Jueves. Y ya no es solo que el derbi esté cerca. Es que se nota en el ambiente. En La Grada Ràdio, con Francesc Via al mando, la tertulia de hoy ha girado completamente alrededor del Barça – Espanyol, con una mesa formada por Alberto Capilla, David Andrés, Gerard Gavara y Luis Leirós “Huracán Envidia”. Cada uno con su mirada. Cada uno con su forma de ver el momento. Pero todos, de una manera u otra, mirando al sábado.
Porque el contexto es el que es. Racha complicada. Sensaciones irregulares. Y a la vez, esa sensación de que todavía hay algo en juego.
Huracán Envidia abre fuego: Burnley, mercado… y dudas con Febas
Luis Leirós “Huracán Envidia” entró directo. Sin rodeos. “No te he podido escuchar estos días, he estado fuera. No vi el partido del Betis, no he entrado en profundidad. Aquí estamos…”. Y a partir de ahí, dejó una reflexión que no pasó desapercibida: “He oído lo que decíais lo del Burnley somos su guardamuebles, todo lo que Alan Pace no pueda traspasar son los que estarán en disposición de venir aquí, a guardar los muebles para engrosar nuestra plantilla”.
Una frase que mezcla ironía y preocupación. Porque el tema Burnley sigue ahí. Y no genera precisamente tranquilidad total. También puso en duda uno de los nombres que han ido saliendo en estos días. “El tema Aleix Febas no lo doy por tan hecho, incluso si el Elche se mantiene está ofreciendo más, veremos…”. Es decir, calma con lo que parece cerrado. Porque igual no lo está tanto.
David Andrés: optimismo sin complejos y foco en Europa
En medio de ese tono más crítico, apareció David Andrés con otra mirada. Más positiva. Más de creer. “Como representante del sector optimista vengo así, optimista”, arrancó. Y su argumento es claro. “Veo al equipo a 3 puntos de Europa a ocho jornadas del final, lo hubiésemos firmado a principio de temporada”. Ahí está la clave. El contexto no es tan malo como parece si se mira con perspectiva. Y eso cambia el discurso.
También puso el foco en lo inmediato. “Estamos en mala racha pero estamos en una oportunidad y ha de comenzar el sábado ante el Barçá”. Nada de mirar más allá. Primero el derbi. Luego ya se verá.
Gerard Gavara: competir, creer… y no ir derrotado antes de tiempo
Gerard Gavara se movió en una línea parecida, aunque con matices. “Me gustó el equipo ante el Betis, compitió bien, no fue muy positivo a nivel ofensivo pero hay que ver el rival”. Y a partir de ahí, lanzó una idea que conecta bastante con lo que se respira ahora mismo. “Estamos a tres puntos de Europa… hemos de ir con esa actitud, no podemos ser derrotistas”. Nada de dar el partido por perdido antes de jugarlo. “Si competimos podemos darles un susto”, dejó caer.

Via, en ese punto, quiso matizar. “Hay que entender que Girona y Espanyol vienen en dinámicas diferentes”. Contexto distinto, sensaciones distintas. Y eso también cuenta.
Capilla se moja: resultado, sueño… y memoria perica
Alberto Capilla fue directo. Sin matices. “1-2; no tengo más que decir”. Puede sonar a locura. O a fe. O a las dos cosas. Pero lo explicó. “Es un sueño ganar 1-2 en el Camp Nou pero a veces los sueños se cumplen, peor estábamos en el año del Delapeñazo”. Y ahí tocó algo que siempre aparece en estos partidos. La memoria. Ese recuerdo que te dice que, aunque todo apunte a lo contrario, ya ha pasado antes.
El Barça y la Champions: ¿cambia algo el 0-2?
Francesc Via puso sobre la mesa una de las grandes preguntas. “En el 95% de casos lo normal es que nos gane el Barça… pero no me da tanto miedo como otros años”. Y ahí abrió el debate clave. “Quiero preguntaros si el 0-2 de ayer en Champions cambia algo”.
David Andrés lo vio claro. “Lo que pasó ayer es lo que más nos interesaba”. Y explicó por qué. “Un Barça con exigencia máxima en Champions… podrán guardarse jugadores para el martes”. Es decir, oportunidad. Pero sin confiarse. “Es un partido complicadísimo pero se ha de jugar”.
Gavara fue por la misma línea. “El Barça necesita la Champions… hemos de aprovechar esa oportunidad que nos da el sábado”.
El arbitraje vuelve a aparecer: preocupación y matices
Como casi siempre, el arbitraje salió. Y Capilla fue directo. “Más allá de las individualidades del sábado lo que me preocupa es el árbitro”. Mirando a un escenario concreto. “Si vamos a un partido largo y nos plantamos en el 80 y pico co n un resultado ajustado, veremos qué puede pasar”. Incluso dejó un nombre. “Puede repetir García Verdura…”, recordando su actuación anterior.
David Andrés aportó otra visión. “Es de los mejores de Primera y no es intervencionista, que es lo que nos interesa más”. Y añadió un detalle más. “Cuidado que si el Madrid palma ante el Girona el viernes, el Barça irá aún más relajado”.
El foco mediático vuelve al debate: representación, ruido… y el papel del Espanyol
La tertulia fue girando poco a poco hacia un terreno que siempre aparece en semana de derbi, aunque no tenga que ver directamente con el césped. El foco mediático. Y ahí Francesc Via volvió a insistir en una idea que ya venía dejando caer, pero esta vez lo hizo sin rodeos, ofreciéndose como “hooligan perico” para participar en debates de Tv3 o Catalunya Ràdio. Lo dijo con ese punto entre ironía y resignación, porque en el fondo sabe que no va a pasar. A partir de ahí, David Andrés recogió el hilo y puso palabras a algo que muchos sienten: “Parece mentira que en los medios públicos catalanes teniendo tres equipos en Primera no haya tertulianos del Barça, del Girona y del Espanyol”. Y claro, la conversación ya no iba solo de fútbol, sino de quién tiene voz… y quién no la tiene.
