El Espanyol oficializa los nuevos entrenadores de La21: Víctor Sánchez y Raúl Rodríguez se suman a la cantera

10 de julio de 2026

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El Espanyol ya ha puesto nombre y apellidos a los nuevos entrenadores y formadores de La21 para la temporada 2026-27. Y ojo, porque no es una cosa menor. A veces se habla mucho del primer equipo, de los fichajes, de Monchi, del mercado y de todo ese ruido que rodea al fútbol profesional, pero una parte muy grande del futuro del club se cocina bastante más abajo, en la Ciutat Esportiva Dani Jarque.

La cantera perica siempre ha sido uno de esos orgullos que el club saca pecho cuando toca, aunque viene de una etapa no demasiado brillante. En cualquier caso, de ahí han salido futbolistas importantes, historias bonitas y también ese sentimiento de pertenencia que no se compra con un contrato. Por eso la elección de entrenadores no es solo poner a alguien con silbato y libreta. Es decidir quién acompaña a chavales que están creciendo como jugadores y, casi más importante, como personas.

Víctor Sánchez y Raúl Rodríguez, dos regresos con olor a Espanyol

La gran noticia está en dos nombres que al perico le suenan de sobras: Víctor Sánchez y Raúl Rodríguez. Dos exjugadores del Espanyol que se incorporan a la plantilla de entrenadores de la cantera. Y esto, dicho fácil, tiene bastante sentido. No hay mejor manera de explicar qué es el Espanyol que hacerlo desde dentro, desde alguien que ya ha vestido esa camiseta y sabe lo que pesa.

Víctor Sánchez estará en el Juvenil B junto a Edu Sanjosé. Raúl Rodríguez, por su parte, trabajará en el Cadete S15 junto a Jordi Fernàndez. Son etapas distintas, pero igual de importantes. En el Juvenil B ya se empieza a mirar de reojo hacia arriba, hacia el fútbol más serio, hacia esa frontera donde el jugador tiene que demostrar si está preparado para competir con más exigencia. En el Cadete S15, el trabajo todavía tiene mucho de base, de corregir, enseñar, ordenar y no quemar etapas.

Víctor Sánchez, de capitán perico a formador en la Dani Jarque

El regreso de Víctor Sánchez a la estructura del Espanyol tiene mucha carga simbólica. Hablamos de un futbolista que no solo pasó por el club, sino que dejó huella. Se formó en el Barcelona y, siendo muy joven, llegó a ganar la Liga y la Champions en 2009 con Pep Guardiola. Luego pasó por Xerez, Getafe, Neuchatel, Western United y Girona, donde participó en el regreso del equipo gerundense a Primera.

Pero su historia grande, la que más toca al perico, está en el Espanyol. Entre 2012 y 2020 disputó 270 partidos oficiales con la camiseta blanquiazul y se convirtió en el decimotercer futbolista con más encuentros en la historia del club, metiéndose en una lista donde aparecen nombres enormes como Dani Solsona o John Lauridsen. Casi nada.

Cuando anunció su retirada, dejó una frase que explica bastante bien lo que significa este regreso: “En mi querido Espanyol encontré mi casa y pude lucir orgulloso el brazalete de capitán durante años. ¡Aquí tenéis a un perico para siempre y para todo!”. Y claro, leído ahora, con Víctor entrando en La21, esa frase suena todavía más redonda. No vuelve como jugador, pero vuelve a casa. Y eso, en el Espanyol, siempre tiene un punto especial.

Víctor Sánchez toma el Juvenil B junto a Edu Sanjosé

El Juvenil B tendrá a Víctor Sánchez y Edu Sanjosé al frente. Es una de las novedades más llamativas del organigrama. Víctor vuelve al Espanyol en un rol distinto, ya no como futbolista, sino como técnico dentro de una etapa donde se empieza a moldear de verdad al jugador competitivo.

Su experiencia puede ser oro para chavales que todavía están aprendiendo qué significa vivir el fútbol con exigencia diaria. Víctor Sánchez sabe lo que es estar en un vestuario profesional, sufrir temporadas complicadas, competir con presión, llevar el brazalete y entender el club desde dentro. Eso no se explica igual desde una pizarra que desde la experiencia propia.

