La edición de este viernes de La Grada Ràdio sirvió para cerrar una semana rara en el calendario perico. El Espanyol jugó el lunes ante el Oviedo y dejó un empate que, en caliente, supo a poco. Ahora el equipo vuelve a saltar al campo este domingo, en Son Moix ante el Mallorca, y el programa se movió todo el rato entre esas dos ideas: lo que pasó y lo que está a punto de pasar.
Porque el empate ante el Oviedo todavía escuece. No por el resultado en sí, que también, sino por la sensación final. Hubo ocasiones, dominio, momentos de empuje… pero el marcador se quedó corto. Y claro, eso abre el debate que se escuchó durante buena parte del programa: ¿está el Espanyol mejorando o seguimos en el mismo punto?
El debate de los “brotes verdes”
En la mesa apareció una palabra que ya empieza a sonar bastante entre la afición: “brotes verdes”. Algunos creen que en los dos últimos partidos del equipo de Manolo González se han visto pequeños signos de reacción. Detalles. Gestos. Cosas que, si uno quiere verlas, están ahí.
🤔⁉ LA PREGUNTA DEL DÍA: ¿Qué sensaciones tienes de cara al partido ante el Mallorca?
Vota en la encuesta y leeremos el resultado en La Grada Ràdio 👇
⚪🔵 #RCDE
— LA GRADA (@lagradaonline) March 13, 2026
Otros, en cambio, no lo tienen tan claro. Para ese sector, lo del Oviedo fue otra historia de las que ya se han repetido demasiadas veces esta temporada: dominar, generar… y acabar con un empate que deja sensación de oportunidad perdida.

Ese contraste se respiró en el programa. Porque hay quien mira el partido y piensa que el equipo está más cerca de volver a ganar. Y hay quien lo observa con escepticismo y cree que el cambio real solo se verá cuando el marcador acompañe.
Son Moix, un escenario que siempre cuesta
Todo ese debate tiene ahora una prueba bastante clara: el partido del domingo en Mallorca. Y ahí apareció otro de los temas del programa. Son Moix no es precisamente un campo amable para el Espanyol. La historia lo dice y los números lo confirman.
Es uno de esos desplazamientos que, por tradición, siempre han sido incómodos para los blanquiazules. Un campo donde casi nunca pasa lo que el perico quiere que pase. Por eso el partido tiene ese punto de examen serio.

Porque si los famosos brotes verdes existen de verdad, se tienen que ver allí.
Diez jornadas para decidir el rumbo
El programa también puso el foco en el calendario. Tras el partido del domingo quedarán solo diez jornadas de Liga. Y eso cambia la perspectiva. Ya no se trata de hablar de sensaciones o de procesos. Empieza la fase en la que cada punto pesa más que el anterior.
La cuestión que quedó flotando en el ambiente fue bastante clara. ¿En qué pelea estará el Espanyol en este tramo final?
Una opción es la más prudente: asegurar la permanencia, cerrar la temporada con dignidad y preparar lo que venga. La otra es más ambiciosa. Porque si el equipo logra encadenar resultados, todavía existe la posibilidad de mirar hacia arriba y pensar en algo más.
La respuesta, como suele pasar en el fútbol, no se encontrará en la radio ni en las tertulias. Se encontrará el domingo, sobre el césped de Son Moix.
Francesc Via confía en un giro del Espanyol en Mallorca
Francesc Via se mostró confiado en que el Espanyol sea capaz de sacar un buen resultado en Son Moix y empezar así a redirigir el rumbo de la temporada en este tramo final de Liga. El director de La Grada Ràdio defendió que el trabajo realizado durante gran parte del curso merece algo más que el momento actual, y dejó claro que no le gustaría ver “vilipendiada” la labor de Manolo González y de los jugadores, después del gran esfuerzo realizado en la primera mitad del campeonato. Via admitió que los números del Espanyol en este 2026 “no se aguantan”, pero aun así volvió a mostrarse claramente contrario a una posible destitución del técnico, insistiendo en que el equipo debe cerrar filas y tratar de recuperar sensaciones a partir del partido ante el Mallorca.

