El Espanyol tras el robo en Mallorca: dudas en la reacción del club tras el arbitraje de De Burgos, críticas a Alan Pace y al rumbo el club, y debate abierto sobre el papel de Manolo González

17 de marzo de 2026

La tertulia de hoy en La Grada Ràdio dejó claro que lo sucedido con el Espanyol en Mallorca no se ha digerido. Ni de lejos. Con Francesc Via al mando y las voces de Ferran Granell, Toni Bermejo, Carlos Latorre y Javier Osorio “Worzel”, el programa fue avanzando entre el cabreo por el arbitraje, la crítica interna y una sensación que flotaba todo el rato: esto ya no es solo un partido, es algo que se repite demasiado.

Porque sí, se habló de fútbol. Pero el tono iba más allá. Había más indignación que análisis puro. Y eso ya dice bastante del momento.

Bermejo abre fuego: cerrar filas y exigir al club

Toni Bermejo fue directo desde el inicio, sin rodeos, con un mensaje muy claro sobre lo que toca ahora mismo: “Se pueden hacer análisis futbolísticos y hablar de cosas mejorables pero cuando mi club es agredido y ninguneado de una manera tan bastarda toca cerrar filas, apretar los dientes, apoyar al equipo con todo lo que yo pueda, sacar los 4 puntos y dar la temporada por finalizada pues es lo que nos van a dejar hacer. Y por supuesto exigir al señor Alan Pace que de una vez defienda institucionalmente a este club, me preocupa que se repita lo del año del Atlético de Madrid. El año pasado y con la visita de Mao Ye cambiaron las cosas tras el atraco de Mallorca, pero este año es atraco tras atraco , no hay el mínimo respeto a este club. Exijo a Pace que haga su trabajo, que edfinda a este club donde debe hacerlo”

No es solo enfado. Es cansancio acumulado. Y esa idea de que, si el club no se mueve, todo seguirá igual.

Via insiste: el respeto también se construye

Francesc Via recogió el guante y fue al fondo del tema, sin dramatizar pero dejando claro el punto: “Es una realidad que también he dicho, hay algunas cosas que cuestan dinero y pueden estar lejos de las atribuciones de un presidente pero eso no cuesta y si fuera así, es la mejor inversión que puede hacerse”.

francesc via grada radio 11

Y más adelante volvió a marcar una línea muy clara: “Es cierto, pero primer palo, cuando el zapatazo es más gordo ya te esperan de otro modo sabiendo que la has liado gorda. Para hacer esto hay que ser realmente duro, la realidad es que en este país si no pegas una hostia fuerte a los pequeños nadie nos hace caso. Luego lo mismo no sirve tampoco para nada, porque solo van a proteger a los grandes, pero igualmente el generar incomodidad ha de ser nuestra postura siempre porque nuestro club solo tiene razón de ser siendo incómodo, rebelde y con actitud de combate en el césped, en la grada y en los despachos”.

El mensaje no va solo de quejarse. Va de hacerse respetar. Y de entender cómo funciona todo esto.

Latorre sube el tono: “prevaricación” y paso más allá

Carlos Latorre fue un paso más allá, directamente al hueso: “Empezaré con una adivinanza aver si sabéis que es la acción que comete un juez o una autoridad al dictar una resolución o tomar una decisión a sabiendas que es injusta o arbitraria o contraria a la ley y los deberes de su cargo. Es prevaricación y es lo que sucedió el otro día. De Burgos Bengoetxea como uez cometió prevaricación y eso es un delito tipificado, muy bien las protestas tras los partidos y rajar en tertulias pero hay que dar un paso más porque han cometido un delito contra el Espanyol, y todos van a los juzgados menos el Espanyol. Hay que ir a instancias superiores”

Aquí ya no se habla solo de enfado o de sensación. Se habla de dar un paso más, de no quedarse en la queja.

Ferran y Worzel: crítica interna y sensación de club débil

Ferran Granell mezcló lo vivido en el partido con lo que percibe del club: “Antes del partido en el avión tuvimos turbulencias, pero poca cosa con lo que vivimos en el partido: hemos de decir basta, y no nosotros que ya lo hacemos; señor Pace, a veces me da la sensación que estamos igual que hace uno o dos años. Mao Ye dijo que llegaríamos hasta el final con el tema Atlético y no hicimos nada aunque la justicia nos dio la razón. Estamos en un club de mediocres: sr. Pace, qué quiere hacer con nosotros; leí que no quiere un portavoz, pero para comunicar algo ha de hacer”

Worzel, en esa línea, dejó una reflexión corta pero muy clara: “Un club de mediocres hasta cierto punto, nos quieren hacer mediocres. Esto le hacen a un Sevilla, un Athletic o un Betis, incluso al Getafe, y se monta la mundial”

La sensación de debilidad institucional salió varias veces. Y no como crítica puntual, sino como algo que preocupa de verdad.

