Espanyol: resistencia y errores fatales en el Bernabéu, con dos citas cruciales en el horizonte inmediato

23 de septiembre de 2024

El Espanyol salió del Santiago Bernabéu con un resultado posiblemente mucho más doloroso de lo que su actuación merecía. El contundente 4-1 a favor del Real Madrid no reflejó los 75 minutos de resistencia casi heroica que los hombres dirigidos por Manolo González mostraron ante un equipo lleno de estrellas; hasta ese punto, los pericos supieron contener el aluvión de juego madridista, plantando batalla por momentos y poniendo en aprietos a un Madrid que no esperaba verse tan exigido.

Sin embargo, una serie de errores individuales costaron caro, como reconoció el propio Pol Lozano tras el encuentro. «Todos los goles eran evitables», reconoció autocrítico el centrocampista, mostrando la frustración que compartía con el resto del vestuario.

Estos errores, sumados a decisiones arbitrales discutibles que, si bien no explican la derrota, sí influyeron en lo abultado del marcador, hicieron que los blanquiazules se fueran de Madrid con un resultado que ciertamente hace daño.

Los errores individuales del Espanyol en el Bernabéu: un análisis de los responsables

Manolo González llegaba al Bernabéu con un plan claro: ser defensivamente impenetrables y aprovechar al máximo las ocasiones de gol. Y aunque el equipo  consiguió adelantarse en el marcador, su fragilidad defensiva, marcada por errores individuales, acabó siendo su condena en una derrota que refleja, aunque como decimos tal vez de forma demasiado abultada, lo sucedido en el campo. El Real Madrid no perdonó, y los errores groseros y no forzados del Espanyol fueron una invitación a la remontada blanca.

El primer nombre que queda apuntado es el de Carlos Romero, que de entrada regaló la pelota a Bellingham en una zona donde no se puede tener tal falta de contundencia, aunque Joan García, a excepción de esta acción rayando a un nivel muy alto durante el resto del encuentro, también tiene su cuota de responsabilidad. Su acción propició que Carvajal encontrara la oportunidad perfecta para empatar; en un escenario de tanta exigencia, los porteros deben ser decisivos, y Joan, en esta acción, no estuvo a la altura.

carlos romero real madrid espanyol

Otro de los jugadores que no tuvo su noche fue Leandro Cabrera. El central quedó retratado en el segundo gol, en el que Rodrygo le ganó la espalda con demasiada facilidad. Este tipo de errores de posicionamiento son fatales ante jugadores de la velocidad y calidad del brasileño. Cabrera, un pilar defensivo en otras ocasiones, no pudo mantener la concentración ni la intensidad ya que no vio entrar madridista al desde segunda línea.

aguado real madrid espanyol

En el tercer gol, el responsable directo fue Álvaro Aguado, que cometió uno de esos errores que siempre terminan en gol. Perder un balón en una zona comprometida ante un rival como el Real Madrid es una vía segura para el desastre. Aguado fue despojado del balón en una zona en la que jamás debería haber arriesgado, permitiendo a Vinicius aprovechar el error. Estos fallos en la toma de decisiones son letales, y más aún en un estadio como el Bernabéu, donde el margen de error es prácticamente inexistente. Ciertamente, el jiennense sigue lejos de ofrecer lo que se esperaba de él cuando se le fichó para fortalecer la medular.

Por si fuera poco, el cuarto golpe para el Espanyol vino con una jugada que selló el partido: el penalti cometido por Carlos Romero sobre Endrick. Independientemente de la decisión de Munuera Montero, lo cierto es que el valenciano podría haberse ahorrado la acción antirreglamentaria.

manolo gonzalez real madrid espanyol

Manolo González, tras el partido, pese a reconocer que al menos tres de los cuatro goles encajados eran evitables y que «cuando vienes a jugar a este campo no puedes fallar. El fallo te penaliza, no te perdonan. Puedes defender sensacional gran parte del partido pero cuando haces un error de bulto te penalizan. Igual en otro partido no, pero aquí sí”, defendió también que el Espanyol debe rescatar lo positivo de su actuación en la primera fase del encuentro. Resistir durante 75 minutos a un equipo que muchos consideran el mejor del mundo no es tarea fácil, y el técnico blanquiazul es consciente de ello.

Los pericos necesitan sumar puntos para recuperar la confianza

En consecuencia, el equipo debe mirar hacia adelante, ya que se avecina una semana clave para sus objetivos en LaLiga: el próximo jueves, el RCDE Stadium recibirá al Villarreal, uno de los equipos potentes del campeonato y que llegará conganas de resarcirse del 1-5 encajado anoche en su feudo ante el FC Barcelona. Será un partido crucial, ya que los pericos necesitan sumar puntos para recuperar la confianza y evitar que la derrota en el Bernabéu siembre dudas sobre el actual proyecto. Antes de la visita a Madrid la ilusión de los aficionados estaba en su punto más alto tras haber conseguido siete puntos de los últimos nueve en juego ante Atlético de Madrid, Rayo Vallecano y Deportivo Alavés.

Sólo tres días después, el Espanyol viajará al Benito Villamarín para enfrentarse al Real Betis, otro equipo que lucha por acercarse a los puestos europeos. La presión es alta, pero también lo es la confianza en que este equipo puede dar la talla.

Para el Espanyol, será vital aprender de los errores cometidos ante el Real Madrid y recuperar la competitividad que mostraron en la primera fase del partido. Los blanquiazules saben que esta semana es decisiva para sus aspiraciones en la temporada, y la afición, que quiere seguir ilusionada, espera una respuesta contundente del equipo tras el fiasco en Madrid.