
Resumen: Rai Amado ha protagonizado la Opinión del Día de LaGrada Ràdio con una reflexión tan crítica como cargada de sentimiento perico. La derrota del Espanyol ante el Atlético de Madrid (0-1), con otro gol encajado en el último minuto, ha dejado al colaborador con la sensación de estar viendo demasiadas veces la misma película. Rai reconoce que el equipo compitió, defendió bien y mereció llevarse un punto, pero cree que la dinámica de 2026 está pesando demasiado. Su sensación es que el Espanyol necesita un cambio, aunque mantiene intacto su agradecimiento a Manolo González. También destaca el partidazo de Ángel Fortuño, celebra el regreso de Javi Puado y señala el encuentro ante el Racing como una oportunidad para empezar a darle la vuelta a todo.
Cinco puntos clave
- Otro final cruel. El gol del Atlético vuelve a castigar al Espanyol en los últimos minutos, igual que sucedió en Málaga.
- Un equipo competitivo. Rai valora el planteamiento defensivo de Manolo, pero lamenta la falta de recursos ofensivos.
- La necesidad de un cambio. Considera que el desgaste acumulado durante 2026 está frenando la evolución del equipo.
- Fortuño y Puado, las buenas noticias. El portero volvió a destacar y el capitán regresó después de su ausencia.
- Santander como punto de inflexión. Rai pide apoyar al entrenador mientras siga y buscar una victoria que rompa la mala racha.
Rai Amado, harto de los finales crueles del Espanyol: otra derrota cuando el empate parecía asegurado
El Espanyol volvió a quedarse con cara de tonto el sábado ante el Atlético de Madrid. Y ya van unas cuantas veces. Después de aguantar durante prácticamente todo el encuentro, de defender con orden y de hacer un esfuerzo enorme para contener a uno de los mejores equipos del campeonato, un gol en los últimos instantes dejó a los blanquiazules sin un punto que parecía más que posible. Una historia demasiado parecida a la que se vivió una semana antes en Málaga, aunque allí el castigo fue perder dos puntos y esta vez ha sido quedarse directamente sin ninguno. Rai Amado ha comenzado su Opinión del Día de LaGrada Ràdio poniendo palabras a esa frustración que seguramente comparten muchos pericos: «Final cruel otra vez el sábado contra el Atlético de Madrid. Ya llevamos dos semanas en que nos pasa exactamente lo mismo». Y es que empieza a ser preocupante que el Espanyol pueda hacer muchas cosas bien durante noventa minutos y que todo ese trabajo se venga abajo en una sola jugada.
Omar El Hilali y la acción del gol del Atlético: una cadena de errores que Rai considera inadmisible
Rai ha querido detenerse especialmente en la acción que terminó con el gol del Atlético de Madrid. Porque una cosa es que un rival de ese nivel tenga calidad para superar una presión y otra muy diferente que encuentre tantas facilidades para llegar a la portería. El colaborador ha explicado que «después de un buen trabajo defensivo durante 90 minutos, somos incapaces de frenar una jugada cuando estamos presionando en campo propio», y ha señalado el momento en el que Omar El Hilali intenta intervenir: «Es verdad que después el Atlético de Madrid sale bien de esta presión, pero no puede ser que nos cojan como nos cogen; Omar salta tarde y mal y a partir de aquí todo es un continuo de acciones que nos acaban llevando a perder un partido». Para Rai, ahí está el verdadero problema. No tanto en que el Atlético consiguiera generar peligro, algo que entra dentro de lo normal, sino en que el Espanyol volviera a mostrar una falta de contundencia en el momento más delicado. Y cuando este tipo de errores se repiten, dejan de parecer simples accidentes.
