El 1×1 del Espanyol – Getafe: las notas a la actuación de los futbolistas blanquiazules en el RCDE Stadium.

Marko Dmitrovic: 5 EXIGIDO
No reaccionó en los dos goles encajados, aunque fueron remates claros. Salvó el tercero de Satriano.

Omar El Hilali: 4 BLANDO
Débil en la marca de Domingos Duarte del primer gol. Sigue sin encontrar su nivel.

Clemens Riedel: 4 INSEGURO
No salió a tapar un tiro claro de Juan Iglesias. No transmite la seguridad necesaria.

Leandro Cabrera: 4 INVISIBLE
No apareció en las jugadas que debería dominar: el juego aéreo y la defensa del área.

Carlos Romero: 5 IRREGULAR
No estuvo a su mejor nivel, aunque intentó proyectarse en ataque.

Urko González de Zárate: 6 COMPETITIVO
Aguantó bien el centro del campo ante un rival muy físico.

Edu Expósito: 5 IMPRECISO
Trató de organizar el ataque y poner balones al área, aunque le faltó algo de precisión.

Ramon Terrats: 5 CONDICIONADO
Marcó un gol, pero fue anulado. Le costó recibir por dentro ante la acumulación de jugadores del Getafe.

Cyril Ngonge: 7 INCISIVO
No tuvo demasiado tiempo, ya que fue sustituido al descanso, pero su primera parte fue buena y le anularon un gran gol.

Tyrhys Dolan: 6 MÓVIL
Apareció por ambas bandas durante el partido, aunque no acabó de ser del todo determinante, más allá de su centro en el gol anulado a Ngonge.

Kike García: 6 PERSISTENTE
Participó en los goles anulados y Soria le sacó el gol de la victoria en el descuento. Lo intentó, pero no hubo manera.

Roberto Fernández: 7 GOLEADOR
Anotó el único gol del equipo y aún pudo hacer otro, pero se encontró con el portero.

Rubén Sánchez: 8 DECISIVO
Protagonizó todas las jugadas de peligro desde su entrada.

Pere Milla: 4 INTRASCENDENTE
Entró como revulsivo, pero no aportó demasiado en ataque.

Miguel Rubio: 5 TESTIMONIAL
Jugó en los últimos minutos. Buscó una ocasión a balón parado pero no la encontró.

Jofre Carreras: 4 DESACERTADO
Le faltó acierto, aunque reclamó un posible penalti que, por supuesto, no fue concedido.

Manolo González: 4 FRUSTRADO
Pese a hacer cosas bien, el equipo falló estrepitosamente en la que debía ser una de sus fortalezas: el balón parado.







