernes: cómo es posible que el mismo equipo que ofreció una imagen tan pobre ante el Sestao River fuera capaz de competir con tanta intensidad y personalidad apenas unos días después frente al Villarreal.

Para Mas, esa diferencia resulta difícil de aceptar. Y no se trata únicamente de una crítica al Espanyol, sino de una sensación de desencanto con el fútbol profesional en general. «Y acabo. Esta diferencia evidente de la actitud del partido contra el Sestado, contra la actitud de los jugadores contra el Villarreal, a mí, yo, me apartan y me envían cada día más lejos de este fútbol moderno, o como dice Via, de este fútbol ‘modorn’», ha explicado.

La reflexión tiene un punto especialmente amargo. Porque la victoria de Villarreal debería ser motivo de satisfacción, y lo es, pero también deja una pregunta incómoda: ¿por qué ese nivel de compromiso no apareció en los partidos anteriores? Mas no cuestiona la calidad de la plantilla, sino esa capacidad de cambiar de imagen de manera tan brusca dependiendo de las circunstancias.

El colaborador parece cada vez más cansado de determinadas actitudes que considera habituales en el fútbol actual. Y lo ha expresado con una mezcla de ironía y enfado que ha ido aumentando a medida que avanzaba su intervención.

«¡Todo es mentira!»: el desencanto de Sergi Mas con el fútbol moderno

La crítica de Sergi Mas ha terminado extendiéndose a la manera en que los futbolistas se comportan sobre el terreno de juego. El colaborador ha cuestionado especialmente las exageraciones, las simulaciones y determinadas actitudes que, a su juicio, se han normalizado en el fútbol profesional.

«En que a los futbolistas en general, no solo del Espanyol, en general, hacen ver que les rompen una pierna em cada jugada, cosa que los entrenamientos no acostumbran a hacer», ha señalado. Una observación cargada de ironía que pretende denunciar lo que considera una pérdida de autenticidad en el deporte.

Y ha rematado su intervención recurriendo a una referencia televisiva muy reconocible. «De hecho, todos podrían intervenir en el programa que presenta Risto Mejide en Cuatroº y que se titula ¡Todo es mentira!», ha comentado, antes de cerrar con una sentencia todavía más contundente: «Es que yo creo que esto del fútbol, cada día más, ¡TODO ES MENTIRA!».