La Opinión del Día de este miércoles en LaGrada Ràdio ha tenido como protagonista a Martín Chico, que ha querido detenerse en una de las grandes noticias que dejó el estreno liguero del Espanyol: la aparición de los jóvenes. Más allá del resultado ante el Levante, de si el rival ofreció más o menos resistencia o de todo lo que todavía queda por mejorar, Chico tiene claro qué fue lo que realmente le hizo salir del partido con una sonrisa: ver a Javi Hernández, Roger Hinojo y Bauza respondiendo cuando les llegó la oportunidad.
Un inicio de Liga que ha sorprendido incluso a los más optimistas
Martín Chico ha reconocido que el comienzo del campeonato ha superado bastante las expectativas que existían alrededor del equipo. «Voy a hacer hoy simplemente un comentario sobre el comienzo de la Liga que a todos pues nos ha ilusionado, incluso por qué no decirlo nos ha sorprendido», ha empezado explicando. Había ganas de ver al nuevo Espanyol, pero tampoco demasiada gente esperaba una puesta en escena así desde el primer día.
El debate sobre el Levante no cambia lo que dejó el partido
Se puede discutir durante horas sobre el nivel que ofreció el Levante y sobre cuánto hay que relativizar lo visto en la primera jornada. Martín Chico tampoco ha querido esconder ese debate: «Ninguno o muy pocos esperábamos este comienzo a pesar del rival, los comentarios que pueda haber a favor o en contra de la endeblez del rival, del Levante o no». Pero su reflexión va por otro camino. Incluso aceptando que el examen podía ser más sencillo que otros que vendrán, hubo algo que no depende del rival: los chavales entraron y no parecieron fuera de sitio.
Javi Hernández, Bauza y Hinojo despiertan recuerdos muy pericos
Ahí es donde el colaborador de LaGrada Ràdio ha puesto todo el acento. «A mí lo que más ilusión me ha hecho de este partido, de este primer encuentro, ha sido la revelación de verdad de la cantera, de los canteranos, de los Javi Hernández, de Bauza, de Hinojo». No habla sólo de tres futbolistas jóvenes que han empezado bien. Habla de algo mucho más reconocible para el espanyolismo: esa sensación de mirar al campo y encontrar jugadores formados en casa capaces de ganarse un sitio de verdad.
La cantera lleva a Martín Chico hasta los mejores recuerdos del Espanyol
Y ahí la memoria le ha llevado lejos. Muy lejos. Chico ha relacionado este nuevo impulso de La21 con algunos de los momentos más bonitos de la historia reciente del club. «Realmente no digo que me hayan sorprendido pero me han hecho recrear momentos en los que el Espanyol de verdad ha tenido sus mejores día, sus mejores años, sus mejores temporadas al menos para mí». Cuando el Espanyol ha vivido noches que permanecen grabadas en la cabeza de cualquier perico, casi siempre ha habido algún futbolista de la casa metido de lleno en ellas.
De Mestalla a Glasgow: cuando la cantera estuvo en primera fila
Martín Chico ha recordado la final de Copa de Mestalla, la de Madrid contra el Zaragoza y, cómo no, la UEFA de Glasgow. Tres escenarios diferentes y una idea repetida: el peso que tuvieron los jugadores formados en el Espanyol cuando el club tocó algunas de sus cotas más altas. En su repaso han aparecido nombres que ya forman parte de la memoria colectiva perica: «Tamudo, Moisés Hurtado, Torrejón, Dani Jarque». No es poca cosa. Y tampoco es una comparación para cargar de responsabilidad a los actuales jóvenes, sino para recordar de dónde ha salido muchas veces la fuerza del Espanyol.
La21 vuelve a generar algo que el Espanyol necesitaba: esperanza
Eso es justo lo que le ha provocado este primer partido. Martín Chico lo explica como un punto extra de ilusión en un proyecto que todavía acaba de arrancar: «Realmente eso es lo que a mí me ha dado un plus de esperanza, de ilusión, en que estos jugadores sepamos conservarlos, les demos continuidad». La palabra clave es esa última: continuidad. Sacar a un canterano un día está bien. Convertirlo en parte real del primer equipo ya es otra historia.
