
Resumen: El Espanyol apuesta por el futuro de su portería asegurando la continuidad de cuatro de los guardametas con mayor proyección de La21. Àngel Fortuño, Llorenç Serred, Yehor Krapivin y Joel Rodríguez representan distintos escalones de una línea de sucesión que va desde el primer equipo hasta el Juvenil A. Con contratos hasta 2030, 2028 -más dos temporadas opcionales- y 2031 para los dos últimos, el club busca proteger su talento, evitar errores del pasado y repetir el rendimiento deportivo y económico que ya ofrecieron porteros como Kiko Casilla, Pau López o Joan García.
Cinco claves
- Cuatro porteros, un mismo proyecto: Fortuño, Serred, Krapivin y Joel Rodríguez forman la línea de sucesión de La21.
- Fortuño, la opción inmediata: renovado hasta 2030, busca consolidarse en el primer equipo tras su actuación ante el Málaga.
- Serred, el siguiente escalón: habitual en el filial y convocado con el primer equipo, tiene contrato hasta 2028 más dos temporadas opcionales.
- Krapivin y Joel, blindados hasta 2031: el ucraniano ya compite en Segunda RFEF y el catalán continúa creciendo desde el Juvenil A.
- Evitar errores del pasado: el Espanyol quiere convertir el talento de su cantera en rendimiento deportivo y patrimonio para el club.
El Espanyol está decidido a sacar rendimiento de uno de sus puntos fuertes en la formación de futbolistas en los últimos años: Los porteros
Los guardametas han aportado históricamente rendimiento tanto económico como deportivo al club y tanto Monchi como Marco Otero han apostado por la continuidad del bloque mayor de los guardametas formados en la CE Dani Jarque. Àngel Fortuño, Llorenç Serred, Yehor Krapivin y Joel Rodríguez deben seguir el camino de sucesión en la portería perica.
Kiko Casilla, Pau López o Joan García son algunos de los ejemplos más claros de guardametas pericos que en la época reciente del club han aportado rendimiento deportivo o económico a la entidad blanquiazul.
Los dirigentes pericos quieren seguir estos ejemplos con los 4 porteros que siguen la estela del serbio Marko Dmitrovic.
Fortuño, el presente de la portería del primer equipo con el sello de La21
El portero formado en las categorías inferiores pericas es uno de los principales exponentes del trabajo de formación de la CE Dani Jarque. Àngel Fortuño ha ido quemando etapas hasta alcanzar el primer equipo y ahora tiene ante sí el reto más importante de su trayectoria: consolidarse en la élite y demostrar que puede ser una solución de presente y futuro para la portería blanquiazul.
El guardameta dejó una buena actuación ante el Málaga, una oportunidad para reivindicarse y demostrar que está preparado para responder cuando el equipo lo necesita. Su rendimiento abre el debate sobre su continuidad bajo palos, aunque todavía está por ver si el cuerpo técnico mantiene la confianza en él de cara a los próximos compromisos, empezando por el duelo ante el Atlético de Madrid.
Su renovación hasta junio de 2030 refleja la apuesta del club por su continuidad, pero el siguiente paso deberá darlo sobre el terreno de juego. Fortuño necesita transformar las oportunidades en regularidad y aprovechar cada aparición para ganarse un sitio en el primer equipo. El reto no es menor, especialmente en una posición en la que la competencia y la confianza del entrenador resultan determinantes.
El Espanyol tiene en sus manos a un portero formado en casa y con recorrido dentro de la entidad. Ahora falta comprobar si Fortuño consigue asentarse definitivamente en la portería perica y convertirse en el siguiente guardameta de La21 que logra consolidarse en la élite.
Serred, asentado en el filial y cada vez más cerca del primer equipo
Llorenç Serred es, a día de hoy, uno de los guardametas que más cerca se encuentran de dar el salto definitivo al primer equipo. Habitual bajo palos en el Espanyol B, en Segunda RFEF, el portero ha ido ganando protagonismo en el filial y también se ha convertido en un nombre recurrente en las convocatorias del primer equipo.
