La tertulia de hoy en La Grada Ràdio, bajo la dirección de Francesc Via y con la participación de Abel Pallarés, Àlex Katib, Ricardo Martínez y Jesús Martínez “Zenitram”, ha vuelto a moverse en ese punto incómodo en el que está ahora mismo el espanyolismo: con la cabeza en lo que pasa fuera… pero con el estómago apretado por lo que viene dentro del campo. Y es que, aunque el foco mediático sigue puesto en todo lo que pasó en el RCDE con la selección, el calendario no espera. Y el Betis ya está ahí.
“Con ganas de hablar del Espanyol… pero con miedo”
El tono lo ha marcado Abel Pallarés desde el inicio, con una sensación que cada vez se escucha más en el entorno perico: “Con ganas de hablar del Espanyol, con miedo de lo que puede pasar, de bajar a Segunda; es que me está recordando al último descenso: árbitros, el entrenador ‘uno di noi’ al que no echamos por ser de los nuestros, aunque esté con Manolo, pero… no me está gustando”.
No es solo una opinión. Es ese runrún que empieza a instalarse cuando los resultados no llegan y las sensaciones no acompañan. Y cuando aparece la palabra descenso, aunque sea de forma tímida, ya sabes que algo no va bien.
Via y la pregunta que ha removido al espanyolismo
El otro gran eje ha sido, cómo no, todo lo que rodea a la intervención de Francesc Via en sala de prensa. Y aquí la conversación ha tenido ese punto más emocional. Porque no va solo de fútbol.
Jesús Martínez “Zenitram” lo ha verbalizado así: “Sé que no quieres felicitaciones, Francesc…”, a lo que el propio Via ha respondido con una reflexión que explica bastante bien el momento: “Es que felicitarme por algo tan normal como preguntar y no obtener respuesta, y que eso sea algo que hace que la gente del Espanyol esté orgullosa porque alguien ha preguntado lo que pensamos toso, es una pena..”.
Ahí hay algo más profundo. No es la pregunta. Es lo que representa.
“En ese momento todos fuimos tú”
Zenitram ha ido un paso más allá, poniendo voz a lo que mucha gente siente: “pero es que en ese momento todos fuimos tú, nos ha perecido desde el principio una provocación enorme la de De la Fuente. No lo llamó cuando podía por merecimientos, nos hizo perder 5 millones y lo llama el último partido antes del Mundial a falta de 30 minutos, y al preguntarle no sabe qué responder… que se lleve la Selección a su querido Bilbao”.
Un discurso duro. Sin filtro. Y muy en línea con el clima que se respira.
Indignación con la RFEF y el contexto arbitral
Ricardo Martínez ha llevado el debate hacia un terreno más estructural, conectando este episodio con otros que vienen de atrás: “Estoy sorprendido no, indignado sí, otra vez hablamos de la RFEF, la que dirige al CTA, gente que es censurada como le sha pasado también a los entrenadores como dijo Manolo. No sé si es corrupción, impunidad…”.
Aquí ya no se habla de un caso concreto. Se habla de una sensación acumulada.
Katib: defensa del espanyolismo y crítica al relato
Àlex Katib ha querido poner el foco en cómo se ha tratado todo desde fuera, defendiendo claramente al entorno perico: “El mensaje de gran parte del espanyolismo es felicitarte, Francesc, por representarnos tan bien; es una provocación. Todos condenamos los gritos de ayer, no somos racistas ni xenófobos ni anti Selección, que ahora todos se pongan contra un periodista porque es del Espanyol.. lo que hiciste es hacer bien el trabajo ante lo que es una provocación poque Joan podía haber debutado en La Cerámica y no hubiese pasado nada”.
Una idea clara: se está simplificando demasiado lo que pasó.
El matiz que cambia el relato
En ese punto, Via ha aportado un detalle que cambia bastante la lectura de lo vivido en el estadio. Y es importante: la zona de animación no estaba ocupada por la afición habitual del Espanyol. Había un filtro previo, con acceso mediante códigos vinculados a grupos como Marea Roja o Barcelona con la Selección.

Traducido: no era un partido del Espanyol, ni en la grada ni en el control del evento. Y eso, según se ha explicado, obliga a repartir responsabilidades de otra manera.
“Hablemos de lo importante”: el Betis ya está aquí
Aun así, Via ha querido girar rápido hacia lo que viene. Porque el sábado hay partido. Y no es uno cualquiera.
El calendario aprieta y el miedo aparece
Abel ha vuelto a intervenir, esta vez con el calendario en la mano: “Hasta la Jornada 20 he defendido que nada de la posibilidad de descenso, pero es que ahora ves el calendario, Betis, Camp Nou, Vallecas… no lo tengo claro”.
Y claro, cuando empiezas a mirar partidos y no ves claro de dónde van a salir los puntos, el problema deja de ser teórico.
Manolo, en el centro del debate
Ricardo ha querido poner algo de calma en medio del ruido, defendiendo la figura del técnico: “En el anterior descenso todos los jugadores estaban de capa caída, y ahora hemos visto a hombres como Urko y Kike que están levantando la cabeza… puedo comprar que veo similitudes, pero no veo a nadie mejor que Manolo en el mercado, lo de otras temporadas quemando entrenadore es de otra época”.
