Hoy en ‘La Grada Ràdio’ | El Espanyol sigue en caída libre; Manolo se ve fuerte, pero Via echa de menos convicción; Garagarza, fuera de las decisiones: Monchi, Rafa Monfort y Ribalta suenan; Via apunta al caos interno y señala a Alan Pace

4 de mayo de 2026

El domingo dejaba al Espanyol en una situación de esas que no te tumban del todo, pero te dejan con el cuerpo fatal. El equipo de Manolo González perdió ante el Real Madrid en el RCDE Stadium y se queda clavado en los 39 puntos, todavía fuera del descenso, sí, pero con la sensación de que cada semana pesa un poco más. Y ya empieza a pesar muchísimo.

En La Grada Ràdio, el programa de hoy ha girado alrededor de esa idea: el Espanyol matemáticamente todavía tiene margen, pero ya no transmite casi nada. Ni calma, ni fútbol, ni soluciones claras. La clasificación sigue dando aire, pero el equipo no está dando motivos para respirar tranquilo. Y claro, cuando uno mira la tabla y luego mira al césped, la cabeza se va sola al peor escenario.

El Mallorca golpeó primero y metió más presión a la zona baja

La jornada ya empezó movida el viernes, con el triunfo del Mallorca en Girona por 0-1. Un resultado de esos que, si eres perico, miras dos veces. Porque el Mallorca se mete en el bloque de los 38 puntos y el Girona se queda también en esa cifra. Vamos, todos apretados, todos con la calculadora, todos mirando de reojo al vecino.

Ese resultado ya dejó claro que la permanencia se va a vender cara. Nadie quiere quedarse abajo. Nadie quiere ser el que se hunda justo al final. Y el Espanyol, que hace no tanto parecía vivir en otra pelea bastante más bonita, ahora está metido de lleno en ese barro. Lo peor no es solo estar cerca. Lo peor es llegar sin ganar, sin confianza y con el ánimo por los suelos.

Levante, Valencia y Alavés tampoco aprovecharon la jornada

El sábado dejó algunos resultados que, en teoría, podían haber servido para que el Espanyol respirase algo. El Levante cayó goleado en el campo del Villarreal, un 5-1 durísimo que deja a los granotas con 33 puntos, segundos por la cola y muy tocados. El Valencia también perdió, en este caso 0-2 ante el Atlético de Madrid en Mestalla, y se queda con 39 puntos, los mismos que el Espanyol.

El Alavés, por su parte, tampoco pudo sumar ante el Athletic Club y continúa con 36 puntos. O sea, varios rivales directos fallaron. Sobre el papel, era una jornada para decir: bueno, al menos los demás tampoco se han escapado. Pero luego llegó el partido del Espanyol contra el Madrid, y ahí se volvió a romper un poco todo. Porque cuando tú tampoco ganas nunca, los tropiezos ajenos ayudan, pero no salvan eternamente.

El Espanyol cae ante el Real Madrid y se queda sin reacción

La derrota ante el Real Madrid volvió a dejar una imagen preocupante. No tanto por perder contra un rival superior, que eso puede entrar dentro de lo posible, sino por la sensación de equipo bloqueado, sin chispa y sin respuesta cuando el partido se pone cuesta arriba. Manolo González quiso agarrarse a algunos aspectos positivos, sobre todo de la primera parte, pero el estado general del equipo no invita precisamente al optimismo.

carlos romero espanyol real madrid 1

Àlex Cobas trae el Attack Momentum: el gráfico retrata la poca amenaza ofensiva del Espanyol

Àlex Cobas ha traído al programa el gráfico del Attack Momentum del Espanyol – Real Madrid, una herramienta que ayuda a leer de forma bastante visual qué equipo manda en cada fase del partido. El gráfico de barras muestra quién está jugando mejor en distintos momentos: cuanto más altas aparecen las barras, mayor es la presión ofensiva de un equipo; cuando son bajas, la lectura apunta a un equipo más replegado o con menos presencia arriba. Y en el caso del Espanyol, la imagen vuelve a ser preocupante: el gráfico explica lo poco que genera el equipo, con un Roberto Fernández que volvió a ser intrascendente y sin peligro, un Dolan también sin mordiente y un Ramon Terrats errático a la hora de decidir. No todo fue negativo, eso sí, porque hubo futbolistas que sí dejaron una actuación más convincente, especialmente Rubén Sánchez, la gran novedad del once y uno de los pocos que ofreció energía, profundidad y algo distinto en una noche otra vez demasiado gris para el espanyolismo.

attack momentum espanyol real madrid

En cualquier caso el Espanyol sigue sin ganar en este 2026 que ya parece una pesadilla larguísima. Y eso no es un dato más. Es el dato que lo condiciona todo. El equipo puede competir algún tramo, puede tener alguna llegada, puede dejar media hora decente, pero al final no gana. Y cuando pasan tantas semanas sin ganar, el problema deja de ser solo futbolístico. También se mete en la cabeza, en las piernas y hasta en la grada.

