Diego Martínez conservará su puesto como entrenador del Espanyol pese a la mala situación que viven los blanquiazules, que acumulan tres derrotas consecutivas y están a un solo punto de los puestos de descenso. El presidente del club perico, Chen Yansheng, ha optado por la continuidad del técnico gallego tras mantener algunas conversaciones con la dirección deportiva espanyolista durante las últimas horas para determinar el futuro del banquillo del primer equipo.
Uno de los motivos principales que han llevado a la directiva del Espanyol a mantener en el cargo a Diego Martínez es que la mayoría de la plantilla, incluidos los pesos pesados, apoya y mantiene su fe en el actual entrenador blanquiazul. De hecho, Joselu Mato, máximo goleador del equipo perico, aseguró que «confío en el cuerpo técnico» después de que el RCDE perdiera por 1-3 en casa ante el Celta de Vigo el pasado sábado 18 de marzo.
Por su parte, Diego Martínez afirmó sentirse capaz de revertir la situación del Espanyol tras la derrota de la última jornada. El gallego explicó en la rueda de prensa posterior al encuentro que «vivimos un momento duro, pero lo sacaremos adelante». Además, el entrenador negó sentirse preocupado por la posibilidad de ser destituido y manifestó que «estoy focalizado en trabajar».
Actualmente, Diego Martínez vive sus horas más complicadas como míster del Espanyol. El conjunto barcelonés no había encadenado tres partidos sin sumar ningún punto en toda la temporada hasta ahora. De hecho, los pericos no ganan ningún choque desde el pasado 25 de febrero, cuando se impusieron al RCD Mallorca en el RCDE Stadium por 2-1.
Ahora, el Espanyol dispondrá de dos semanas para preparar el próximo compromiso, en que visitará al Girona FC el sábado 1 de abril a las 14:00 horas. Este encuentro es totalmente trascendental para los pericos por dos motivos. Primero, porque podrían caer en descenso si no ganan en Montilivi. Segundo, porque los gerundenses están a solo cinco puntos de los farolillos rojos y, por tanto, son un rival directo de los blanquiazules en la lucha por la permanencia.