El debate del portavoz y la figura que falta

El tema del portavoz apareció con fuerza. Via explicó la postura actual del club: “Pace explícitamente de momento y tal vez cambie de criterio, me dijo que no quería un portavoz especial más allá del que tenemos, en este caso Xavi Andreu. Es encargado de relaciones institucionales pero aún hace labores de portavoz, pero el tipo de portavoz que quiere la gente del Espanyol es alguien que diese un puñetazo en la mesa e hiciese un exabrupto”

Y ahí se abrió otro melón. Ferran recordó el papel de Garagarza hace un año, Latorre apuntó directamente a la figura de Joan Collet como ese perfil más contundente… y Bermejo puso el foco en lo que no se ve: “Yo creo que eso se juega entre bambalinas, en la Federación, lo otro es un pataleo. Garagarza estuvo fantástico pero seguro que luego hubo algo por detrás, si no le das continuidad institucional no pasa nada”

No es solo quién habla. Es qué hay detrás de ese discurso.

Un problema de fondo: el Espanyol y su lugar en el fútbol español

La tertulia fue girando hacia algo más profundo. No solo lo del árbitro. No solo lo del partido. El lugar que ocupa el Espanyol y cómo se le trata.

Via lo explicó sin esconder la realidad: «Compararnos con los dos grandes es hacernos trampa porque no tenemos esa repercusión; no hay que callar pero hemos de saber dónde estamos, a nosotros no nos perdonan lo que a otros, solo hay que ver el trato de favor al Barça, el equipo más protegido por las instituciones porque el Madrid está de culo, no jugamos con las mismas cartas. Pero como no metamos un grito nos seguirán pisando: cualquier dirigente del Espanyol ha de entender que hay un mensaje que va afuera y otro para la gente del Espanyol y tus futbolistas, que ahora se piensan que están en el club de los más tontos de España. Eso hace daño a la autoestima del futbolista y hace daño a la capacidad de jugador de ira aganar e ir a por cotas más importantes, ya puede decir lo que quiera el entrenador que al final pensará, hagamos lo que hagamos nos van a joder”

Porque ya no es solo lo que pasa en el campo. Es lo que transmite el club, lo que perciben los jugadores… y lo que siente la gente.

La Grada Ràdio abre otro frente: dudas en la estructura y en el rumbo del club

La tertulia dio un giro interesante cuando se dejó un poco de lado el arbitraje para mirar hacia dentro. Ahí salió un tema que llevaba tiempo rondando: cómo está el club por dentro más allá de lo que pasa cada fin de semana. Y quien lo puso encima de la mesa fue Bermejo, con una reflexión bastante directa: “Pongo sobre la mesa un tema: cuando tienes un club has de preocuparte de tres cosas, la estructura deportiva, la imagen institucional y el club hacia dentro, y en esto último creo que falta mucho talento. Institucionalmente estamos peor que el año pasado, tras el robo de Mallorca logramos que nos respetaran y a nivel de estructura deportiva reina cierto desconcierto, con un director deportivo que está pero no está, un comité de fichajes, una cantera que no acaba de funcionar… En las tres áreas ene que la nueva propiedad está trabajando, aunque lleve poco tiempo debería verse un camino; mi sensación es que en esas tres áreas hemos ido hacía atrás, estamos peor”

La sensación que quedó es clara: no es solo un problema de resultados, es de dirección. Y eso ya pesa más.

El caso Garagarza: una situación incómoda que genera dudas

A partir de ahí, el debate se centró en la figura de Fran Garagarza. Un tema delicado, pero que está encima de la mesa. Francesc Via fue claro al respecto: “Garagarza sigue estando por ahí, está oficialmente de baja laboral pero está trabajando y eso es un riesgo”.

Ferran reaccionó rápido: “Quiera Dios que no le pase nada, eso es ilegal”.

