
El amistoso ante el Burnley dejó un poso muy amargo
Martín Chico no disfrazó su enfado con una pretemporada que, por ahora, no le transmite ninguna confianza. Su lectura del encuentro fue durísima: “De verdad que a mí me pareció penoso, lamentable todo lo que se pueda decir sobre el fútbol que vimos ayer en el estadio inglés”. Una crítica que fue mucho más allá de una mala tarde. Para él, lo visto en Turf Moor encaja dentro de una tendencia que ya viene de lejos y que tampoco se ha corregido en los primeros ensayos del verano.
“El futuro no pinta muy halagüeño”
El colaborador quiso dejar claro que todavía no habla de una crisis, porque la temporada oficial ni siquiera ha empezado. Aun así, su preocupación es evidente. “Yo desde luego no quiero hacer leña del árbol caído porque no hay ningún árbol caído todavía, pero señores, el futuro no pinta muy halagüeño”, señaló. El problema, según su análisis, no es solo que falten fichajes, sino la mezcla de una plantilla corta y un planteamiento que no le convence nada.
Dudas con el plan de Manolo González
La figura de Manolo González volvió a quedar en el centro de la discusión. Martín Chico cuestionó directamente el dibujo y la manera de jugar del equipo: “Con este dispositivo táctico, si se puede llamar así, de nuestro entrenador, con una plantilla penosa, penosa, se salvan muy pocos la verdad, muy pocos jugadores”. Una frase que retrata bastante bien su estado de ánimo: no ve un bloque, no encuentra una idea reconocible y tampoco cree que haya demasiados futbolistas ofreciendo motivos para el optimismo.
Urko y Kike García, de los pocos nombres rescatados
Dentro de una valoración tan negativa, apenas hubo espacio para salvar a alguien. Martín Chico mencionó a Urko y también se refirió a Kike García, aunque con una reflexión que iba cargada de preocupación por el proyecto: “Tal vez Urko, es que no sé, el pobre Kike García, el hombre, sí con 37 años tiene que ser la solución de este club, pues ya me diréis”. Kike volvió a marcar y rescató el empate, pero el debate que plantea Martín es otro: si un delantero veterano debe cargar con el peso ofensivo de todo el equipo, algo no termina de cuadrar.
Una pretemporada que no invita a tirar cohetes
El choque de Turf Moor no fue un accidente aislado para Martín Chico. Su sensación es que los encuentros anteriores tampoco habían dejado señales demasiado positivas. “Es que realmente lamentable, te deja un poso amargo el partido de ayer, bueno y los anteriores tampoco han sido como para tirar cohetes”, lamentó. La pretemporada sirve para probar, equivocarse y repartir minutos, sí, pero también para empezar a mostrar una dirección. Y eso es justo lo que él no encuentra.
“Llevamos sin ver fútbol del RCD Espanyol mucho tiempo”
El punto más duro de su intervención llegó cuando amplió la crítica más allá del verano. “Y es que señores, llevamos sin ver fútbol del RCD Espanyol mucho tiempo, mucho tiempo”, afirmó. No quiso comprar tampoco el argumento de la buena primera vuelta del curso pasado. Para él, lo que sostuvo entonces al equipo fueron los puntos, no el juego. “Y que nadie me venga con lo del año pasado y la primera vuelta, porque el año pasado y la primera vuelta, lo que sí vimos positivo, fueron resultados, el fútbol puturrú de fuá”.
Martín Chico no ve capacidad para cambiar los partidos
La crítica a Manolo no parte, según explicó, de una cuestión personal ni de estar a favor o en contra del técnico. Su reproche se centra en la falta de reacción cuando los encuentros se tuercen. “El señor entrenador, pues qué quieren que les diga, es que ya estamos en lo mismo, si le criticas, malo, si no, peor”, comentó antes de desarrollar su argumento. Para Martín, el Espanyol repite siempre la misma fórmula y no encuentra alternativas cuando el rival le supera.
“No veo un entrenador” capaz de mover el sistema
Martín Chico fue muy directo al hablar de la lectura de partido del entrenador: “No es criticar a Manolo porque esté a favor o en contra suya, sencillamente es que no veo un entrenador, no veo a una persona que le vaya mal al equipo en un partido dado, el que sea, y que sea capaz de cambiar el sistema”. La frase es muy dura, pero encaja con la idea que sostuvo durante toda su opinión: el Espanyol parece atrapado en un único guion y, cuando ese guion falla, no aparece un plan diferente.
Patadón, desorden y jugadores deambulando
El estilo del equipo tampoco salió bien parado. Martín resumió lo que ve sobre el césped con una expresión bastante gráfica: “Si es que se va a llamar sistema lo que tiene, porque realmente yo solamente veo lo de siempre, patadón, tentetienso, a donde vaya, y bueno, los jugadores deambulando”. Para él, el Espanyol no domina los partidos desde la pelota, no enlaza jugadas y vive demasiado pendiente de acciones sueltas, rechaces o segundas jugadas.
La defensa y el centro del campo, señalados
La parte más preocupante de su análisis estuvo en el equilibrio del equipo. Martín Chico considera que el problema defensivo no nace solo en los centrales o los laterales, sino mucho antes. “La defensa es un auténtico desastre, si se puede llamar defensa eso, pero es que el centro del campo señores, es inexistente”, afirmó. Una cosa alimenta a la otra: si la medular no sostiene, la defensa queda expuesta; si tampoco hay salida limpia, el equipo devuelve el balón demasiado rápido.
“La defensa es un coladero”
Martín insistió en que el centro del campo no ayuda ni para atacar ni para defender. “La defensa es un coladero, porque también el centro del campo realmente no apoya absolutamente nada, ni hacia atrás, ni hacia adelante, ni un pase en condiciones, nada que merezca la pena”, sostuvo. Es probablemente la idea táctica más clara de toda su intervención. No habla solo de errores individuales, sino de distancias, ayudas y falta de continuidad con la pelota.
Una opinión negativa que pretende ser realista
El propio Martín Chico reconoció que su visión puede parecer demasiado pesimista. Aun así, defendió que su intención no era exagerar ni montar un drama por un amistoso. “En fin, ya sé que esto es una opinión muy negativa, pero yo creo que hay que hacérselo mirar”, explicó. Para él, mirar únicamente el resultado del Burnley sería quedarse en la superficie, porque el 2-2 no explica lo que sucedió durante buena parte del encuentro.
El aviso final de Martín Chico
Su cierre fue el más contundente de toda La Opinión del Día. “Y pensar que mi opinión, por ejemplo, puede ser negativa desde vuestro punto de vista, o desde el punto de vista de algunos, pero yo lo que pretendo es que sea realista esta opinión”, señaló. Y terminó con una advertencia que resume su preocupación por el rumbo deportivo: “Y con realismo, si miramos fríamente, no los resultados, sino la disposición del equipo en el campo, y el juego, vamos a decirlo así, pues señores, esto se va a pique, así, a pique”. Queda verano, queda mercado y queda tiempo para corregir. Pero el mensaje de Martín Chico fue claro: esperar sin reaccionar también tiene un riesgo.







