LA OPINIÓN DEL DÍA | César Santos estalla contra la actitud del equipo y avisa sobre Manolo y el futuro del banquillo del Espanyol: “Venga quien venga, los problemas serán los mismos”

14 de octubre de 2026
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Resumen: César Santos ha mostrado su enfado con los jugadores del Espanyol en la Opinión del Día de LaGrada Ràdio. El colaborador considera inadmisibles las imágenes ofrecidas ante el Elche y el Málaga, especialmente la última acción que costó el empate en La Rosaleda. Aunque reconoce que existen argumentos para destituir a Manolo González, cree que los problemas del equipo van mucho más allá del entrenador. También ha criticado la histórica falta de estabilidad del club y ha admitido que firmaría un empate ante el Atlético de Madrid.

Cinco puntos clave

    • Pérdida de confianza en los jugadores: César Santos, habitualmente optimista, reconoce estar muy enfadado con la actitud del equipo.
    • Críticas a la última jugada de Málaga: Cuestiona la gestión del ataque final y señala los errores defensivos de Urko y Hartman.
    • Manolo González, bajo presión: No quiere su destitución, pero admite que los resultados ofrecen motivos para tomar esa decisión.
    • El problema va más allá del banquillo: Considera que cambiar de entrenador no resolverá la falta de ambición e intensidad que aprecia en algunos futbolistas.
    • Una reflexión sobre la inestabilidad del Espanyol: Lamenta que el club haya tenido 68 entrenadores en su historia en Primera y considera que esa cifra refleja una falta de continuidad preocupante.

César Santos pierde la paciencia con los jugadores del Espanyol

La Opinión del Día de LaGrada Ràdio ha tenido este miércoles un tono bastante más duro de lo habitual. César Santos, uno de los colaboradores que acostumbra a intentar encontrar el lado positivo de las cosas incluso cuando vienen mal dadas, ha reconocido que esta vez le cuesta muchísimo mantener ese optimismo. El empate en Málaga, después de lo ocurrido anteriormente contra el Elche, ha terminado por agotar buena parte de su paciencia. Y lo que más le preocupa no es únicamente la clasificación ni la situación de Manolo González, sino la actitud que está viendo en algunos futbolistas. Lo ha dejado claro desde el primer momento: “Yo siempre me caracterizo por ser positivo y optimista, pero estoy muy enfadado y muy molesto con el equipo.” Y ha añadido una confesión que explica perfectamente su estado de ánimo: “Y ahora mismo no confío mucho en estos jugadores. Me duele.” No es una crítica lanzada desde el enfado de una derrota cualquiera. Es la sensación de alguien que lleva semanas esperando una reacción y que empieza a cansarse de que no llegue.

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Del desastre ante el Elche a una nueva decepción en Málaga

Para explicar cómo ha llegado a este punto, César ha recuperado lo ocurrido ante el Elche, un partido que sigue muy presente en el espanyolismo por la manera en que el equipo fue superado pese a jugar con un futbolista más durante prácticamente todo el encuentro. “El día del Elche, a mí me cruzaron muchísimos jugadores.” Su valoración de aquella tarde no ha dejado espacio para las medias tintas: “Fue inadmisible, fue un esperpento absoluto que un equipo tan justo como el Elche con 10 jugadores te meta el baño que te metió.” Después llegó un parón de tres semanas que debía servir para cambiar cosas, recuperar sensaciones y dejar atrás aquella imagen. “Pero mira, tuvimos 3 semanas para olvidarlo, lo queríamos ocultar debajo de la mesa.” El problema es que la visita a La Rosaleda tampoco ofreció la respuesta que esperaba. “Bueno, no fue tan lamentable, pero la imagen de Málaga no fue buena.” Y lo que terminó de encenderlo fue comprobar que, pese a todo, el Espanyol tenía los tres puntos al alcance de la mano y volvió a dejarlos escapar en el último suspiro.

La última jugada de Málaga, bajo la lupa: “La última jugada es un esperpento absoluto”

Buena parte de la intervención de César Santos se ha centrado en la acción que terminó costándole dos puntos al Espanyol en Málaga. Para el colaborador, lo sucedido en los últimos instantes resulta difícil de justificar, especialmente por las decisiones de los propios futbolistas. “Podéis cargar las tintas que queríais con Manolo, pero es que la actitud de los jugadores en la última jugada es todo mal.” Su primera crítica apunta a la gestión del balón cuando el partido estaba prácticamente terminado y el Espanyol seguía por delante en el marcador. “Primero, ¿qué hacemos atacando en lugar de ir al córner a perder tiempo como hace cualquier equipo de Primera división?” Y ha continuado, visiblemente molesto: “No, nosotros a atacar, a hacer un centro lamentable y a perder la pelota, o acabamos haciendo falta.” Para César, no se trata solamente de un error defensivo aislado. Es una cadena de malas decisiones que empieza mucho antes del remate que acaba dentro de la portería.

Urko y Hartman, señalados por su actuación en el empate

El análisis de aquella última acción también ha incluido nombres propios. César Santos ha señalado directamente a Urko González de Zárate y Hartman por su comportamiento defensivo, dos intervenciones que considera impropias de un equipo que está intentando proteger una victoria fuera de casa. Sobre el centrocampista, ha explicado: “Urko se queda gritando al Iinier y después llega tarde a defender y llega un segundo tarde a evitar un chut que era completamente evitable.” Y tampoco ha sido más comprensivo con el lateral: “Hartman trotando y dejando al jugador recibir y centrar cuando queda un minuto y medio de partido y vas ganando.” Su conclusión ha sido tan breve como contundente: “La última jugada es un esperpento absoluto.” Es precisamente ahí donde sitúa buena parte del problema del Espanyol. El entrenador puede preparar el partido, hacer cambios y dar instrucciones, pero hay situaciones en las que los jugadores deben demostrar concentración, oficio y sentido competitivo. Y César considera que en Málaga faltaron las tres cosas.