Un mensaje claro: cuidado con repetir errores del pasado.
El plan B que nadie ve
Pero la duda está ahí. Y Zenitram la ha puesto encima de la mesa sin rodeos: “Voy a jugar a futurólogo, ¿¿qué hacemos con Manolo si seguimos así? Me asaltan las dudas… No veo ganar en el campo del Betis y del Barça, y luego el Rayo… yo creo que el club debería tener u plan B, y seguimos sin saber nada, tengo muchas dudas como Abel”.
No es una crítica directa. Es una pregunta que cada vez se hace más gente.
El Betis, visto desde dentro
La tertulia también ha contado con la visión de José Antonio Espina (AS), que ha ayudado a dibujar el escenario del rival. Un Betis con dudas en Liga, con desgaste por Europa y que no llega en su mejor momento… pero que sigue teniendo una plantilla muy superior y un contexto competitivo que lo hace peligroso.
El Betis, al descubierto: dudas, carencias… y un Espanyol que no llega
La tertulia ha dado un paso más y ha bajado definitivamente al césped. Ya no tanto en lo emocional o institucional, sino en lo que de verdad decide todo esto: el partido del sábado. Y ahí la llamada a José Antonio Espina (AS) ha servido para poner contexto real al rival. Sin adornos. Sin vender humo.
“Tal como está el Espanyol, el Betis es claro favorito”
Espina ha empezado con una idea que mezcla pasado y presente. Porque sí, hubo un tiempo en el que visitar el Villamarín no era una condena. Pero eso ha cambiado. Y bastante: “Hubo un momento en que al Espanyol se le daba bien el Villamarín, pero últimamente se le viene dando mal. Si no estuviera tan mal el equipo de Manolo González diría que tendría serias opciones de puntuar en La Cartuja porque el Betis no está bien, pasa momentos complicados, pero tal como está el Espanyol es claro favorito para ganar. Los últimos 5 partido el Betis no ha ganado ninguno: mal resultado, mal juego, poca plantilla que parece mejor de lo que es, no está bien pero es que el Espanyol por lo que he visto no tiene empaque para hacerle frente al Betis salvo sorpresa”.
Y ahí está el resumen. El Betis no está bien. Pero el Espanyol tampoco llega como para aprovecharlo.
Un Betis con más nombre que realidad
Al analizar pieza por pieza, el discurso de Espina desmonta bastante la idea de gran plantilla: “Muchos periodistas pensamos que desde fuera no se ve el global por ejemplo de hombres como Antony, que últimamente está muy mal. Este año al Betis le falta Isco, su mejor jugador de largo. Hay problemas defensivos, los laterales dejan mucho que desear. Es un equipo sin delanteros, el Cucho tiene muchas cosas buenas pero no es un hombre fuerte de área. Si analizas y quitas lo bonito, ves que en el fondo la plantilla es más pobre de lo que aparenta”.

Es decir, mucho nombre, pero menos consistencia de lo que parece. Un equipo que vive más de momentos que de estructura.
Europa tapa muchas cosas
Aun así, el Betis sigue arriba. Y eso también tiene explicación. Espina la deja bastante clara: “Sí, pero a costa de qué. Se habla de la deuda del Sevilla, del Betis no se habla porque está en Europa pero su deuda es muy importante. Soy un gran defensor de Pellegrini, está infravalorado aquí porque realmente es el hombre capaz de conseguir que esos futbolistas no tan buenos demuestren cierto nivel. Si le dará para ser quinto, e posible, veamos cómo está el nivel real en LaLiga, tan pobre”.
Aquí entra otro factor: el nivel general de la Liga. Que también condiciona todo.
Un club que vive en equilibrio
Más allá del césped, también ha habido tiempo para mirar la foto completa. Y no es del todo tranquila: “Ya lo ha pasado, hay un riesgo. El Sevilla hace tres años era un modelo de gestión, y así está ahora. Y en el Betis puede pasar, vive en el filo. Por suerte Pellegrini saca el máximo rendimiento y si entran en Champions y no se hacen muchos dispendios, está para ir tirando. Pero en el momento en que caiga, cuidado…”.
No es una alarma inmediata. Pero sí un aviso. De los que se entienden.
Un equipo que concede… pero al que hay que saber meterle mano
En lo puramente futbolístico, Espina ha insistido en algo que encaja bastante con lo que se ha comentado en la tertulia: el Betis deja espacios. Tiene defectos claros. Pero hay que saber atacarlos. Y ahí está la duda: “El Betis sigue teniendo jugadores determinantes, pero no leemos entre líneas, ha tenido sus problemas en Europa, no es tan superior como parece. Por la manera de jugar propicia el espectáculo y lo pueden arreglar algunos hombres determinantes, pero en Liga se nota mas porque hay más nivel. Tiene poca fuerza en el centro del campo, laterales poco fiables, los centrales no son mejores de la Liga… Si el Espanyol fuera el de las primeras jornadas tendría bastantes opciones de puntuar aquí, hoy día le falta empaque y lo veo muy difícil”.