El empate era lo justo: Rai cree que el Espanyol no mereció perder contra el Atlético
Lo que todavía hace más dolorosa la derrota es que Rai no vio a un Espanyol desbordado ni superado constantemente por el Atlético. Tampoco considera que los blanquiazules hicieran méritos para llevarse los tres puntos, porque ofensivamente ofrecieron muy poco, pero sí cree que el empate habría sido un desenlace bastante lógico. «Es verdad que el Espanyol nunca estuvo cerca de poder ganar, pero tampoco en ningún momento tuve la sensación de que estábamos muy cerca de perderlo», ha explicado. Su valoración del partido es bastante clara: «Creo que el 0-0 era el resultado con el que había de terminar el partido, y una acción en la que no somos competitivos otra vez en el final nos lleva a perder un partido». Esa es precisamente la sensación que más rabia genera. El equipo había conseguido llevar el encuentro al terreno que le interesaba, había resistido ante un rival superior sobre el papel y tenía al alcance un punto importante. Pero volvió a faltarle ese último detalle que separa competir de puntuar.
Rai defiende el 5-4-1 de Manolo González: «El Espanyol fue competitivo, fue un equipo solidario, con ayudas»
Pese al resultado, Rai Amado no ha querido cargar contra el planteamiento inicial de Manolo González. Al contrario, considera que la idea defensiva funcionó durante buena parte del encuentro. El técnico apostó por un 5-4-1 para cerrar espacios, proteger las bandas y dificultar las llegadas del Atlético, y durante muchos minutos el Espanyol consiguió mantenerse dentro del partido. «Planteamiento inicial 5-4-1, el Espanyol defendió bien, yo creo que defendió bien la mayoría de tramos del partido, el Espanyol fue competitivo, fue un equipo solidario, con ayudas», ha señalado el colaborador. Eso sí, también ha reconocido que con balón las cosas fueron bastante diferentes: «Sí que es verdad que después en ataque nos costó mucho este fin de semana, pero lo que decía, no sufrimos en exceso, o al menos yo no tuve la sensación de que sufriéramos en exceso». El equipo supo protegerse, pero apenas encontró la manera de amenazar al conjunto rojiblanco. Una fórmula que puede servir para competir contra rivales de este nivel, aunque exige una concentración prácticamente perfecta y deja muy poco margen para cometer errores.
Fortuño sostuvo al Espanyol, pero el equipo volvió a marcharse sin recompensa
Una de las razones por las que el Espanyol consiguió mantenerse con vida hasta el tramo final fue la actuación de Ángel Fortuño. El joven guardameta volvió a responder cuando el Atlético consiguió encontrar espacios y dejó varias intervenciones de mérito. Rai ha querido reconocerlo: «Sí que es verdad que el Atlético de Madrid tuvo ocasiones, Fortuño estuvo muy bien otra vez en las situaciones que tuvo que intervenir, pero el Espanyol fue competitivo». El problema es que ni siquiera ese buen trabajo terminó sirviendo para sumar. Y ahí apareció una de las frases más expresivas de su intervención: «Una vez más te vas de casa con cara de tonto, hemos perdido un partido que tenías muy cerca de empatar contra el Atlético de Madrid, que es top 3 de la Liga española». Porque perder ante el Atlético entra dentro de lo posible, claro que sí. Lo que cuesta mucho más aceptar es hacerlo de esta manera, después de haber estado tan cerca de sacar algo positivo. El Espanyol sigue encontrando argumentos para competir, pero no consigue convertirlos en resultados.
Rai Amado abre el debate sobre Manolo González: «La sensación es que necesitamos un cambio»
La reflexión de Rai ha ido bastante más allá del partido del sábado. Y aquí ha llegado la parte más delicada de su Opinión del Día, porque el colaborador ha reconocido abiertamente que siente que el Espanyol necesita un cambio. No lo ha planteado como una reacción impulsiva por perder contra el Atlético, sino como una conclusión a la que ha llegado después de observar la trayectoria del equipo durante los últimos meses. «La sensación es que necesitamos un cambio. El 2026 está siendo un año muy complicado, muy duro, la dinámica no es positiva, tenemos jugadores que no están al nivel que deberían estar, y la sensación que siento cuando estoy en el campo es la necesidad de un cambio», ha explicado. Un diagnóstico que mezcla la preocupación por los resultados con la impresión de que el equipo no termina de encontrar un camino para salir de sus problemas. Rai no señala únicamente al entrenador, porque también pone el foco en el rendimiento de algunos futbolistas, pero entiende que la dinámica se ha alargado demasiado y que algo debe moverse para recuperar la confianza.
