OPINIÓN | La contracrónica del Espanyol – Getafe: Caseiro apunta a la falta de eficacia y su sospecha sobre el VAR

21 de marzo de 2026

La contracrónica de Juan José Caseiro tras la derrota del Espanyol ante el Getafe deja un análisis directo y crítico. Parte de una idea clara, reflejada en su comparación inicial: “¿Se acuerdan de McGyver…? Pues eso era el Espanyol de la primera vuelta…”, para describir a un equipo que antes resolvía situaciones límite y que ahora no encuentra soluciones. En su repaso, señala el impacto de los errores propios, la falta de contundencia en ambas áreas y varias decisiones arbitrales que considera determinantes, destacando “dos penaltis escamoteados… y dos goles anulados”. El mensaje de fondo es evidente: el Espanyol compite, pero no le alcanza. La pieza concluye con una reflexión cargada de ironía y preocupación, apuntando al papel del VAR y al momento del equipo: “Y González Fuertes… a los mandos del VAR. Huele raro”.

Y González Fuertes en el VAR

¿Se acuerdan de McGyver, el agente que, con un clip y un trozo de cinta adhesiva, escapaba del mal? Pues eso era el Espanyol de la primera vuelta y lleva toda la vida siéndolo el Getafe de Bordalás. Y aunque aquel héroe no usaba armas por un trauma infantil, ya va siendo de hora de empuñar alguna y arrasar con quien no nos quiere bien.

Dmitrovic ya no hace ceros en su puerta y al menos evita que aumenten las goleadas; se cambió a Omar y Riedel por la necesidad de remontar, la pericia de Cabrera está en la cabeza y no en los pies y por arriba no le dejaron y Romero fue de los poco que atacó por dentro el enjambre de los de Madrid.

Urko no jugaba por dentro porque le parecía aquello un campo de minas, Expósito se aplicó a resolver el galimatías, pero ya era tarde y a Terrats le birlaron un gol y un penalti,

Ngonge aportó todo lo que el entrenador le dejó hacer en 45’, Dolan empezó siendo la bomba y acabó fuera de plano y la última que le paró Soria a Kike, debería llevarlo como quinto portero a la selección, ¿verdad De la Fuente?

En el arrebato entró Rubén, para participar con una asistencia, mientras Milla, Jofre y Rubio, se quedaron con las ganas de cambiar un destino marcado. Roberto marcó un gol para la esperanza, pero el marcador siguió en deuda.

Yo solo cito lo que ustedes ya vieron: dos penaltis escamoteados, una expulsión perdonada y dos goles anulados, uno de ellos por la punta del pie de Dolan, quizá el jugador con el número de bota más pequeño de la liga. Y González Fuertes, el amigo de Richy, a los mandos del VAR. Huele raro. Lo mismo que llegar a este tramo jugando seguidos tres partidos como visitante. Y nadie al aparato. Ya me voy mentalizando versionando a Sabina: quien nos va a robar el mes de abril.

Juan José Caseiro