Raúl Rodríguez, un defensa hecho desde abajo que también vuelve a la casa

El caso de Raúl Rodríguez también tiene su punto bonito. Nacido en Barcelona el 22 de septiembre de 1987, fue un defensa que no llegó al fútbol profesional por el camino más cómodo ni más directo. Sus primeros pasos fueron en la Associació Esportiva Josep Maria Gené, pasó por el Vilassar en Primera Catalana y luego por la UDA Gramanet, donde estuvo entre 2007 y 2010.

Aquel año 2010 llegó al filial del Espanyol y, poco a poco, empezó a entrar en dinámica del primer equipo. Su debut llegó el 27 de noviembre de 2010 en el Vicente Calderón, ante el Atlético de Madrid, en los minutos finales de un partido que el Espanyol acabó ganando 2-3. Entró para ayudar a cerrar el triunfo. Una entrada de esas poco vistosas, pero muy de defensa: salir, apretar los dientes y que no se escape nada.

Esa misma temporada terminó jugando más partidos, varios de ellos como titular y completando los 90 minutos. Las salidas de Dídac Vilà y Víctor Ruiz en el mercado de invierno, más una lesión de Juan Forlín, le abrieron una puerta que supo aprovechar. En la temporada 2011-12, tras recibir una oferta del Glasgow Rangers, el Espanyol le dio ficha y dorsal del primer equipo. Con la marcha de David García, pasó a lucir el número 3. Raúl Rodríguez dejó el Espanyol en 2015.

Raúl Rodríguez se incorpora al Cadete S15 con Jordi Fernàndez

Raúl Rodríguez estará en el Cadete S15 junto a Jordi Fernàndez. Otro regreso con aroma conocido. En esa edad, el trabajo es muy fino. Los jugadores ya compiten con más intensidad, ya tienen más físico, ya empiezan a entender el juego de otra manera, pero siguen estando en una fase donde formarlos bien es más importante que cualquier resultado concreto.

Raúl Rodríguez puede aportar ese punto de oficio, de lectura defensiva y de calma que tantos jóvenes necesitan. Porque en cantera, muchas veces, enseñar a defender bien no luce tanto como un regate o un golazo, pero marca carreras. Un mal hábito a los 15 años se puede arrastrar mucho tiempo. Y un buen entrenador lo detecta antes de que se convierta en problema.

La21 apuesta por técnicos con pasado perico y mirada formativa

Que Víctor Sánchez y Raúl Rodríguez entren en La21 no es solo un guiño sentimental, aunque también lo tenga. Es una apuesta por gente que conoce el club, el entorno y esa manera tan perica de vivir el fútbol, que a veces es preciosa y otras veces te deja con cara de “madre mía, qué manera de sufrir”.

La cantera necesita entrenadores que sepan ganar, sí, pero también que sepan enseñar sin atropellar el proceso. Porque no todos los chicos van al mismo ritmo. Algunos destacan pronto, otros explotan más tarde, otros necesitan confianza, otros necesitan que les aprieten. Y ahí el papel del entrenador cambia mucho. No es solo hacer una alineación el sábado. Es mirar al jugador cada día y entender qué necesita.

El Juvenil A seguirá en manos de Marc Xalabarder y Sergio Espejo

En fútbol 11, el Juvenil A estará dirigido por Marc Xalabarder y Sergio Espejo. Es uno de los equipos clave dentro de la estructura, porque representa ese último gran escalón antes de acercarse al filial y al fútbol sénior. Aquí ya no vale solo con tener talento. Hay que competir, leer partidos, asumir responsabilidades y aprender que el fútbol no siempre premia al que más bonito juega.

El Juvenil A es una especie de examen continuo para muchos futbolistas de La21. No definitivo, porque en cantera nunca debería hablarse así, pero sí importante. Y por eso el club mantiene una estructura técnica que tendrá que mezclar ambición con calma. Suena fácil. Luego llega el partido de turno, el rival que muerde, el chaval que se bloquea, el padre que se pone nervioso en la grada y la cosa ya no es tan simple.

