OPINIÓN | Juan José Caseiro: «In extremis»

31 de julio de 2024

Ésta es la opinión de Juan José Caseiro tras el partido Espanyol – Huesca, el segundo amistoso de la pretemporada blanquiazul

In Extremis

Llega a durar un minuto menos el partido y el anuncio del par de gafas de una conocida óptica lo podría haber patrocinado un Espanyol que caminaba al segundo 0-0 de la pretemporada, hasta que Milla rememoró viejas artes de oportunismo, aparcadas en la banda,  y marcó para la primera victoria del curso.

El sistema defensivo ha variado para bien y ahí el portero será fundamental en las pocas llegadas: gran parada de Pacheco y tarde plácida para Fortuño.

Entretenido el duelo en las bandas; Tejero parece por delante de un Jofre que dio señales de máxima entrega. En el otro lado, lo mejor de una plomiza tarde lo hizo Romero, sustituido por Forns, un subordinado cumplidor. Omar se asienta en el centro derecha, con la idea de evitar peligros por su lado y Cabrera, más querido tras sus últimas declaraciones, ya da sensación de estar a tope. Sergi, de escoba y sin presión, mantuvo la línea.

La labor sorda de Gragera es impagable y de ahí el brillo de un Bauzá, que se conocía todos los recovecos de este campo. Roca, por dentro para dejar el carril libre, fue más incisivo que en todas las oportunidades anteriores.

Salvi, aquel que un día fue un rápido extremo, laminaba él solo las pocas esperanzas de resurrección, mientras Sadi se fue a la ducha sin saber deshacerse de un veterano de guerra como Pulido.

Los primeros trazos de un once tipo trajeron pocos cambios al descanso. Pol le dio continuidad a lo de Bauza y Jakvi Hernández se dejó lo mejor en una arrancada al principio. Brian de central, posición que ya conoce y por la irrupción de Romero, todo sea dicho. Aguado, que sigue ralentizando alguna circulación, no bastó para asistir a un Gastón más intenso que el resto de delanteros. Calero no fue exigido y Catalá tampoco, que, con otro nombre y ese aspecto, pasaría por un central caro de la Ligue 1.

El final con gol supo a gloria bendita. Las ganas de fútbol en directo chocaban con el deseo de finalizar la prueba. Cuesta sacarse de encima la contradicción de desear lo mejor a tu equipo, aunque veas que falta media plantilla a incorporar que mejore la competitividad y los futuros resultados. Se ganó, in extremis, aquel concepto que un día no entendió nuestro amigo Leo Baptistao, el delantero. Justo lo que nos hace falta. Delanteros … y centrocampistas … y …

Juan José Caseiro