El agradecimiento a Manolo no borra las dudas sobre su continuidad en el Espanyol
Rai ha querido ser especialmente cuidadoso al hablar de Manolo González, un entrenador que se ha ganado el respeto del espanyolismo por todo lo que ha hecho desde su llegada al primer equipo. Y precisamente por eso su reflexión tiene un punto de tristeza. No es fácil pedir un cambio cuando quien está en el banquillo es alguien que ha llevado al Espanyol de regreso a Primera División y ha conseguido mantenerlo en la categoría en circunstancias complicadas. El colaborador lo ha expresado sin rodeos: «Pase lo que pase siempre estaré muy agradecido a Manolo, porque creo que ha sido un entrenador muy importante y será muy importante en nuestra historia». Pero inmediatamente después ha vuelto a insistir en que «la sensación que tengo es que necesitamos un cambio, un cambio porque la inercia no es positiva, el 2026 pesa mucho». Esa es la contradicción que ahora mismo acompaña a una parte de la afición. Se puede estar eternamente agradecido a un técnico y, al mismo tiempo, pensar que quizá ha llegado el momento de buscar otra solución. El cariño no desaparece, pero tampoco puede ocultar lo que está sucediendo sobre el césped.
Del Espanyol atrevido del inicio de Liga a un equipo que vive pendiente de defenderse
Otro de los aspectos que preocupan a Rai es la evolución del estilo de juego. O, mejor dicho, la sensación de que el Espanyol ha ido perdiendo cosas por el camino. El equipo empezó la temporada intentando proponer algo más, con una idea que buscaba aprovechar sus recursos ofensivos, pero los últimos encuentros han mostrado a un conjunto mucho más preocupado por cerrar espacios y evitar goles que por llevar la iniciativa. «La sensación es que el equipo no acaba de evolucionar, que hemos comenzado la temporada jugando de una manera, que ahora somos un poco más bloque bajo y buscamos más defendernos bien, no encajar y aprovechar las pocas ocasiones que tenemos», ha reflexionado Rai. Es comprensible que contra el Atlético de Madrid se busque un partido de resistencia, pero el colaborador cree que esa no puede ser siempre la respuesta. «Creo que tenemos jugadores para, en determinados contextos y frente a determinados rivales, poder ofrecer un poco más en ataque», ha añadido. Y ahí aparece una de las grandes preguntas que deja su intervención: ¿está el Espanyol sacando todo el partido posible a los futbolistas que tiene?
Javi Hernández, Roberto Fernández y el potencial ofensivo que el Espanyol no está aprovechando
Rai considera que la plantilla cuenta con argumentos suficientes para hacer algo más cuando tiene el balón. Y ha puesto dos ejemplos muy claros: Javi Hernández y Roberto Fernández. Del primero ha sido especialmente contundente: «Javi Hernández es un jugadorazo». Pocas palabras, pero bastante claras. Del delantero también ha querido recordar el nivel que ha demostrado y el reconocimiento que ha recibido con su presencia en la selección española: «No olvidemos que tenemos a Roberto, un ‘9’ que ha ido a la última convocatoria de la selección española». Dos futbolistas con cualidades para marcar diferencias y que, en opinión del colaborador, deberían permitir al Espanyol ofrecer más soluciones ofensivas. Porque defender bien es fundamental, pero tampoco se puede pretender que todo el peso de los partidos recaiga en la capacidad de resistir. Si el equipo tiene jugadores capaces de generar peligro, debe encontrar la manera de hacerlos participar más y de llegar con mayor frecuencia al área rival.
Bryan Zaragoza y Álex Calatrava, dos jugadores de los que Rai espera bastante más
La falta de producción ofensiva también ha llevado a Rai a reclamar un mayor protagonismo de dos futbolistas que llegaron para aportar desequilibrio y calidad. «Hay jugadores como Calatrava, como Bryan, que necesitamos un paso más», ha afirmado. Y es que tanto Álex Calatrava como Bryan Zaragoza tienen condiciones para ofrecer cosas diferentes, especialmente en partidos en los que el Espanyol necesita romper defensas, superar rivales en el uno contra uno o encontrar soluciones cuando el juego colectivo no termina de funcionar. No se trata de pedirles que resuelvan cada encuentro por su cuenta, pero sí de exigirles una aportación acorde con su potencial. En un equipo que genera tan pocas ocasiones, cada aparición de sus hombres de ataque cobra todavía más importancia. El Espanyol necesita recuperar el atrevimiento, la capacidad de llegar al área y la sensación de que también puede hacer daño a sus rivales, no limitarse a esperar que el contrario no marque.