El resto de técnicos del fútbol 11 de La21 para la temporada 2026-27

Por lo que respecta al resto de la estructura de fútbol 11, el Juvenil B lo llevarán Víctor Sánchez y Edu Sanjosé. En el Cadete S16 estarán Dani Pérez y Sergio Sabiote. En infantiles, el Infantil S14 será para Fermí Recasens y Marc Olivet. El Infantil S13 A estará dirigido por Nil Serrat y Lluc Fernández. Y el Infantil S13 B tendrá a Gerard Gil y Joel Fernández. El club recuerda que este Infantil S13 B competirá en la liga de Preferente Sub-13 aunque estará formado por jugadores alevines Sub-12, un detalle importante para entender el nivel de exigencia que tendrán esos chicos.

El fútbol 7 mantiene el foco en formar antes que competir

En fútbol 7, el Espanyol remarca especialmente la idea de formadores. Y aquí hay que detenerse un segundo, porque la palabra importa. En esas edades, hablar solo de entrenadores puede quedarse corto. Con niños tan pequeños, la prioridad no puede ser ganar un sábado, sino enseñarles a jugar, convivir, escuchar y disfrutar del fútbol sin convertirlo todo en una final de Champions.

El Alevín S12 tendrá a Adrián Prieto y Guillem Alonso. El Alevín S11 estará en manos de Victor Largo y Fran Marín. En el Benjamín S10 trabajarán Sergio Cañabate y Reyes Amador, mientras que el Benjamín S9 contará con Joel Tubau y Kevin Xavier Pluas. El Prebenjamín S8 será dirigido por Joaquín Illescas y Álex Garcia.

El Espanyol recupera el prebenjamín y ajusta sus equipos alevines

Otra nota relevante es que esta temporada el club recupera el prebenjamín. Puede parecer un detalle pequeño desde fuera, pero dentro de una estructura de cantera tiene su importancia. Significa volver a trabajar desde edades muy tempranas, con niños que apenas están empezando a entender qué es un entrenamiento, qué es un equipo y qué significa ponerse una camiseta del Espanyol.

El club también recuerda que los dos equipos alevines estarán formados por chicos de categoría sub-11, aunque uno de ellos competirá en categoría sub-12. Es una apuesta exigente, pero también una forma de acelerar aprendizajes si se gestiona bien. La clave estará en no confundir competir contra mayores con pedirles cosas que todavía no tocan. Ahí el papel de los formadores será básico.

Formar para competir en el futuro, la idea que marca el camino

El mensaje de fondo es claro: formar para competir más adelante. No al revés. La21 no puede ser solo una fábrica de resultados de fin de semana. Tiene que ser una escuela de futbolistas, pero también de hábitos, de identidad y de respeto por el juego. Y esto, en un club como el Espanyol, tiene más peso todavía.

El fútbol base perico necesita ganar partidos, claro, pero sobre todo necesita preparar jugadores que algún día puedan llegar arriba con algo más que talento. Que sepan competir. Que entiendan el escudo. Que no se caigan cuando las cosas vienen torcidas. Que sepan escuchar. Que tengan hambre, pero también cabeza.

La cantera perica vuelve a mirar hacia delante con nombres reconocibles

La incorporación de Víctor Sánchez y Raúl Rodríguez le da a esta estructura un punto especial. No garantiza nada, porque en el fútbol base no hay fórmulas mágicas. Pero sí aporta algo que siempre suma: conocimiento del club, experiencia profesional y un vínculo emocional con la casa.

La21 arranca el curso 2026-27 con nuevos nombres, roles definidos y una idea que debería estar siempre por encima de todo: cuidar al jugador joven sin quitarle exigencia. Ese equilibrio es difícil. Muy difícil. Pero si el Espanyol quiere seguir presumiendo de cantera, ahí está el camino. En la Dani Jarque, lejos de los focos grandes, donde muchas veces empieza todo.