El año 2025 comienza con máxima tensión para el Espanyol, que afronta dos encuentros vitales en su lucha por su supervivencia en la Primera división, en LaLiga EA Sports. Con un único objetivo en mente, lograr la permanencia y alejar los fantasmas del pasado como equipo ascensor, los espanyolistas se marcan como obligación ganar en el RCDE Stadium a Leganés y Valladolid, y sumar seis puntos que pueden ser determinantes para su devenir en la competición. Manolo González, pese a las dificultades, confía en que su equipo pueda dar un paso al frente y aprovechar esta oportunidad para salir de la zona roja de la tabla.

Primera ‘final’: Leganés, rival directo
El primer desafío llega este sábado, 11 de enero, a las 18:30, contra el Leganés. El conjunto pepinero, decimoquinto en la clasificación, supera al Espanyol por solo tres puntos. Una victoria permitiría a los pericos igualarles y dar caza a un rival directo por la salvación. El partido, señalado en rojo, no admite errores: el Espanyol necesita recuperar sensaciones, cortar la racha de malos resultados y demostrar que el RCDE Stadium puede ser un fortín en la lucha por la permanencia, algo que ha quedado en duda tras sendos empates ante Osasuna y Valencia.

El equipo no gana desde el 30 de noviembre, cuando se impuso al Celta (3-1), y los últimos enfrentamientos ante rivales de ‘su’ Liga no han sido favorables. De los 12 puntos posibles ante equipos en la zona baja como Valladolid, Valencia, Getafe, Alavés y Leganés, los blanquiazules solo han sumado cuatro. Este déficit en duelos directos es uno de los grandes desafíos que Manolo González debe corregir para que el equipo salga del pozo.
Segunda prueba: Valladolid, el inicio de la segunda vuelta
El viernes 17 de enero, a las 21:00 horas, el Espanyol recibirá al Valladolid para abrir la segunda vuelta del campeonato. Este segundo partido en casa será otra oportunidad de oro para sumar puntos y encarar con mayor confianza una cuesta de enero que se antoja complicada. Los blanquiazules necesitan dejar de ser un equipo que lleva demasiado tiempo habitando en la zona de descenso y consolidarse en una posición más tranquila.

La temprana eliminación en la Copa del Rey a manos del modesto Barbastro permite al Espanyol centrarse exclusivamente en LaLiga. La plantilla, que ya no tiene distracciones, debe convertir esa decepción en energía para afrontar estas dos primeras citas del año con la máxima intensidad y poder encarar la cita que cerrará la cuesta de enero frente a un en principio más exigente Sevilla con el respaldo de dos buenos resultados.
Estabilidad, la asignatura pendiente; el club sigue mostrando confianza en Manolo, pero los resultados marcarán su futuro
El Espanyol necesita estabilidad tanto en lo deportivo como en lo institucional, pero ésta parece aún muy lejana. Las dificultades económicas y organizativas acaban necesariamente pesando en el terreno de juego, aunque Manolo González ha repetido una y otra vez que se ve firme al frente de un grupo capaz de lograr la permanencia. Desde el club la dirección deportiva sigue filtrando que confía en el gallego, pese a que los resultados no acompañan y han colocado al equipo en una situación delicada, y no pasa por alto que las limitaciones económicas y el ajustado margen por el límite salarial que dificultan la llegada de jugadores que puedan marcar diferencias en este enero han tenido peso en esta decisión.

Con cuatro jornadas consecutivas sin ganar (Getafe, Osasuna, Valencia y Las Palmas), el equipo perico permanece en puestos de descenso, aunque a tan solo un punto de la salvación. Los números hablan de las dificultades del conjunto blanquiazul: apenas 16 goles en 18 partidos, un promedio que refleja los problemas ofensivos que lastran las aspiraciones del equipo. Las sensaciones tampoco son positivas, y el Espanyol está teniendo serios problemas para competir al máximo nivel durante los 90 minutos. Pese a ello, salvo que se produzca una catástrofe, Manolo seguirá liderando el equipo en el intento de lograr la permanencia, aunque el caurelao necesita convertir esa confianza institucional en puntos cuanto antes.
Con el apoyo de la grada, clave en estos dos encuentros cruciales en casa, los pericos tienen la oportunidad de arrancar el año con buen pie y demostrar que están capacitados para competir con ciertas garantías por asentarse en la élite del fútbol español.