El domingo deja al Rayo más tranquilo y al Elche otra vez por debajo

El domingo también movió piezas importantes en la parte baja. El Celta ganó al Elche, que se queda con 38 puntos, justo por debajo del Espanyol. El Rayo Vallecano, en cambio, dio un golpe enorme al ganar en el campo del Getafe y se marcha hasta los 42 puntos, una cifra que ya cambia bastante la cara. No es la salvación matemática, pero se parece mucho a ese primer suspiro de alivio.

El Betis también hizo su parte y superó al Oviedo, que queda último con 28 puntos y con la permanencia cada vez más lejos. Así, antes del último partido de la jornada, la zona caliente queda con el Rayo en 42, Espanyol y Valencia en 39, Elche, Mallorca y Girona en 38, Alavés en 36, y en descenso Sevilla con 34, Levante con 33 y Oviedo con 28.

El Sevilla – Real Sociedad, una final ajena que también juega el Espanyol

El partido de este lunes entre Sevilla y Real Sociedad aparece ahora como un encuentro clave para el Espanyol. Es triste decirlo así, pero es lo que hay. El espanyolismo necesita que la Real Sociedad eche una mano en el Pizjuán. Si el Sevilla gana, se pone a tiro y el colchón perico se recorta de una manera muy peligrosa. Si empata, también aprieta. Si pierde, el Espanyol gana una semana de aire. Aire prestado, pero aire al fin y al cabo.

En La Grada Ràdio se ha hablado mucho de esto, porque el partido del sábado en el Pizjuán ya asoma como una auténtica final. Y la diferencia de ambiente entre un Sevilla reforzado por una victoria y un Sevilla todavía hundido puede ser enorme. Allí llevan días preparando el choque como si les fuera la vida. Aquí, en cambio, la sensación es bastante distinta: silencio, caras largas y una afición que ya no sabe a quién agarrarse.

Francesc Via verbaliza la preocupación: un club demasiado mudo en plena tormenta

Francesc Via no ha escondido su preocupación en el programa. Y no es para menos. La situación es muy dura porque el equipo ha caído al fondo del pozo anímico, pero desde arriba tampoco llega una voz que ordene el momento. Ni la presidencia ni la propiedad han dado una respuesta pública potente en plena zozobra. Y eso deja una sensación bastante fea.

manolo gonzalez espanyol real madrid

Ahora mismo, Manolo González se ha quedado prácticamente como único portavoz del club, aunque su mensaje ya no parece llegar igual. El técnico habla, intenta explicar, busca agarrarse a lo poco positivo, pero el equipo no gana y cada rueda de prensa suena más pesada que la anterior. Y cuando los resultados no acompañan, las palabras se desgastan rápido. Mucho.

Sin jugadores antes del Pizjuán: otro síntoma de un momento delicadísimo

Según ha comunicado la entidad, esta semana no hablará ningún futbolista antes de la final del sábado en el Pizjuán. La decisión puede entenderse desde un punto de vista emocional, sobre todo después de ver cómo salió Ramon Terrats tras el partido ante el Real Madrid. Hundido. Tocado. Con la cara de alguien que siente el club y que está sufriendo de verdad.

ramon terrats espanyol real madrid

Aun así, el silencio también alimenta la sensación de vacío. Porque el espanyolismo está buscando una señal, aunque sea pequeña. Una frase firme. Una cara. Alguien que diga algo desde dentro. Pero ahora mismo parece que nadie quiere o nadie puede hacerlo. La afición y los medios pericos están casi cogidos de la mano en una situación de desamparo. Todos mirando, todos esperando, todos con la misma pregunta: ¿quién va a sacar esto adelante?

El problema ya no es solo perder: es no transmitir confianza

La sensación más preocupante que dejó el programa es que dentro del espanyolismo empieza a instalarse una idea muy peligrosa: que ni el equipo ni el banquillo transmiten capacidad real para conseguir esos puntos que faltan. Y eso, dicho así, suena durísimo. Pero es lo que se está respirando.

Manolo quiso ver brotes verdes tras el partido ante el Madrid, pero cuesta mucho comprarlos cuando el equipo no defiende bien, no marca y no gana. Ahora mismo el Espanyol es incapaz de hacerle un gol al arco iris, y esa frase, aunque suene dura, encaja demasiado bien con lo que se está viendo. Falta gol, falta colmillo, falta calma y falta esa mala leche competitiva que aparece cuando un equipo sabe que se está jugando la vida.

El vídeo de Gudelj y la comparación que duele

En el programa también se ha comentado el vídeo viral de Nemanja Gudelj hablando con seguidores sevillistas trasladándose eque el conjunto hispalense. Una escena fuerte, de esas que muestran a un vestuario y una afición en tensión, pero conectados por la urgencia. En Sevilla se están preparando los partidos contra Real Sociedad y Espanyol como finales. Con presión, con nervios, con todo lo que quieras, pero con una energía visible.

