El entonces presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz pudo comprar el Espanyol

9 de abril de 2024

El popular periodista Tomás Guasch desvela en un artículo en ‘La Galerna’ una historia muy poco conocida, cómo el que fuera presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz pudo comprar en su día el RCD Espanyol; así explica con todo detalle los hechos, de los que tuvo conocimiento en una comida con algunos de los implicados:

«A eso de los postres saltó la sorpresa. Iba la charla sobre el club de la ciudad, el histórico Centre d’Esports y sus últimos propietarios, y saltó la libre: ‘¿Sabíais que Lorenzo Sanz pudo comprar el Espanyol? Se lo ofrecieron’. No sé si el querido Lorenzo junior, alguno de sus hermanos, doña Mari Luz, gran mujer, o alguien próximo tuvo noticia. Pero como quien lo contó estuvo en la reunión clave, se lo cuento. Si lo sabían, bien. Y si no, también.

La cosa se planteó en el restaurante El Yantar de la Ribera de Barcelona. Estuve el Domingo de Resurrección, fíjense. Magnifiquísimo cordero. En el Espanyol iba a dejar la presidencia Paco Perelló (corría 1997) y estaban en si tomaban las riendas del club los Lara o no. Al final, el elegido fue Daniel Sánchez Llibre que estuvo hasta 2011 cuando tuvo la ocurrencia de vender el club a un chino.

Un grupo de periquitos, treintañeros entonces, no estaba muy convencido de lo que se les planteaba, buscaban una tercera vía y uno de ellos propuso hablar con Lorenzo, que nos compre Lorenzo. El perico es un tipo imaginativo/peculiar: normal, de otra manera se habría extinguido. Y allá que se fueron, locos por convencerle. El Espanyol fue un pionero en vender obligaciones, después acciones, todo eso.

Lorenzo Sanz

La cosa no cuajó seguramente porque el presidente del Madrid (lo fue entre 1995 y 2000) no tenía vocación de jeque ni a nuestro fútbol había llegado la idea de la multipropiedad o parecido. Digo parecido porque dueño del Madrid, Lorenzo no era. El grupo le ofreció su ayuda, humana y dineraria, pero su intento no prosperó. Desconozco si llegó a hablar con aquellos popes del españolismo o si tras darle unas vueltas le pareció raro, y lo era, presidir el Madrid y comprar el Espanyol.

Hay que considerar también que por entonces el club vendió el estadio de Sarriá, una pasta, un terrenazo, unos pisos, esas cosas. Y el asunto de los dineros y demás minucias producto de esa decisión no invitaba —por decir algo— a abrir las puertas del club a ‘extraños’. Y sí cocer la cosa entre los habituales. Así pasó.

¿Qué hubiera sido del Espanyol propiedad de Lorenzo y un grupo de españolistas de toda la vida? Nunca lo sabremos, claro. Sí que su hijo acabó en el Málaga a poco de colgar las botas, luego la familia y las cosas del fútbol han ido siempre muy de la mano. Y vayan ustedes a saber si aquella idea hubiese llegado a buen puerto de producirse unos años después. Lorenzo siempre habló con respeto, cariño y admiración hacia el Espanyol, del que en más de una ocasión afirmó: ‘Héroes, estos tíos son unos héroes, basta con ver lo que aguantan’.»