Ha pasado casi un mes desde que los dos primeros equipos del Espanyol y el filial masculino despidieron la temporada 2023-24. Estamos a punto de entrar en julio, donde estos tres conjuntos se reincorporarán al trabajo y la realidad es que todos ellos tienen muchos asuntos por resolver antes del comienzo de los partidos oficiales. Vamos a repasar en qué punto se encuentra cada una de estas plantillas:
El cuadro de Luis García, el más preparado
El primer equipo masculino es el único de los cuadros mencionados que tiene cara y ojos, ya que ha conservado la mayoría de sus pesos pesados de la pasada temporada, excepto Joselu Mato, que ha fichado por el Real Madrid. Sin embargo, este conjunto debe reforzarse para no caer en los mismos errores que cometió el curso pasado, sobre todo en defensa, y que le llevaron a perder la categoría. Se espera que tras la reciente llegada del nuevo director deportivo, Fran Garagarza, se acelere la confesión de la plantilla perica.
El femenino, en ascuas
Este conjunto tan solo tiene once jugadoras en la plantilla actualmente después de que más de doce miembros del equipo de la pasada campaña hayan decidido abandonar la entidad. La mayoría de las renovaciones y bajas que se han producido en el Espanyol no se han anunciado, pero tardarán poco en ser oficiales. El Femenino tampoco tiene entrenador a día de hoy, ya que Carol Miranda, directora deportiva, no seguirá ocupando el banquillo como hizo durante la segunda vuelta del curso 2022-23.
Overbooking en el filial
El Espanyol B tiene una situación parecida a la del Femenino porque tampoco tiene técnico, por mucho que sea un secreto a voces que Ferran Costa es el favorito de la dirección del fútbol base para ocupar este cargo. Sin embargo, mientras las chicas no disponen de jugadoras suficientes para disputar un partido, el filial tiene muchos más futbolistas de la cuenta porque supera los 30 miembros ahora mismo. El club blanquiazul deberá aligerar esta plantilla y atar algunos refuerzos que sirvan para ayudar al Espanyol B a conseguir el ascenso a Primera RFEF y que puedan cubrir las hipotéticas necesidades del primer equipo.