El Real Madrid pone sobre la mesa el primer gran dilema con Hinojo
La próxima jornada traerá un escenario bastante diferente. El Espanyol se enfrentará al Real Madrid y ahí ya han aparecido las primeras dudas sobre si Manolo González debería apostar por futbolistas de mayor experiencia o un perfil más defensivo. Martín Chico ha puesto como ejemplo el debate en el lateral: «Ya estoy escuchando por ahí que para el partido contra el Madrid del próximo sábado pues en vez de Hinojo que juegue Hartman que es más defensivo…». Y su respuesta no puede ser mucho más contundente.
Martín Chico pide mantener la apuesta: «No, no, no, no»
Para el colaborador de LaGrada Ràdio, retirar a los jóvenes precisamente cuando llega un partido grande mandaría el mensaje equivocado. «No, no, no, no, para mí no», ha contestado antes de desarrollar la idea. Si un jugador joven se ha ganado el sitio, la manera de demostrar que realmente existe confianza pasa por mantenerlo también cuando enfrente aparece un gigante. Porque jugar contra el Levante está muy bien, pero crecer también significa vivir una tarde complicada ante Vinícius, Mbappé o quien toque.
«Si queremos de verdad que estos jugadores crezcan, tienen que ser titulares»
La frase más clara de toda su intervención ha llegado justo ahí: «Si queremos de verdad que estos jugadores crezcan, que estos jugadores se luzcan y que de verdad les demos confianza y moral, tienen que ser titulares». Una defensa directa de la cantera que toca uno de los debates de siempre. ¿Cuándo está preparado un joven? ¿Cuando juega bien ante un rival asequible? ¿Cuando ya tiene 50 partidos? ¿O precisamente se decide aguantarlo también el día que se equivoca?
La cantera también necesita permiso para equivocarse
Martín Chico no vende una película perfecta. Sabe que Javi Hernández, Bauza, Hinojo y cualquier otro joven van a cometer errores. Forma parte del asunto. «Que lo van a hacer mal en 1, 2, 3 partidos es lógico, lo van a hacer mal en más de un partido como lo harían jugadores muy, muy contrastados, tampoco nos engañemos». Ahí está probablemente la parte más interesante de su reflexión. Al veterano se le suele permitir un mal día porque tiene currículo. Al joven, muchas veces, un fallo le cuesta volver al banquillo durante semanas.
Manolo González tiene ahora la responsabilidad de sostener la confianza
Por eso Martín Chico dirige su petición directamente hacia la gestión de Manolo González. «Yo espero y deseo que Manolo de continuar estos jugadores a pesar de los pesares», ha señalado. El técnico ya ha demostrado que no le tiembla el pulso cuando considera que un futbolista de la casa merece jugar. El siguiente paso es saber hasta dónde llega esa confianza cuando aumenta la dificultad y aparecen más alternativas dentro de la plantilla.
La continuidad como camino para hacer crecer al equipo y a los jugadores
La idea final de Martín Chico es sencilla y muy reconocible para cualquiera que haya seguido al Espanyol durante años. «Si este equipo tiene que subir en autoestima la única manera es con eso, con continuidad». No se trata de regalar minutos por llevar años en la Dani Jarque, ni de convertir La21 en una obligación. Se trata de que, cuando un joven demuestra que está preparado, tenga margen para construir su sitio y no viva pendiente de que un error lo devuelva inmediatamente al punto de partida.
La reflexión final de Martín Chico: confiar de verdad en los jóvenes
Martín Chico ha cerrado su Opinión del Día con un deseo que seguramente compartirán muchos pericos después de lo visto en el estreno: «Así que señores, espero que al menos no es que me hagan caso a mí pero que hagan caso a la lógica y la continuidad sea realmente lo que lleve a estos jugadores a poner al Espanyol otra vez en primera plana». El camino acaba de empezar y nadie sabe hasta dónde llegarán Javi Hernández, Bauza o Hinojo. Eso se verá. Pero si el club considera que tienen nivel, la mejor manera de averiguarlo parece bastante sencilla: ponerlos, sostenerlos y aceptar que crecer también implica equivocarse.