La vuelta de Javi Puado, la mejor noticia para Rai junto al partidazo de Fortuño
En medio de tantas dudas, Rai ha encontrado dos motivos para mirar con algo más de optimismo hacia los próximos compromisos. Uno es el rendimiento de Ángel Fortuño, que está aprovechando su oportunidad en la portería. El otro, y seguramente el que más ilusión le genera, es el regreso de Javi Puado. El capitán volvió a aparecer con el primer equipo después de su ausencia y su recuperación puede ser fundamental para un Espanyol al que le están faltando muchas cosas, especialmente en ataque. Rai no ha escondido lo que significa para él volver a contar con el delantero: «Vuelve Puado, sí, gran noticia, la mejor noticia del partido, junto al partidazo que hizo Fortuño; súper contento por la vuelta del capitán, será un activo súper importante, es nuestro mejor jugador, lo necesitamos y seguro que sumará muchísimo». La valoración deja bastante claro hasta qué punto confía en el siete blanquiazul. Puado aporta gol, trabajo, liderazgo y una personalidad que el equipo necesita recuperar cuanto antes. Su regreso no solucionará por sí solo todos los problemas, pero representa una noticia especialmente importante en un momento en el que cuesta encontrar motivos para ilusionarse.
Rai pide apoyar a Manolo González mientras siga en el banquillo: «Con el míster a muerte»
Aunque Rai considera que el Espanyol necesita un cambio, también ha querido dejar claro que su opinión sobre el futuro de Manolo no condiciona el apoyo que debe recibir el equipo. Si el entrenador continúa, hay que estar con él y ayudar a que la situación mejore. Así de sencillo. «Y nada, no queda otra, que pase lo que pase a la banqueta, que parece seguirá Manolo, tenemos que ir a Santander a ganar, con el míster, si está el míster con el míster a muerte», ha afirmado. Un mensaje que marca una diferencia importante entre el análisis de la situación y el deseo de que las cosas salgan bien. Rai puede pensar que un relevo sería positivo, pero eso no significa que quiera ver perder al Espanyol para acelerar una decisión. Todo lo contrario. Su prioridad es que el equipo gane cuanto antes y empiece a escapar de una dinámica que se ha convertido en una carga enorme para jugadores, entrenador y aficionados. El debate sobre el banquillo existe, pero el escudo y la necesidad de sumar puntos están por encima de cualquier nombre.
El Racing de Santander, una oportunidad para que el Espanyol rompa la mala racha
Y ahora aparece Santander. El siguiente partido, el siguiente examen y otra ocasión para intentar cambiar una historia que lleva demasiado tiempo repitiéndose. Rai cree que el encuentro ante el Racing puede ser una buena oportunidad porque el conjunto cántabro, aunque tiene argumentos ofensivos, también concede bastante atrás. Lo ha explicado con una mezcla de esperanza y necesidad: «A ganar, a creer en los jugadores, a ganar Santander y romper esta dinámica, porque es lo único que nos queda, romper esta dinámica, a veces las dinámicas se rompen con una victoria». El colaborador ha insistido en las debilidades defensivas del próximo rival: «Y por qué no hacerlo en el campo del Racing, un equipo que defensivamente es flojo, que después en el ataque sí que es verdad que tiene cosas, pero defensivamente es un equipo que recibe muchos goles y ¿por qué no aprovecharlo?». La cuestión es si el Espanyol será capaz de cambiar su manera de afrontar el partido, generar más ocasiones y aprovechar los espacios que pueda encontrar. Santander se presenta como una oportunidad para conseguir algo más que tres puntos: recuperar la sensación de que el equipo todavía puede reaccionar.