Oriol Vidal entra en escena: crítica al tono… y defensa del nivel en los medios públicos
En ese contexto apareció Oriol Vidal por videollamada, casi como ese perico que aguanta donde cuesta más. Su intervención no fue para calmar, sino para poner orden. “Yo me remito al comunicado que hizo el Comité Profesional al respecto del programa de Romero y sus apariciones; lo que dijo ayer por más caliente que esté, no puede dudar de las paternidades ni maternidades de un árbitro, ni ha de decir insultos, ‘rata’ al árbitro, esto sobra en un medio público, es evidente”, soltó, marcando una línea muy clara. Y no se quedó solo en la crítica, también dejó una especie de manual de comportamiento: “Por eso no has de intentar ir a igualarte por lo bajo, has de ir para elevar el nivel”. Un mensaje que conecta con esa idea de que el problema no es solo lo que se dice, sino cómo se dice.

El derbi, desde la mirada perica: dudas, límites… y exigencia máxima
A partir de ahí, la conversación volvió al partido, pero ya con ese poso de todo lo anterior. Oriol Vidal no quiso perderse en lo que puede hacer el Barça, sino que giró el foco hacia el Espanyol. “El partido de Champions condiciona el concurso del Barça en el derbi, no sé si en negativo porque pueden pensar que lo que han de hacer es asegurar el título de Liga que es lo que tienen más cerca”, explicó primero. Pero enseguida aterrizó en lo importante: “Me gustaría más centrarme en las circunstancias del Espanyol”. Y ahí empezó a señalar con bastante crudeza lo que ve. “Veo muchos jugadores sin confianza, como Roberto. Estuvo errático en todo lo que hizo. Kike baja muchas pelotas pero hay muchos errores en el último pase, y si quieres rascar algo en el Camp Nou hay que ser precisos”. Es decir, no basta con competir, hay que acertar. Y ahora mismo eso no está del todo.
Motivación, presión… y ese punto donde el Barça no perdona
Ese análisis enlazó directamente con otro aspecto que pesa mucho en este tipo de partidos: la reacción del rival. Porque el Barça, en este escenario, no suele fallar en la actitud. “Para el Barça este partido todos saben que no se puede perder, y todos activan la máxima alerta”, recordó. Y eso, más allá del fútbol, condiciona el partido. “Es un condicionante muy bestia y al equipo le pasa factura, le cuesta equilibrar esa sobremotivación”. Es decir, el Espanyol no solo tiene que jugar bien, también tiene que gestionar ese ambiente donde el rival aprieta un poco más de lo habitual.
¿Puede influir la Champions? Sí… pero no es suficiente
La conversación volvió entonces a la gran pregunta de la semana: si la Champions puede abrir una puerta. Oriol Vidal no lo negó, pero tampoco se dejó llevar. “Es evidente, es una circunstancia que puede ser propicia”, admitió. Aunque rápidamente añadió el matiz que cambia todo: “Los handicaps por parte perica y la motivación del Barça obliga a que el equipo de Manolo recupere lo que ha ido perdiendo precisamente desde el derbi de la primera vuelta”. Es decir, el contexto ayuda… pero no te gana el partido. Aun así, dejó una rendija abierta, casi más emocional que táctica: “Es un partido en que no tienes nada que perder… si el equipo se lo cree un poco y ve que puede molestar… puede dar un plus”.
El problema estructural: sin Puado y con un centro del campo en duda
Ese “creérselo” conecta con otra cuestión más profunda que también salió en la tertulia. Las piezas que faltan. “El Espanyol hizo el error de no reforzarse en el mercado de invierno y la pérdida de Puado ha desnaturalizado el esquema de Manolo”, explicó Vidal. Y ahí ya no hay discusión. “Ningún jugador aporta lo que hacía Javi, los números cantan”. A partir de ahí, el problema se extiende. “Me preocupa la situación en el centro del campo… nos faltan piezas, nos falta madera”. Incluso se plantearon soluciones sobre la marcha, como mover a Terrats a otra zona. No por gusto, sino por necesidad. Porque ahora mismo el equipo tiene que inventarse respuestas.
Aguantar, creer… y no jugar solo a defender
Pese a todo, la idea no es rendirse antes de tiempo. Ni mucho menos. Vidal insistió en que hay un camino, aunque sea estrecho. “Es cierto que el Barça acaba cansado los partidos si se los haces largos… si te mantienes vivo más números tendrás”. Pero claro, eso tiene condiciones. “El equipo ha de demostrar más convencimiento… me falta ese plus para creer”. Y ahí dejó una frase que resume bastante bien el momento. “No solo defendiéndote, también con pelota. Es indispensable”. Porque si no, lo que queda es lo que dijo después: “Si no ya podemos hacer castillos en el aire”.
El arbitraje, en segundo plano… pero sin perderlo de vista
El cierre del bloque volvió al arbitraje, aunque esta vez sin ocupar el centro del debate. “Desde el CTA hay una constante… en las 10 últimas jornadas creo que vigilan algo más”, comentó, casi como contexto. Pero rápidamente dejó claro dónde quiere poner el foco. “No me quiero plantear ese escenario”. Y remató con una idea que enlaza con todo lo anterior: “Quiero que el Espanyol haga un partido como Dios manda porque será la mejor manera que las cosas extrañas cueste más que pasen”. En el fondo, todo vuelve a lo mismo. “Si somos capaces de aguantar la primera media hora… puede haber partido”. Y a partir de ahí, ya se verá hasta dónde llega.