Y Worzel lo resumió en una frase corta pero directa: “El tema de la dirección deportiva es uno de los puntos calientes, lo tendrían que haber cambiado”

La conversación fue avanzando con matices. Bermejo aportó otra mirada: “O reubicarlo en un puesto acorde a la nueva situación. También quiero una empresa humana”

Via explicó cómo está ahora mismo estructurado todo: “Eso es más o menos lo que se ha hecho, se ha generado ese comité global en ele cuál no siempre participa activamente sino que está representado. Pero él no para, está en todo, llamando a unos y otros y le he de dar la razón a Ferran, no es lógico para una persona en la situación que está”

Un tema incómodo, de esos que no gustan tratar… pero que están ahí.

Entre lo humano y lo deportivo: una situación que pide solución

El tono bajó un poco, porque todos coincidieron en algo. Más allá de lo profesional, hay una parte humana que no se puede ignorar. Bermejo lo expresó así: “Yo entiendo a Garagarza, para una persona con una problemática retirarse sin que quieras es una putada enorme, merece un encaje en el club”

Ferran volvió a poner el foco en el impacto: “Es que el perjudicado aparte del club va a ser él. ¿Se ha comunicado oficialmente que esté de baja?”.

Via confirmó: “Claro que está de baja…”

Y ahí quiso cerrar el tema, marcando límites: “Por eso no quiero entrar más, tengo mucha información de este tema pero son temas médicos y por protección d edato y porque es de mal tono no quiero, y la verdad es que llevamos tiempo que hablamos demasiado. Este tema se ha de resolver, lo puede hacer una persona y no lo ha hecho. Lo que corre entre las personas que integran el Comité es que Garagarza quiere acabar su contrato, que es en junio de 2027, y que estará el año que viene. Es una información que os doy, pero es lo que corre en la Ciutat Esportiva. Y no quiero hablar más de este tema”.

Y se notó. Era un tema que incomodaba, pero que no se puede esquivar.

La plantilla y el futuro: subir el nivel es obligatorio

El foco volvió al césped, pero con mirada larga. Carlos Latorre lo dejó bastante claro: “Sea Garagarza u otra persa, lo que está clarísimo cara al año que vien es que esta plantilla se ha de reforzar y ha de subir peldaños de calidad y rendimiento, y lo saben de boca de Manolo que les ha pedido más refuerzos de lo que pensaben. Manolo para los que dicen que no, es exigente con el nivel d ela plantilla y el futuro que quiere dar al Espanyol deportivamente”

Aquí no hay debate: el equipo necesita más nivel. Y no lo dicen desde fuera, lo pide el propio entrenador.

Memoria y defensa de Manolo

Francesc Via cerró el bloque con una reflexión que mezcla memoria y contexto. De esas que te hacen parar un segundo: “Para cerrar el tema os daré una pequeña lista de jugadores que ha tenido Manolo que ya no están en el club, que algunos ni tienen equipo: Salvi, Tejero, Veliz, Ünüvar, Cheddira, Brian Oliván, Gragera, aguado, Kráal… ¿dónde están estos jugadores? Con ellos hemos subido a Primera, y nos hemos mantenido, y con algunos de los que quedan hemos hecho 34 puntos”.

carlos latorre grada radio 2

Latorre añadió un dato que no es menor: “Y con inversión cero la pasada temporada”.

Y Via remató con una frase que resume bastante bien el clima actual: “Y con eso aún hay gente que quier matar a Manolo…”

La Grada Ràdio entra en el detalle: errores propios y decisiones bajo lupa

La tertulia giró entonces hacia un terreno más incómodo pero necesario: mirar qué hizo mal el Espanyol en Mallorca más allá de todo lo que rodeó al arbitraje. Francesc Via abrió el bloque sin esconderse: “Hoy el programa va de en qué se equivocó el Espanyol en Mallorca. Yo ya he dicho que Manolo se equivocó en una decisión importante quitando a Pol Lozano y metiendo un central, pero y quién no se equivoca”

La idea no era cargar, sino poner contexto. Y ahí entró Latorre, recordando algo que a veces se pierde entre tanto ruido: “También hizo un planteamiento en una muy buena primera parte en que íbamos por delante en el marcador”

El equipo estaba bien. Y eso también cuenta.

El debate sobre Manolo: decisiones, contexto y responsabilidad

Worzel puso el foco en lo que muchas veces se olvida cuando se analiza un partido desde fuera:
“¿Es culpa de Manolo si un jugador que pone despeja mal o se mete un autogol, si no está fino? No, ser entrenador conlleva estar tomando decisiones durante 90 minutos que además pueden ser cambiantes”.

ferran granell grada radio 1

Ferran lo resumió con una frase de esas que se quedan: “Quien no se equivoca es quien no toma decisiones”

Ahí está el punto. El debate no va de si se equivocó o no, sino de entender el contexto en el que se toman esas decisiones. Y de no simplificar todo a un cambio o a una acción concreta.