Su progresión ya le ha permitido debutar con el conjunto blanquiazul durante la pretemporada, una primera toma de contacto con el fútbol de máximo nivel que refuerza su candidatura a medio plazo. Serred conoce bien la estructura del club y continúa acumulando experiencia en una categoría exigente como la Segunda RFEF, donde la regularidad y la capacidad de responder en momentos decisivos son fundamentales.
El Espanyol amplió su contrato hasta 2028, con dos temporadas opcionales en función de su rendimiento deportivo. Una fórmula que permite a la entidad mantener el control sobre su evolución y valorar su progresión antes de dar nuevos pasos. Con Fortuño por delante, Serred aparece como uno de los candidatos naturales a seguir creciendo dentro de la estructura perica.
Krapivin, el talento ucraniano que gana terreno en Segunda RFEF
Yehor Krapivin es otra de las apuestas de futuro del Espanyol para la portería. Internacional sub-18 con Ucrania, el guardameta ha comenzado a hacerse un sitio en el fútbol sénior después de una temporada anterior en la que pasó por el Espanyol C, vinculado al Vilassar de Mar.
Su debut en Segunda RFEF durante la presente campaña supone un paso importante en su evolución. Krapivin ha dejado buenas sensaciones en sus primeras apariciones, mostrando que puede competir en una categoría de mayor exigencia.
La renovación hasta 2031 confirma la apuesta del Espanyol por su desarrollo a largo plazo. Su condición de internacional y la experiencia que está empezando a acumular en el filial le sitúan entre los porteros a seguir dentro de La21, aunque todavía deberá consolidarse y sumar continuidad para acercarse a la dinámica habitual del primer equipo.
Con Fortuño y Serred por delante en la línea más inmediata de sucesión, Krapivin tiene margen para crecer sin necesidad de acelerar etapas.
Joel Rodríguez, el último eslabón de la sucesión perica
Joel Rodríguez representa, por edad y recorrido actual, el escalón más joven de esta línea de sucesión. El guardameta es el titular del Juvenil A del Espanyol en División de Honor y continúa desarrollándose en una categoría clave para su formación antes de dar el salto definitivo al fútbol sénior.
Su progresión también le ha permitido entrar en la dinámica del Espanyol B, con el que ha sido suplente en Segunda RFEF, aunque todavía no ha debutado en la categoría. Es un paso que le permite familiarizarse con las exigencias del filial y acercarse a un nivel competitivo superior al juvenil.
Uno de sus principales avales es su presencia habitual en las convocatorias de las selecciones españolas sub-17 y sub-18, una muestra de su proyección dentro de su generación. Esa experiencia internacional añade valor a su recorrido, aunque el siguiente objetivo pasa por continuar creciendo en el día a día con el Espanyol.
El club ha renovado su contrato hasta 2031, con condicionantes vinculados al rendimiento deportivo. La duración del acuerdo permite al Espanyol trabajar con perspectiva sobre un portero todavía en formación, cuyo camino hacia el primer equipo requiere paciencia, minutos y una progresión sostenida.
Joel es, por tanto, una apuesta de futuro dentro de una portería en la que el Espanyol busca asegurar la continuidad de sus principales talentos.
Una apuesta de presente y futuro bajo palos
Con la renovación de Àngel Fortuño, Llorenç Serred, Yehor Krapivin y Joel Rodríguez, el Espanyol refuerza su apuesta por la continuidad de una de las posiciones que más talento ha aportado históricamente a la entidad. Cuatro guardametas con trayectorias y momentos de desarrollo diferentes, pero unidos por un mismo objetivo: seguir creciendo en La21 y ganarse un sitio en el primer equipo.
Fortuño representa la opción más inmediata; Serred continúa consolidándose en el filial; Krapivin busca afianzarse en la categoría, mientras que Joel Rodríguez sigue dando pasos en su formación desde el Juvenil A. La renovación de los cuatro permite al club mantener el control sobre su evolución y dibujar una línea de continuidad para la portería blanquiazul.
El reto ahora será convertir esa apuesta contractual en oportunidades y rendimiento sobre el terreno de juego.
La21 sigue trabajando para que el futuro de la portería perica también pueda escribirse desde casa.