Y la comparación duele. Porque en el Espanyol cuesta imaginar ahora mismo una escena parecida. Aquí la afición también está sufriendo, claro que sí. Pero lo que recibe desde dentro es más bien silencio.

El Espanyol necesita ganar, no solo esperar favores

La conclusión emocional del programa es bastante clara: el Espanyol necesita que la Real Sociedad le ayude este lunes, pero sobre todo necesita ayudarse a sí mismo el sábado. Porque vivir de los fallos ajenos puede servir una jornada. Pero no puede ser un plan de permanencia.

El equipo sigue teniendo margen. Sigue dependiendo de sí mismo. Sigue con puntos de ventaja sobre el descenso. Pero cada semana sin ganar convierte ese margen en un alambre. Y el sábado llega el Pizjuán, con un Sevilla desesperado y con el Espanyol obligado a competir como si no hubiera mañana.

La permanencia todavía está en manos del Espanyol. El problema es que ahora mismo el Espanyol no transmite tenerlas demasiado firmes.

Manolo se ve con fuerza, pero Via echa de menos más convicción

Manolo González aseguró ante las cámaras de Movistar que se ve con fuerza para sacar adelante la situación, un mensaje que, sobre el papel, era casi obligado después de otra derrota y con el Espanyol metido en una dinámica durísima. Pero en La Grada Ràdio, Francesc Via fue un paso más allá y dejó clara su inquietud: todo apunta a que, por la situación actual y por la falta de margen real, el técnico seguirá en el banquillo y dirigirá al equipo en el Sánchez-Pizjuán y ya hasta el final, pero el director del programa echa de menos una convicción mucho más firme para afrontar una misión que ya es de emergencia absoluta. Esa falta de energía, de seguridad y de fe visible en los últimos partidos, tanto en el entrenador como en los jugadores, es precisamente lo que más alarma a Via, porque el club va camino de mantener al técnico pese a haber sumado solo 5 de los últimos 51 puntos, una cifra insólita en la historia reciente del Espanyol y que explica por sí sola el tamaño del problema.

Estrada Fernández denuncia un arbitraje indigno en Cornellà-El Prat

En el programa también se ha escuchado un reel de Xavier Estrada Fernández, que ha sido muy duro con el arbitraje vivido ayer en Cornellà-El Prat, poniéndolo como ejemplo de una designación difícil de defender para un partido de tanta importancia. El caso más claro fue la acción de Omar El Hilali, expulsado de inicio por el árbitro en una decisión que el VAR tuvo que corregir de inmediato. Aun así, el lateral perico quedó condicionado por una tarjeta amarilla injusta, algo que volvió a dejar la sensación de que el Espanyol tuvo que jugar contra demasiadas cosas. Como sostiene Estrada Fernández, se trataba de un árbitro indigno para un encuentro de ese peso, una designación que solo se puede entender por la proximidad del colegiado al poder.

Via señala el caos interno del Espanyol y apunta directamente a Alan Pace

Francesc Via ha hecho un aparte muy duro sobre la situación deportiva del Espanyol, que ahora mismo está hecha unos zorros, y ha recordado que ya trasladó a personas del propio club que los buenos resultados de la primera vuelta estaban tapando un desastre de fondo que ahora ha explotado con toda la crudeza. En el programa, Quique Iglesias ha explicado que Garagarza no tomará ninguna decisión importante hasta final de temporada y que los empleados han recibido un correo en el que se les prohíbe mantener contacto profesional con el actual director deportivo por su baja médica y por su presencia recurrente en el club, una situación que se cruza con lo explicado ayer: los abogados del Espanyol habrían advertido del riesgo que supone que una persona de baja, en un contexto delicado de salud, siga trabajando y tomando decisiones dentro de la entidad.

monchi rcde stadium

A todo esto se suma la presencia de Monchi en Cornellà-El Prat, invitado por Alan Pace a uno de los palcos habilitados para gente de su entorno -inversores, perfiles de fútbol y posibles colaboradores-, mientras en el otro extremo aparece un organigrama bloqueado, con Garagarza apartado formalmente. Se ha hablado del andaluz como opción para relevarlo -también tiene una oferta precisamente del Sevilla-; hay otras opciones como Rafa Monfort y Javier Ribalta.

javier ribalta

Y el lío no se queda ahí: la posible renovación de Raúl Jardiel en el Espanyol B, supuestamente impulsada por Garitano y Garagarza según el propio técnico, vuelve a abrir el debate sobre quién manda realmente en la cantera, con Marco Otero defendiendo su parcela y nombres como Javi Chica o Sergio García encima de la mesa. Para Via, todo este desorden tiene un responsable claro: Alan Pace, cuya gestión hasta ahora en el Espanyol está dejando una sensación de improvisación, falta de liderazgo y desconexión total en uno de los momentos más delicados de la temporada.