El central del Espanyol Leandro Cabrera cumplió hace tan sólo unos días cuatro años y medio como futbolista perico. Fue el 20 de enero de 2020 cuando la entidad blanquiazul hizo oficial que había depositado su cláusula de 9 millones de euros para incorporarlo a sus filas procedente del Getafe, convirtiéndose junto a Fernando Calero en el central más caro de la historia de nuestro club. Dos años más tarde, renovó hasta el verano de 2026, por lo que aún le queda por delante tiempo de vinculación con el RCDE. En este tiempo pese a ser puesto en tela de juicio por parte de la afición, ha demostrado compromiso con la entidad, siendo pieza importante en los equipos que lograron por dos veces recuperar la categoría, ya que los diferentes preparadores que han pasado por el banquillo blanquiazul han confiado en él.

Hoy en ‘La Grada Ràdio’ hemos hablado con el “Lele”, uno de los recientemente anunciados capitanes del Espanyol, que reconoce que “parece que fue ayer cuando vine, pasó muy rápido, y hemos pasado de todo, nos hemos curtido. Ojalá tuviéramos una temporada tranquila, pero no suele pasar”.
Leandro Cabrera avisa que será un año «dificilísimo» para el Espanyol
Leandro Cabrera, que tuvo una recta final de temporada muy buena con el Espanyol, ha sido cuestionado por si está preocupado por el hecho que el club no pueda reforzarse como parece necesario para lograr la permanencia: “Es una situación complicada del club, incluso estando mejor se tarda en fichar. Se fueron varios jugadores, no vinieron tantos, hay muchos equipos preocupados por eso. Lo nuestro viene por un tema económico que no permite al club moverse como quisiera. Todos tenemos nuestros temas. Llevamos varios palos económicos, y te cuesta, el club intenta darle velocidad; ojalá empezar todas las pretemporadas con todos los refuerzos, la situación no te hace ver que se vaya a mover pronto pero nuestro deber es tirar adelante con lo que tenemos y ser el bloque más fuerte posible”. Ante un rival más rodado como el Girona FC se vio un bloque sólido: “para ser un amistoso y ante un equipo así, muy bien. Llevar a cabo el bloque defensivo que hicimos el tramo final de curso en las dos partes con diferentes partes es tranquilizador; se trata de coger sensaciones, de volver a medirte ante un Primera división, y que hay un camino que hay que seguir transitando”. Pese a todo, entiende Leandro Cabrera la preocupación que hay en el entorno de que puede volverse a caer en un descenso: “En el fútbol y en esta Liga no se salve nadie, el que se relaje será el primero en caer, hemos vivido tanto que no permitiremos que sea por relajación. No estamos para regalar nada. Es cuestión de prestigio, orgullo, de años de estar en Primera, lo que hace caché para un jugador, y hemos perdido todo. Hay que ir a muerte. Estamos en una situación en que hay que valorar más todo. Si se pierde, que sea con unas señas de identidad, hay que sentirse identificados constantemente con la línea del equipo. Hay veces que no hemos estado a la altura, dejando aparte cosas que no suelen pasar como el partido del Valencia”.
Cabrera destaca el acierto de seguir con Manolo González, y la importancia de tener la afición a favor
Leandro Cabrera hace memoria recordando el año en que el Espanyol perdió la categoría, y qué se puede hacer para evitar repetir esa experiencia: “De momento empezamos bien: se mantiene a Manolo González, que para mí es un acierto. El año pasado haces un playoff increíble, la gente nos hizo dar nuestra mejor versión, una cosa es jugar con la gente a favor o en contra. Si hubiésemos tenido a la gente de nuestro lado incondicionalmente no ascendíamos, lo tengo clarísimo. Lo necesitábamos”. De todos modos, hay que entender al aficionado perico, acostumbrado los últimos años a vivir situaciones muy duras; reflexiona el central uruguayo: “Para nosotros también fue un año duro. Es más fácil jugar con la gente así, a favor”; y avisa: “Este año va a ser dificilísimo. Tenemos un entrenador que es un tipazo y nos aprieta las tuercas a morir, no vamos a entregar armas en ningún momento. Será dificilísimo, pero confío mucho en esta gente, confío en la gente que hay en el vestuario, ojalá sea un año muy bonito, somos los primeros que lo deseamos. Hay un calendario complicado, pero hay que empezar de la mejor manera, hay que ir a Valladolid a ganar. Haremos el mayor esfuerzo para que la gente se sienta identificada. Lo que se vivió a final de temporada ha de ser motivo extra para que digan, quiero ir al estadio, sufrir, gritar, y sentirse identificado con estos jugadores. La grandeza es cuando estamos unidos y cohesionados”.
El papel de los jóvenes y de los dos recién llegados
Un veterano como Leandro Cabrera rompe una lanza por los jóvenes valores del filial, y en especial, por José Luis Catalá: “Los jóvenes muy bien, desde que llegué aquí me sorprenden, y Catalá muy bien, me sorprendió en positivo. Esta pretemporada le está haciendo bien, está aprovechando las oportunidades que le da Manolo, y se quede o salga será positivo para él, crecerá”. También ha destacado que los nuevos, Romero y Tejero, “nos dan alternativas, son diferentes a los laterales que tenemos, se están integrando de manera espectacular al grupo”, ha explicado qué diferencias nota cuando juega con Sergi Gómez o Fernando Calero como pareja en el eje de la defensa: “Hay diferencia cuando cualquier compañero cambia, hay matices; Calero tiene otra pausa para jugar que no tenemos los demás, Sergi es más físico, de cubrir más campo, con más espacio”.
La reflexión de Leandro Cabrera sobre las críticas que reciben los jugadores del Espanyol
En el inicio del pasado curso, Leandro Cabrera fue objeto de las críticas de parte de la afición del Espanyol: “Fue complicado; en su momento me manifesté, no me quité del medio, y me sirvió mucho, me hizo ser más duro. Fue duro en casa, si algo tengo para bien o para mal es que triste no me pongo, sino enrabietado. Me puse furioso, enrabietado y vengativo, me dije, ‘voy a cerrar la boca a los que pueda’, sabiendo que no soy un fenómeno y no jugué bien siempre. Estaba en modo ‘Matanza de Texas’, le dije a mi mujer que iba a ser el mejor, y se van a callar la boca. No sé si lo hice, pero al final ascendimos”. “De todos modos, prefiero la pitada a las redes sociales, que te venga a hablar un paquete; nos hemos alejado, antes los entrenos eran a puertas abiertas y la gente entraba y salía, y por una razón o por otra nos hemos ido separando. Estoy curado de espanto pero he visto jugadores no dar su mejor versión en este club, a veces no te das cuenta que ese jugador que estás machacando es el único que puede defender tus intereses, puede ser un desastre pero hasta que traigan a otro no hay nadie más. Y a veces no hemos sabido cuidarlos”, reflexiona con sinceridad el central, que ha sido cuestionado por la situación de Pere Milla, de quien explica, “después de a mí le tocó a él, y me dijo, te entiendo un poco más. Para él también fue duro ser señalado, y al final mete la asistencia del aspecto. Tiene un carácter fuerte, lo pasó mal y está curtido, le pasa a otro y tal vez no lo recuperas en todo el año”.
Para acabar la entrevista lanzaba Cabrera un deseo a la afición del Espanyol: “Que se sientan orgullosos de nosotros y nosotros de ellos sería una buena señal”.