Manolo González tiene motivos para estar cuestionado, aunque César Santos no quiere su destitución

La situación del entrenador también ha ocupado un lugar importante en la reflexión. César no ha intentado esconder que los resultados están poniendo a Manolo González en una posición cada vez más complicada, especialmente con la visita del Atlético de Madrid a la vuelta de la esquina. “Entiendo que ahora lo que pase con el Atlético puede ser determinante para el futuro de Manolo.” Y ha reconocido algo que resulta especialmente significativo viniendo de alguien que no desea un cambio en el banquillo: “Yo no diría que sería injusto cesarlo, yo no quiero cesarlo pero no podríamos decir que sería injusto porque hemos ganado 4 partidos en todo el año.” Es decir, entiende perfectamente que haya aficionados que pidan responsabilidades y que el club pueda plantearse tomar decisiones si la dinámica no cambia. Lo que cuestiona es que una destitución vaya a solucionar realmente lo que está pasando.

“Venga quien venga, los problemas serán los mismos”: el aviso de César Santos

Aquí ha llegado una de las reflexiones centrales de su intervención. Para César Santos, el Espanyol corre el riesgo de repetir una historia demasiado conocida: cambiar al entrenador pensando que así se solucionará todo, cuando buena parte de los problemas seguirán exactamente donde estaban. “Venga quien venga, los problemas serán los mismos, la plantilla será la misma y la falta de ambición de los jugadores y la intensidad en algunos momentos será exactamente la misma.” Una crítica que va directamente al comportamiento de los futbolistas y que también pone sobre la mesa una cuestión incómoda. ¿Hasta qué punto puede cambiar un entrenador la actitud de un equipo si los propios jugadores no son capaces de mantener la concentración y la intensidad durante todo un partido? César no está exculpando a Manolo, pero sí pide que las responsabilidades no terminen siempre en el mismo sitio. Porque despedir a un técnico es relativamente sencillo. Conseguir que una plantilla cambie su manera de competir ya es otra historia.

Los 68 entrenadores del Espanyol, una cifra que retrata la falta de estabilidad del club

La reflexión ha ido todavía más lejos cuando César ha recuperado un dato mencionado recientemente por Pedro Martín: los 68 entrenadores que, según esa estadística, ha tenido el Espanyol a lo largo de su historia en Primera División. “68 entrenadores, decía el otro día Pedro Martín, que lleva al Espanyol.” Y ha añadido: “Somos el equipo con más entrenadores de la historia de primera.” Una cifra que considera especialmente preocupante porque, a su juicio, refleja algo que lleva demasiados años acompañando al club. “Este dato es lamentable.” Para el colaborador, no se trata únicamente de contar cuántos técnicos han pasado por el banquillo, sino de entender qué hay detrás de tantos cambios. “O sea, significa que al Espanyol le cuesta un horror encontrar su lugar, encontrar un estilo, le cuesta un horror asentarse, que va dando tumbos constantemente.” Una falta de continuidad que, en su opinión, ayuda a explicar por qué el Espanyol lleva tanto tiempo intentando construir proyectos que no terminan de consolidarse.

César Santos lamenta que el Espanyol siempre termine buscando culpables en el banquillo

El colaborador también ha sido crítico con una parte del entorno que, según su visión, acaba pidiendo cambios de entrenador cada vez que aparecen dificultades. “Venga quien venga, los de siempre acabarán queriendo matar al entrenador, porque siempre son los mismos los que quieren un cambio.” No es que César crea que los técnicos deban tener un crédito ilimitado ni que Manolo pueda mantenerse al margen de los malos resultados. Lo que lamenta es que el Espanyol parezca condenado a empezar de cero una y otra vez. “Y así estamos, 68 entrenadores en menos de 90 temporadas en Primera. Es una cifra que es una locura y que deja patente la falta de estabilidad de nuestro club.” Su mensaje apunta a un problema que considera histórico, mucho más profundo que una mala racha de resultados. Y es que, si cada proyecto termina rompiéndose cuando llegan las primeras dificultades, resulta muy complicado construir algo que tenga continuidad.

El Atlético de Madrid, un examen que César afronta con pocas expectativas

Después de una intervención cargada de críticas y bastante desencanto, César Santos ha terminado mirando al próximo compromiso del Espanyol. Este sábado llega el Atlético de Madrid al RCDE Stadium, un rival que atraviesa un momento muy diferente al de los blanquiazules y que pondrá a prueba tanto al equipo como al propio Manolo González. El colaborador ha pedido intentar recuperar el ánimo durante estos días, aunque tampoco ha querido vender un optimismo que ahora mismo no siente. “Intentemos recuperarnos durante la semana después de este golpe y a intentar puntuar de alguna manera contra el Atlético de Madrid.” Y ha cerrado con una frase que resume perfectamente hasta qué punto han cambiado sus expectativas: “Firmo el empate.” Que alguien habitualmente tan positivo como César Santos se conforme de entrada con sumar un punto en Cornellà dice bastante del momento que vive el Espanyol. La confianza se ha ido perdiendo entre errores, oportunidades desperdiciadas y partidos que parecían controlados y acabaron torciéndose. Ahora les toca a los jugadores demostrar que todavía hay motivos para recuperarla.