Y ese es el punto clave. No es tanto el rival. Es cómo llegas tú.
Sorpresa en la mesa: el Betis, peor de lo que parece
Las palabras de José Antonio Espina han dejado un poso curioso en la tertulia. Más que nada porque no es habitual escuchar a alguien tan crítico con un equipo que está peleando arriba. Y eso ha generado debate. No tanto por lo que dijo… sino por cómo se recibió.
“Tiene una plantilla de 18 o 20 jugadores buenísimos”
Zenitram ha sido el primero en reaccionar, y lo ha hecho marcando una línea bastante distinta: “Me parece que la plantilla tiene un nivel de 20 o 18 jugadores buenísimos, y a Antony, lo cambiaba por cualquiera”.
Es decir, sí, puede que no estén finos, pero el talento está ahí. Y mucho. Para él, el problema no es tanto de nivel… como de rendimiento puntual.
Katib ve margen: “Con Ngonge y Dolan podemos hacerles daño”
Àlex Katib ha recogido el guante, pero con un matiz interesante. Entiende la crítica… pero también ve una oportunidad clara: “Entiendo su mensaje, tiene una plantilla de la que esperas mucho más. Y lo de Antony, es que tiene chispazos de calidad. El Betis no somete al rival todo el partido, yo creo que con Ngonge y Dolan podemos hacerles daño, no tienen centrales muy duros, tiene buenos jugadore spero el nivel de la Liga es bajo y creo que el Espanyol con un poco de suerte y siendo firme atrás pueda hacerle daño”.
Aquí ya se entra en terreno más concreto. Nombres propios. Situaciones de partido. Y una idea clara: si el Espanyol está sólido atrás… puede tener opciones.
El efecto confianza: cuando el Espanyol aparece como “rival cómodo”
Después de escuchar a Roberto Fernández en sala de prensa, la tertulia ha girado hacia una idea que, aunque suene rara, empieza a coger fuerza: que al Espanyol incluso le puede beneficiar el momento en el que llega. Ese punto en el que el rival mira el calendario y piensa que es un partido “asequible”. Y ahí es donde algunos ven una pequeña rendija.
“¿Hemos vuelto a ser el equipo aspirina?”
Ricardo ha puesto el foco en esa sensación incómoda que vuelve a aparecer: “El giro del Betis también es considerable; otros meses decía que no, pero ahora ya no sé si hemos vuelto a ser el equipo aspirina. La pregunta que tengo es que si se va Manolo, no creo que venga uno mejor, pero hemos de revertir la situación y si se va Manolo no sé que bombero puede haber para apagar ese fuego”.
No es solo el rival. Es lo que transmite el propio Espanyol. Esa duda constante que no termina de desaparecer.
Via lo ve claro: “No nos va mal que piensen eso”
Francesc Via ha ido directo a esa lectura más estratégica del partido: “Es que yo no creo que no nos va mal que la gente del Betis piense, ‘estamos mal pero viene el Espanyol’”.
Es un punto interesante. Que te subestimen puede jugar a favor. Siempre que estés preparado para aprovecharlo, claro.
Pellegrini, en el punto de mira
Zenitram ha querido abrir otro frente, esta vez centrado en el técnico bético: “Estoy en contra de la defensa que ha hecho el periodista de Pellegrini porque sus equipos se caen a mitad de temporada; ojalá les demos el susto, pero es que ya te preguntes, qué día será”.
Hay dudas. No tanto sobre el Betis como club, sino sobre su regularidad en este tramo.

Europa, el gran condicionante del partido
Via ha añadido un elemento que puede marcar mucho el contexto: “Racionalizando todo, vamos a visitar el campo de un equipo que no tiene la cabeza en este partido porque el siguiente miércoles tienen un partido clave para seguir en Europa, aunque es verdad que necesitan meterse en Champions”.
Ahí está el equilibrio del Betis. Dos frentes abiertos. Y decidir dónde poner el foco.
Katib insiste: el partido depende más del Espanyol
Àlex Katib ha reforzado una idea que se ha repetido bastante en la tertulia: el partido está más en manos del Espanyol de lo que parece: “Es la duda del Betis, la necesidad de focalizarse en Europa siendo el año que más fácil es meterse en Champions con una buena clasificación; sigo pensando que dependerá más del Espanyol, podemos plantar cara y llegar al final con opciones de ganar el partido y no me sorprendería, porque es un equipo que se abre”.
Aquí ya se habla de partido largo. De resistir. De llegar vivos.
“Desacomplejados, bajitos y con velocidad”
Via ha concretado aún más el plan: “podemos jugar desacomplejados, bajitos y saliendo con velocidad”.
Un guion claro. Sin complicarse. Sin querer ser lo que ahora mismo no eres.
Un precedente… y una advertencia
Zenitram ha cerrado el bloque con una mezcla de recuerdo y realidad: “Jugando con la primera parte de Mallorca tenemos posibilidades, luego está el arbitraje que tengamos…”.
Ahí vuelve a aparecer ese factor que siempre sobrevuela. Y que, para muchos, nunca es menor.








