
El mercado gusta, pero el Espanyol no puede dormirse
Marta lo ha dicho con bastante naturalidad, casi como lo diría cualquiera que lleva días mirando rumores, posibles fichajes y carpetas abiertas: “Yo soy una más, nos encanta el mercado, que haya nombres, por la salud de todos, que las cosas estén listas lo más pronto posible, pero no es el caso.” Ahí está el tema. A todos nos gusta el salseo, claro. Calatrava por aquí, Hartman por allá, un cedido que vuelve, otro jugador que quizá puede salir… pero el Espanyol no está para hacer el verano eterno. El 7 de julio el equipo vuelve al trabajo y eso ya está prácticamente encima.
Monchi tiene fichajes en marcha, pero también mucha faena acumulada
Nuestra compañera ha puesto el foco en Monchi, porque al final todas las miradas van hacia él. Y su frase lo resume bastante bien: “Y la realidad es que a Monchi se le acumula el trabajo.” No lo dice desde el drama, sino desde una evidencia. El club trabaja, hay nombres encima de la mesa y se han movido cosas interesantes, pero todavía queda ordenar la plantilla. Marta ha valorado bien movimientos como Calatrava o Hartman, sobre todo por una necesidad muy concreta: “Es súper importante el tema de apuntalar al lateral izquierdo.” Y ahí pocos discutirán demasiado. El Espanyol necesita reforzarse bien en esa zona.
La operación salida empieza a ser la carpeta que marca todo
El punto que más inquieta a Marta no es tanto que no haya fichajes, sino que la operación salida aún no parezca despejada. Lo explicó así: “El tema de la operación salida sí que me genera un poco de inquietud, porque quien parecía que estaba claro que era moneda de cambio ahora parece que se le da la oportunidad.” Y ahí hay chicha. Porque una cosa es querer reforzar y otra muy distinta es poder hacerlo sin antes liberar fichas, salarios y espacio deportivo. El Espanyol tiene muchas piezas encima de la mesa y no todas pueden encajar en el puzzle final.
El 7 de julio está a la vuelta de la esquina
Marta insistió en el calendario, y con razón: “La realidad es que el 7 de julio el equipo vuelve al trabajo, y eso es pasado mañana, como aquel que dice, es que queda nada y menos, menos de dos semanas.” Esta frase suena muy de aficionado mirando el móvil y pensando: “ostras, que esto empieza ya”. Porque la pretemporada no espera a nadie. Y si Manolo González tiene que arrancar con demasiados jugadores pendientes de futuro, el lío puede ser importante. No es pánico. Es sentido común.
Las salidas dirán hasta dónde puede llegar el Espanyol
Para Marta, la operación salida no es una cosa secundaria. Es casi la llave del verano. Lo dejó muy claro: “Al final yo pienso que esta operación salida es la que nos marcará realmente hasta dónde puede o quiere llegar el club.” Y esa idea pesa. Porque el Espanyol puede tener planes, listas y prioridades, pero luego toca hacer hueco. Toca convencer a jugadores, buscar destinos, negociar cesiones, ventas o rescisiones. Y eso casi nunca es rápido. Si el club no mueve bien las salidas, el mercado de entradas también puede quedar medio atascado.
Muchas fichas, muchos cedidos y un verano con compás de espera
Otro detalle importante es el regreso de los cedidos. Marta lo resumió con una imagen bastante clara: “claro, es que ahora vuelven los cedidos, bueno, pues muchas carpetas por fin.” Y sí, el Espanyol tiene trabajo de despacho, de teléfono, de paciencia y de cierta mano izquierda. Porque no todo será vender por dinero. En algunos casos será simplemente encontrar una salida que permita respirar. La propia Marta lo matizó: “Dar pasaporte a quien no te interese o con quien puedas traer algo, que no será mucho el caso.”
Ni alarma total ni tranquilidad absoluta
La conclusión de Marta Mendoza fue bastante equilibrada. No quiso encender ninguna hoguera, pero tampoco vender una calma que no existe del todo: “En general diría que no, no me inquieta en exceso, pero sí que tengo estos nervios de saber un poco por dónde van los tiros y realmente si el tema se acabará moviendo bastante o no, creo que es lo que se necesita.” Esa es un poco la sensación del espanyolismo ahora mismo. Nadie quiere perder los papeles a finales de junio, pero todos miran el calendario. Y Monchi, mientras tanto, tiene que ir cerrando carpetas. Porque el verano acaba de empezar, sí, pero el Espanyol ya no puede ir mirando solo el paisaje.







