En el banquillo del Real Oviedo encontramos a un viejo conocido del RCD Espanyol, Luis Carrión. Llegado a la entidad azul el pasado verano, el barcelonés, tras desarrollar su carrera como jugador en distintos equipos del panorama nacional como Nástic de Tarragona, Córdoba, Deportivo Alavés o la cantera del FC Barcelona, donde se formó, comenzó su etapa como entrenador en las filas del Espanyol Femenino para posteriormente dirigir a Córdoba, Melilla, Numancia y Cartagena, acumulando experiencia en Segunda División. Hasta la derrota la pasada jornada ante el Mirandés, después de nueve jornadas consecutivas sin perder, el conjunto asturiano había enlazado una muy buena dinámica, pero el cuadro rojillo echó por tierra la gran racha de los azules. En Anduva se vio un equipo incómodo, atascado en zona de tres cuartos y poco efectivo arriba que mucho habrá de mejorar para afrontar con garantías la visita de un equipo al alza como es este Espanyol de Ramis.
Para el entrenador del Oviedo, Luis Carrión, las bajas ante el Espanyol no son un problema
Tal como hemos explicado estos días, el Oviedo afronta la cita ante el Espanyol con una larga lista de bajas; Luis Carrón ha expuesto en la previa que pese a estos problemas que “el once que saldrá será bueno, los del banquillo estarán preparados. Me encantaría contar con todos pero no lo veo como un problema. El once será de garantías. Hay momentos en los que se suman más lesiones, tenemos tres que son de larga duración, pero confío en mi equipo. Tengo alternativas, y de nivel. Es una oportunidad para el que ha jugado menos minutos. Estoy convencido de que lo hará bien. Tenemos gente, sin banda no vamos a jugar. Con diferentes posibilidades: que un punta vaya banda, Bretones ha sido extremo, Sesé también… Jugarán futbolistas de banda y que estén bien”. Cuestionado por la causa de esta acumulación de problemas físicos, reflexiona el preparador azul: “Siempre se intenta buscar un culpable. Y hay muchos factores: el campo, si uno es propenso a lesionarse, los minutos, el físico… No hay que buscar culpables, sino soluciones. tenemos muy buenos profesionales en el servicio médico y en la preparación física. No paro ni un segundo en preocuparme”. A este problema de las lesiones se suma el golpe moral de la derrota en Anduva, donde se vio una versión bastante pobre del equipo: “No creo que perdiéramos señas de identidad contra el Mirandés. El equipo es reconocible pero ante bloques bajos nos ha costado ser verticales en el último tercio. Se vio ante el Cartagena, por ejemplo. Nos marcaron en el primera llegada y luego nos costó. Hay que manejar esas situaciones. Nos cuesta ser verticales en la última fase, generar superioridades ante equipos que se encierran atrás. Yo también me cabreo como seguidor cuando pierde mi equipo. El domingo paramos pero no retrocedimos, hay que disfrutar del camino y que este camino nos lleve a lo más alto posible. No entendería que los jugadores estén de bajón. El fútbol no puedes estar de bajón. Estamos en la mejor posición desde que llegué, el 12º. Nuestras acciones influye a alegría de mucha gente, pero si nosotros estamos contentos, con la cabeza alta, funcionaremos mejor. Un equipo alegre es mucho mejor”. Sobre el Espanyol, destaca el preparador del cuadro ovetense: “Es un buen equipo, en cuanto a nombres tienen gente importante pero si estás bien, puedes ganarle; estoy convencido. Con optimismo tendremos nuestras oportunidades de ganar. Es un partido bonito para mí, ya gané con el Cartagena en su campo. Les tengo mucho cariño, pero quiero ganarles igual. Ojalá les vaya bien. Conociendo a Ramis, irán arriba, se estructuran bien, es un equipo serio y fiable. Nosotros trabajamos pensando en que irán arriba, si cambian nos adaptaremos”.







