El Espanyol ya mira de frente al partido ante el Real Betis, el primero tras el parón de selecciones, y lo hace con la sensación de que cada comparecencia, cada entrenamiento y cada jornada pesan un poco más que la anterior. En ese contexto, la rueda de prensa previa de Manolo González no llega como un trámite. Llega como una cita importante para medir el pulso del vestuario, el estado anímico del equipo y la manera en que el entrenador afronta uno de los momentos más delicados del curso. La visita a La Cartuja aparece en el calendario como una prueba exigente, pero también como una oportunidad para empezar a cambiar el tono de estas últimas semanas.
El técnico perico comparece después de una derrota especialmente dura ante el Getafe, marcada por la polémica arbitral, por la frustración de haber generado lo suficiente para competir mejor y por la sensación de que al equipo se le siguen escapando partidos por detalles que se repiten demasiado. Todo eso forma parte del paisaje con el que el Espanyol vuelve a competir tras el parón. Y todo eso, lógicamente, planea también sobre las palabras de un entrenador que ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de centrarse en lo propio, corregir errores y mantener la cabeza fría.
Un momento incómodo que exige claridad
La comparecencia de Manolo González llega con varios frentes abiertos. Está la racha sin victorias, está el golpe moral del último partido, está el debate sobre la respuesta del equipo en las áreas y está también ese calendario que ha dejado al Espanyol con tres salidas consecutivas justo en un tramo muy sensible de la temporada. No era una previa cualquiera, porque el contexto obliga a hablar no solo del Betis, sino también del momento general del equipo.
El técnico ha puesto voz a la situación del vestuario y ha explicado cómo ha servido el parón, qué lectura hace del partido que espera en La Cartuja y de qué manera cree que puede reaccionar el grupo. El duelo ante el Betis se presenta como un examen importante por el rival, por el escenario y por la urgencia del Espanyol. El conjunto verdiblanco pelea por Europa, tiene calidad, experiencia y una idea muy clara con Pellegrini al mando. Los blanquiazules, por su parte, necesitan resultados, pero también una señal. Algo que rompa el bucle, que cambie la inercia, que permita mirar la clasificación con un poco menos de agobio. Por eso, las palabras de Manolo González son también una forma de marcar el punto de salida de este nuevo tramo de competición.
¿Puede ser positivo ir como outsider al campo del Betis?
Puede tener su parte positiva porque nadie espera que el Espanyol gane allí, pero el equipo es consciente de que llega con una mala racha de resultados. Aun así, la sensación interna es que no hemos sido inferiores a los rivales a excepción del día del Villarreal o el del Atlético. Pero el fútbol va de ganar y ahora el problema es claro: no estamos ganando.
¿Cómo frenar a un Betis muy ofensivo por bandas?
La clave está en recuperar la solidez defensiva, especialmente en centros laterales y segundas jugadas. Hemos trabajado durante la semana en corregir aspectos que antes hacían bien y que ahora han empeorado, sobre todo en la intensidad y el control del área. Dejan jugadores descolgados en ocasiones y con la calidad que tienen te pueden complicar el partido.
¿El partido pasa por controlar el ritmo y evitar espacios?
Sí, será fundamental estar ordenados, controlar las vigilancias defensivas cuando ataquen y minimizar las situaciones donde el Betis pueda explotar su calidad individual. A partir de ahí, hay que ejecutar bien el plan con balón. Creemos que se les puede hacer daño y a ver si somos capaces de hacerlo.
Opinión sobre lo ocurrido en el RCDE Stadium y la selección
Me remito al comunicado del club, que respaldo totalmente como así lo hacemos todos los que trabajamos en el Espanyol. Considero que la sociedad española es más tolerante que racista pero no quiero entrar en polémicas o en decisiones del seleccionador. Quizá él tampoco haría la alineación que yo haré para mañana.
¿Cómo está la plantilla y el caso Pickel?
Es una situación anómala con la selección del Congo, que no ha liberado al jugador. El club está en contacto con la Federación y la FIFA y tomará medidas a la vuelta del jugador. El resto del equipo está disponible en condiciones normales.
¿Cómo gestionar la mala racha?
No es algo que se solucione solo con mentalidad. Se trata de trabajo, de corregir errores concretos detectados en informes recientes y de ayudar al jugador con herramientas para mejorar en el campo. Pero los jugadores no se están dejando ir, hay que darles esas herramientas para que dentro de su responsabilidad se hagan las cosas lo mejor posible.
¿Cómo valoras a Roberto?
Sigue siendo un jugador importante. Ha tenido menos protagonismo por competencia directa con otros delanteros que han estado mejor en determinados momentos, pero su actitud y nivel siguen siendo valorados.
¿Si hubieses tenido la plantilla completa habrías jugado más con dos delanteros?
Es una alternativa que se ha valorado durante la temporada y que puede utilizarse según el tipo de partido y necesidades del equipo. Durante el mercado se intentó ir a por otro punta por eso, pero finalmente no vino.
¿Qué significa para tener el apoyo del vestuario?
Es clave. Para el entrenador, lo más importante es que los jugadores, que son quienes conviven conmigo a diario, valoren mi trabajo y mi figura tanto a nivel profesional como personal. Hay que entender que este club es muy complicado precisamente por esas rachas. El primer año en Segunda parecía que no íbamos a subir. El segundo parecía que íbamos a bajar. Al final se han conseguido los objetivos. Y hay que valorarlo, porque otros años ha habido mejores plantillas con Darder, Joselu y Braitwaite y no se ha conseguido.
¿Ha servido el parón?
Ha sido útil para trabajar aspectos tácticos y tratar de resetear, aunque el equipo sigue tocado porque no gana. No os voy a engañar, el equipo está fastidiado porque no gana. No es como en diciembre que había un flow tremendo. Aun así, la actitud y el compromiso son muy altos. Hemos trabajado toda la semana a fuego para ganar en La Cartuja.
¿Cómo está la enfermería?
Prácticamente todos los jugadores están disponibles. Solo hay la baja de Pere Milla por sanción y el caso puntual de Pickel no liberado por su selección. Calero está para jugar.
¿Esperas rotaciones del Betis?
No. Normalmente los equipos no rotan contra nosotros y creo que el Betis saldrá con el mejor equipo posible, independientemente de que tenga competición europea.
¿Cómo está el vestuario?
El grupo está comprometido, trabaja bien y cree en lo que se hace. El problema no es de actitud, sino de resultados.
¿Los parones ayudan o perjudican?
No hay una respuesta clara. Lo único realmente determinante es ganar o perder; los parones son secundarios.
¿Falta acierto o suerte?
Hay un componente de ambos, pero sobre todo hemos dejado de controlar situaciones que antes dominábamos bien y eso nos está penalizando.
¿Hay paralelismos con el tramo final de la temporada pasada?
No del todo. Aunque los resultados son malos, el nivel competitivo del equipo ahora es mejor que en otras fases de la temporada anterior.
¿Por qué Ngonge juega más en casa que fuera?
Depende del contexto del partido, del rival y del planteamiento. No es tanto una cuestión individual como de cómo se adapta el equipo a cada escenario.