La anécdota de De Burgos… y la sensación que deja

En ese punto, Via introdujo una anécdota personal que añadió otra capa al debate: su encuentro con De Burgos Bengoetxea en el avión. Un detalle que sirvió para volver a ese momento clave del partido.

Bermejo interpretó la situación a su manera: “A veces faltan reflejos, cuando te fijo que ya no estaba trabajando debiste decirle, ni antes tampoco… Yo creo que pensó en lo que más le interesaba a él, imponer su autoridad ante un árbitro en el VAR de Segunda división”.

Y Latorre volvió a una imagen que todos tienen en la cabeza: “Estaba habiendo tantos minutos ante la pantalla cuando tenía tomada ya la decisión”.

Ese momento, el de la revisión, sigue siendo el gran punto de ruptura del partido. Y también el que explica por qué cuesta tanto pasar página.

La voz de la grada irrumpe: llamadas con mucha carga

El programa dio paso a los oyentes y ahí el tono cambió otra vez. Más directo, más visceral. El primero en entrar fue un Fernando Moraño, que de incógnito no se cortó ni un poco y dejó una reflexión de esas que mezclan ironía y cabreo: “La operación de salvar al Mallorca no sé a qué obedece, pero se prolongó en cómo reventaron el partido al Rayo ante el Levante. No sé qué oferta habrán hecho, alguna ruta de puticlubs por Pollença… Hay que felicitarlos porque saben relacionarse muy bien con las instituciones, les han regalado unos cuantos puntos este fin de semana. Quiero rememorar que se habla mucho de la mala racha de Rubi cuando fue la última vez que logramos un éxito deportivo, jugamos muy bien al fútbol y vendimos a jugadores por un gran valor. Si Manolo fuese un entrenador de otro estilo de juego, ya estaríais pidiendo la cabeza de Manolo González”

Un discurso con mala leche, sí, pero que conecta con ese runrún que hay en la calle. Esa sensación de que pasan cosas que no se entienden… y que siempre caen del mismo lado.

Crítica institucional desde la grada: el silencio que duele

Después entró Marijose, de La Túrbula, y el enfoque fue distinto. Menos ironía, más preocupación. Y sobre todo, mucho foco en el club: “Tengo mucha pena porque el señor Pace no aparece, parece que estemos otra vez como con Chen, no sé que hace Mao Ye. Pace se esconde, no sé para qué ha comprado el club, debía haber salido hace días para dar ánimos a la afición y a los jugadores, cómo estarías si vieses que la entidad que defiendes es muda”

Aquí ya no se hablaba del árbitro. Se hablaba del silencio. De esa sensación de que, cuando más falta hace, no hay nadie al frente. Esa llamada dejó algo bastante evidente. El problema no es solo lo que pasa en el campo. Es todo lo que lo rodea. La gente está dolida, pero sobre todo está cansada de no sentirse defendida.

Y eso, más allá de una jugada o de un resultado, es lo que ahora mismo más pesa en el ambiente. Porque el aficionado puede aceptar perder… pero le cuesta mucho aceptar que nadie dé un paso al frente cuando toca.

Un oyente pone el foco en algo más: dudas, prudencia y defensa del equipo

La última llamada dejó un tono algo distinto, como bajando un poco el ruido para intentar ordenar ideas. Jose, un nuevo oyente, puso sobre la mesa una sospecha que cada vez se escucha más: si hay algo más detrás de todo lo que está pasando con los arbitrajes. Sin afirmarlo directamente, dejó caer la duda sobre posibles intereses, incluso relacionados con las apuestas, algo que refleja hasta qué punto ha calado la desconfianza en la gente.

Eso sí, en cuanto al club, su postura fue más calmada. Cree que todavía no es el momento de señalar a la propiedad y que hay que darle margen, porque considera que aún no han tenido tiempo real para maniobrar ni para cambiar estructuras. Una visión que contrasta con otras más críticas que se escucharon durante el programa.

Y donde no tuvo dudas fue con el entrenador. Jose defendió a Manolo González con claridad, poniendo en valor el contexto: la plantilla que tiene, la inversión que se ha hecho y el rendimiento que está sacando el equipo. En su opinión, el técnico está exprimiendo al máximo lo que tiene, y eso también hay que tenerlo en cuenta antes de señalar.