Sergi Darder, un reencuentro inevitable con el Espanyol
El partido de Son Moix también tendrá un foco emocional claro: Sergi Darder frente al Espanyol. El centrocampista mallorquín vuelve a cruzarse con el club del que fue capitán y uno de los líderes del vestuario durante varias temporadas, una etapa marcada por años de lucha constante por la permanencia y que terminó con aquel descenso que dejó muchas heridas abiertas en el entorno perico. Su salida no fue un simple traspaso más: fue el cierre de un ciclo largo y exigente en el que Darder cargó con mucha responsabilidad dentro y fuera del campo. Ahora, ya en el Mallorca, el fútbol vuelve a cruzar caminos y coloca al ex capitán blanquiazul frente al equipo que marcó buena parte de su carrera, en un partido que para él no es uno cualquiera, aunque el contexto competitivo obligue a mirar primero al resultado colectivo antes que a cualquier sentimiento personal.
El director de La Grada Ràdio se mostró comprensivo con la decisión que tomó el centrocampista mallorquín en su día, aunque reconoció que el enfado que dejó su salida sigue latente en una parte del espanyolismo. Via explicó que entiende el desgaste que vivió el jugador en Cornellà, pero dejó claro que no comparte del todo su argumento de que se habría marchado igualmente aunque no se hubiera producido el descenso. También señaló una paradoja curiosa: Darder buscaba estabilidad regresando a Palma y ahora se encuentra con que el proyecto del Mallorca también atraviesa turbulencias deportivas. Como nota curiosa del debate, Via planteó una encuesta en el programa preguntando a la audiencia si aceptaría un hipotético regreso del mallorquín al Espanyol algo que calificó como fútbol-ficción- y el resultado fue bastante claro: un 59% de los oyentes se mostró contrario a una posible vuelta del ex capitán perico.
El Espanyol, ante una jornada que puede abrir hueco por abajo… y volver a mirar hacia arriba
En este contexto, la Jornada 28 puede marcar bastante el dibujo de la clasificación para el Espanyol. Con 37 puntos, el equipo de Manolo González tiene la oportunidad de dar un pequeño golpe sobre la mesa si logra sumar en Son Moix. Una victoria permitiría a los pericos abrir algo de hueco con Real Sociedad, Athletic Club y Getafe, todos con 35 puntos y con partidos exigentes este fin de semana, y al mismo tiempo seguir mirando de reojo hacia arriba, donde Celta y Betis se enfrentan entre sí en un duelo directo que puede comprimir todavía más esa zona media-alta de la tabla. Dicho de otra manera: si el Espanyol gana en Mallorca puede reforzar su colchón con los perseguidores y, dependiendo de los otros resultados, volver a engancharse un poco más a la pelea que tiene por delante. En una liga tan apretada como esta, cada jornada puede mover medio tablero.
Martín Chico pone el foco en los jóvenes pericos
La sección La Opinión del Día de La Grada Ràdio dejó una reflexión con bastante carga emocional. Martín Chico tomó el micrófono y habló claro, con ese tono que mezcla preocupación y cariño por el Espanyol. “Hoy voy a hablaros un poco, digamos que es más de lo mismo de lo que se comenta sobre el club, sobre la desaparición prácticamente de los mandos o de la gente que está al mando del club, no sabemos nada, no tenemos ni idea”, empezó diciendo, poniendo sobre la mesa esa sensación de silencio institucional que tanto se comenta entre la afición.

La inquietud no es el descenso, sino lo que viene después
Martín Chico dejó claro que su preocupación no está tanto en lo que queda de temporada, sino en lo que pueda venir después. Cree que el equipo no va a caer a Segunda, aunque tampoco ocultó que sería un golpe durísimo si ocurriera. “Como el equipo no va a descender, no creamos que va a descender, yo por lo menos sería una sorpresa enorme y además un fracaso total y absoluto”, explicó. A partir de ahí, su mirada se dirigió hacia el futuro inmediato del club. No solo el deportivo, también el social. Porque ahí es donde cree que el Espanyol tiene un reto importante por delante.
Los niños pericos, el tema que más le preocupa
En el tramo central de su reflexión, Martín Chico puso el foco en algo muy concreto: la nueva generación de aficionados. Esos chicos y chicas que se hicieron socios o abonados con toda la ilusión del mundo a principio de temporada. “Me preocupa casi más por el aspecto social y quiero referirme especialmente a esta juventud que a principios de temporada, en plan realmente eufórico, se hizo socio, se hicieron abonados, se hicieron seguidores”, comentó. Y añadió el punto que más le inquieta: “Me preocupan sobre todo los niños. Niños y niñas que con toda ilusión del mundo se hicieron socios, abonados, seguidores y viven después de la mitad de temporada decepción tras decepción”. Para él, el problema no es solo deportivo, sino la sensación de que nadie sale a dar explicaciones o a dirigirse a esa parte de la afición.
El espíritu perico que siempre vuelve
Aun así, Martín Chico cerró su intervención con una mezcla de realismo y orgullo perico. Porque si algo tiene la afición blanquiazul, recordó, es capacidad para resistir. “Con qué ánimos esta juventud, que es el futuro del club, se presentará la próxima temporada, pues ya os lo digo yo, con el máximo de los ánimos, porque somos pericos”, afirmó. En ese momento dejó una frase que resume bastante bien lo que significa ser del Espanyol: “Es soportar, soportar y soportar, no queda otra señores”.
Su mensaje final fue directo a esos pequeños y jóvnes que ahora empiezan a sentir lo que es ser del Espanyol. “Yo a estos niños y niñas les diría que ánimo, adelante y que no hay un mal que 100 años dure, el Espanyol son 125 años ya”, concluyó antes de despedirse con un clásico que en la radio ya suena casi como un ritual: “Nada más pericos, hasta la próxima, fruta Far$a, visca el Espanyol”.








