
Resumen: La Opinión del Día de este jueves en La Grada Ràdio ha corrido a cargo de Iván Gómez, que desde París ha puesto palabras a un sentimiento bastante extendido entre el espanyolismo después de las últimas derrotas. El mal partido ante el Elche sigue pesando, entiende perfectamente las críticas hacia Manolo González e incluso reconoce que habría comprendido su destitución. Pero hay un matiz importante: si Monchi sigue confiando en el técnico, cree que ahora toca respaldar esa decisión, dejar de castigarse durante el parón y esperar al Málaga.
Puntos clave
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- Iván Gómez define el encuentro ante el Elche como uno de los partidos más indignos que recuerda del Espanyol.
- Comprende perfectamente que una parte de la afición reclame la salida de Manolo González.
- Reconoce que no habría visto mal un cambio en el banquillo.
- Su argumento para mantener la confianza está en Monchi: si se confía en el director deportivo y este apuesta por Manolo, toca aceptar su decisión.
- Pide al espanyolismo evitar la autodestrucción durante el parón y llegar al Málaga con algo más de calma.
Un parón que llega en el peor momento posible
Los parones de selecciones tienen una habilidad especial para llegar cuando uno menos los quiere. Si tu equipo va lanzado, fastidian porque cortan la racha. Si las cosas van mal, te dejan demasiados días para darle vueltas a lo mismo. Y eso es justo lo que está viviendo ahora el Espanyol. Así lo ha planteado Iván Gómez en La Opinión del Día de La Grada Ràdio, esta vez desde París, con el último golpe todavía demasiado presente.
El Elche sigue haciendo daño muchos días después
La derrota ante el Elche no fue una más para Iván. Ni mucho menos. Su valoración fue durísima: “yo tengo 20 años, es decir, no soy el más viejo de la sala, pero desde mi punto de vista es uno de los partidos más indignos que recuerdo yo del Espanyol.” Una frase que explica bastante bien por qué este parón se está haciendo tan largo. Cuando no hay un partido tres o cuatro días después para intentar arreglarlo, la última imagen se queda ahí. Y la última imagen del Espanyol fue realmente mala, patética, lamentable.
Una actuación que Iván sitúa entre sus peores recuerdos como perico
Gómez llegó incluso a comparar las sensaciones que le dejó el encuentro con algunas de las etapas más negras de los últimos años. El contexto pesa: venías de un partido pobre ante el Rayo y el equipo necesitaba una reacción. Lo que llegó fue justo lo contrario. El Espanyol volvió a dejar muchas dudas y la afición se quedó con demasiados días por delante para discutir sobre el entrenador, la plantilla y hacia dónde va todo esto.
Iván Gómez entiende las críticas contra Manolo González
Aquí la opinión no intenta negar lo evidente. Hay aficionados que quieren un cambio de entrenador y, después de los últimos resultados, Iván entiende perfectamente que exista ese debate. Lo explicó sin rodeos: “Entiendo que haya detractores de Manolo González, entiendo que haya gente que ahora mismo pida la cabeza de Manolo, yo lo entiendo”. No trata de presentar el malestar como algo exagerado. El enfado existe y tiene motivos.
“No hubiese visto con malos ojos un cese de Manolo”
Incluso fue un paso más allá. Iván reconoció que “no hubiese visto con malos ojos un cese de Manolo”, porque su sensación es que “creo que el ciclo ya ha llegado un momento en el cual no tiene mucho más de sí”. Es una reflexión interesante porque no nace de una defensa cerrada del entrenador. Más bien al revés. Admite que el cambio habría sido comprensible y que había argumentos deportivos para tomar esa decisión.
Monchi cambia la manera de afrontar el debate
Entonces, ¿por qué acepta que Manolo siga? Aquí aparece Monchi. Iván parte de algo muy sencillo: buena parte del espanyolismo ha depositado confianza en el nuevo responsable deportivo. Y si se confía en su criterio, también hay que aceptar las decisiones que no coinciden del todo con lo que uno haría. Lo resumió así: “Yo confío en Monchi, creo que, como sentimiento general, confiamos en Monchi, como pericos, y si Monchi confía en Manolo, no somos quién para dudar de quien confiamos.”
Si Monchi apuesta por Manolo, toca darle margen
La idea la repitió después de una forma todavía más directa: “Monchi confía en Manolo, yo confío en Monchi, por lo que yo tengo que confiar en Manolo.” Puede parecer una ecuación sencilla, pero plantea bien el momento que vive el Espanyol. Monchi ha decidido no mover el banquillo durante este parón. Eso obliga al entrenador a responder, claro, pero también abre unas semanas en las que machacarse cada día con el mismo debate probablemente no cambie nada.
La ausencia de Roberto con España dejó otra pequeña decepción
El parón tampoco ha regalado demasiadas alegrías por ahora. Iván lamentó que Roberto Fernández no tuviese minutos con España ante Croacia. Para un jugador que está siendo una de las grandes referencias del Espanyol, verle entrar en dinámica de la selección absoluta ya supone mucho. Faltó el paso siguiente, verlo sobre el césped. Gómez recordó otros internacionales pericos de los últimos años y puso en valor lo que significa volver a tener a un futbolista del Espanyol en ese escaparate.
El gran peligro del Espanyol durante el parón está también fuera del campo
Y aquí llegó probablemente la parte más reconocible de toda la Opinión del Día. Porque si algo sabe hacer el entorno del Espanyol cuando vienen mal dadas es darle vueltas y más vueltas hasta acabar todavía peor. Iván lo resumió con tres palabras: “Somos muy autodestructivos”. Cuesta discutirlo. Entre una derrota y otra pueden pasar siete días; ahora, con el calendario detenido, el último partido malo parece durar una eternidad.
Calma hasta Málaga y después hablará el campo
Por eso el mensaje final fue bastante sencillo: “Intentar mantener la calma”. No significa olvidar lo del Elche, ni hacer como si el equipo estuviese bien, ni borrar las dudas sobre Manolo. Significa aceptar que la decisión está tomada y que ahora llega el momento de comprobar si el entrenador y la plantilla han sabido sacar algo útil de estas semanas. El siguiente examen será en Málaga. Y ahí ya no habrá parón, debates ni tiempo para seguir mirando hacia atrás: tocará responder jugando al fútbol.
La Opinión del Día pide remar juntos en un momento delicado
Iván lo dejó también en otra frase que resume bastante bien su postura: “Creo que toca remar todos juntos y salir de esta mala racha.” El Espanyol llega herido, la afición está enfadada y Manolo sabe que tiene poco margen para equivocarse. Todo eso es real. Pero durante estos días, con el equipo parado y pocas noticias capaces de cambiar el escenario, quizá la mejor medicina sea precisamente esa: no hacerse todavía más daño del necesario y esperar a ver qué Espanyol aparece en La Rosaleda.







